MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 252 SEPTIEMBRE DEL AÑO 2019 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com

Código ACV, un protocolo que salva vidas

Por: Daniel Correa Parra
elpulso@sanvicentefundacion.com

El Hospital San Vicente Fundación trabaja continuamente para mejorar la seguridad de los pacientes y la calidad de la atención hospitalaria, en esta línea de acción, se viene implementando el programa de Terapia Endovascular Neurológica ejecutando el Código ACV (Ataque Cerebro Vascular), ruta que permite reducir los tiempos de atención y lograr un manejo más efectivo de los protocolos para así brindar mayores beneficios a pacientes con patologías cerebro vasculares.

Lo que se pretende es que cuando lleguen al Hospital pacientes con ACV se active el código, es decir, un tipo de alarma para que “los pacientes se atiendan de acuerdo a los protocolos establecidos por el código, para así obtener unos resultados más rápidos e ideales” aseguró, Diana Katherine Mantilla Barbosa, neuróloga vascular y endovascular.

La finalidad es tratar al paciente desde tres áreas vitales: neurocirugía intervencionista, neurología vascular y neuro radiología intervencionista.

El programa está integrado por un grupo multidisciplinario que lo conforman: Diana Katherine Mantilla Barbosa, neuróloga vascular y endovascular; Jorge Augusto Pulgarín y Yeison Esteban Montoya Muñoz, neurocirujanos intervencionistas y Pablo Andrés Escudero Pineda, radiólogo intervencionista.

La implementación del código “debe ser un compromiso de todos mediante una cultura hospitalaria, estableciendo la máxima prioridad a este tipo de pacientes, ya que cada retraso en la atención tendrá consecuencias en las secuelas neurológicas posteriores, por lo cual la premisa es “tiempo es cerebro”” explicó, Pablo Andrés Escudero Pineda, radiólogo intervencionista.

Según Pablo Andrés Escudero, cuando el código se activa “el primer paso es la evaluación clínica en el servicio de urgencias del Hospital o si viene remitido de otra institución con la escala de NIHSS (National Institute of Health Stroke Scale) que es la empleada para la valoración de funciones neurológicas básicas en la fase aguda del ictus isquémico, tanto al inicio como durante su evolución; mientras que el área de radiología del Hospital debe tener disponibles y reservados los equipos necesarios (tomografía o resonancia magnética) del Código ACV para evaluar los signos tempranos de isquemia, core y área de penumbra”.

Este tipo de pacientes tienen que evaluarse en 10 minutos, o menos, de acuerdo a los protocolos; según la neuróloga, luego de pasar por la evaluación clínica y por radiología, se debe tomar la decisión en cuanto a los resultados arrojados, para saber si el paciente es candidato o no para hacer algún manejo, ya sea por fibrinólisis que es un trombolítico, un medicamento que se pone por la vena y rompa el trombo o por trombectomía mecánica en el angiógrafo.

Angels Initiative en asociación con la Organización Europea de Accidentes Cerebro vasculares (ESO) y la Organización Mundial de Accidentes Cerebro vasculares (WSO) es una iniciativa de atención médica única para mejorar la atención de las personas que acaban de sufrir un accidente cerebro vascular (atención de accidente cerebro vascular agudo).

Para la capacitación e integración del grupo multidisciplinario y la implementación del Código ACV, ha sido de suma importancia la vinculación del Hospital a la Iniciativa Angels. Este programa brinda herramientas de apoyo y entrenamiento a médicos, enfermeras y a los hospitales los recursos necesarios, la capacitación y el apoyo que necesitan para establecer y optimizar redes de accidente cerebro vascular agudo en todo el mundo. “Angels ayuda a crear la Unidad de ACV con entrenamiento para el equipo multidisciplinario, mediante cursos, talleres, simulaciones y listas de chequeo para que los profesionales de los hospitales puedan rápidamente capacitarse en códigos como el ACV” indicó, Diana Katherine Mantilla Barbosa.

El objetivo que tiene el equipo de Terapia Endovascular Neurológica al trabajar con el Código ACV, es capacitar a todo el Hospital para que todos estén en sintonía y se pueda garantizar la calidad de vida a las personas que presentan estos eventos: “nosotros ya estamos matriculados en Angels, empezamos la capacitación con urgentólogos y estamos trabajando con las primeras 20 enfermeras”, comentó, la neuróloga vascular.

El objetivo del código es aumentar las probabilidades de vida y disminuir la tasa de discapacidad que pueden generar estas patologías, Mantilla Barbosa, expresa que a pesar de conocer los riesgos vasculares que tienen los pacientes, se espera que con esta nueva ruta la evolución, después de 90 días del evento vascular cerebral, sea satisfactoria: “hay una clasificación que se llama el ranking, que mide discapacidad, la idea es que todos los pacientes a 90 días estén entre cero y dos en el ranking, cero es que el paciente quedó normal, dos es un paciente que se puede movilizar con algo de alteración pero que puede realizar todo tipo de actividad”.

A lo que quiere llegar este grupo multidisciplinario es tener más pacientes funcionales e independientes al final de los procedimientos e igualmente a través de campañas de prevención, promover una vida saludable para que este tipo de patologías no se presenten con tanta frecuencia. De acuerdo a la Asociación Colombiana de Neurología, actualmente más de 250 mil colombianos se encuentran en estado de discapacidad a causa de la patología.

Posibles síntomas, señales y factores de riesgo

Los signos y síntomas que pueden indicar e identificar un paciente con ACV pueden empezar de manera súbita: “son todos aquellos pacientes que tienen: alteración para la articulación de lenguaje, que empiezan a hablar enredado, que empiezan a tener una asimetría facial, es decir, tienen desviación de la boca hacia un lado o hacia el otro; debilidad en una de las partes del cuerpo, eso se mira sobre todo en brazos o en las piernas cuando tienen dificultad para caminar; y alteración del estado de conciencia, son pacientes somnolientos o que tienen inclusive desmayos”, explicó Diana Katherine Mantilla Barbosa.

La Asociación Colombiana de Neurología indica que el 38% de los pacientes no reconoce los síntomas de un ACV y en solo el 40% de los casos se acude a una línea de emergencia. Estos resultados hacen que los niveles de mortalidad y discapacidad por ACV sean mayores, por el bajo índice de sospecha de los síntomas.

Asimismo, la neuróloga indica que los factores de riesgo que pueden generar una enfermedad vascular son: problemas de coagulación; la edad, y ser diabético, hipertenso o fumador.


Dirección Comercial

Diana Cecilia Arbeláez Gómez

Tel: (4) 516 74 43

Tel: (4) 516 74 43

Cel: 3017547479

diana.arbelaez@sanvicentefundacion.com