MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 257 FEBRERO DEL AÑO 2020 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com icono facebook icono twitter

Estrategia de techos: ¿otro desangre al sistema de salud?

Por: Óscar Andia. Director del Observatorio de medicamentos de la Federación Médica Colombiana – Observamed
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Lo que viene con los Techos de las transferencias previas a las EPS por lo que antes llamábamos recobros No Pos, parece una forma de legalización de un esquema confuso que ya completa 20 años. Se dice que se trata de un mecanismo para detener el imparable crecimiento del No Pos. De eliminar el inoperante trámite del pago de los recobros y el también inoperante modelo de auditoría. De acabar con las cuentas por pagar de uno, dos, tres y más años, cuya imposibilidad de conciliación marcó las discusiones de la salud de los últimos años. De poner un límite a los sobrecostos de los intermediarios con los precios máximos de recobro.

Sin embargo los ciudadanos perciben que algo anda mal en el sistema de salud. Las citas se demoran, las intervenciones urgentes deben esperar a que intervenga la Superintendencia Nacional de Salud, la calidad deja dudas, los médicos no pueden hacer lo que el paciente necesita y las enormes sumas de dinero que se recaudan se ven en edificios administrativos y clínicas y otros elefantes blancos mientras los pacientes solo reciben explicaciones, autorizaciones y papeles. Pero parece que solamente preocupan las cuentas pendientes.

Cuando se abre el baúl de los recuerdos con la palabra clave Recobros No Pos, lo primero que viene a la memoria es una larguísima lista de casos de corrupción. Mauricio Santamaría, el primer ministro de salud de la primera administración de Juan Manuel Santos, ocupó los titulares de todos los medios con la afirmación de que se habían perdido cinco billones de pesos en recobros “Non Sanctos”. Y el propio Presidente Santos anunció a voces, “se acabó la guachafita”. Pero parece que no se acabó y ahora se ha convertido en un anticipo.

De cuando en cuando nos ha tocado un titular a propósito del cartel de la hemofilia, en el que pacientes inexistentes recibieron medicamentos de altísimo costo, o dicho de manera más precisa, se pagaron facturas por pacientes inexistentes. Viene a la memoria la historia de recobros por más de cien mil millones de pesos por la equinoterapia para casos de autismo en la Costa Atlántica. Ordenada por médicos inexistentes a pacientes inexistentes en casos que son materia de investigación. Y la pregunta es si los recursos públicos de la salud debieran destinarse a la equinoterapia para el autismo, así los pacientes existan y los médicos también, en un país en el que se mueren 50 niños por mes por desnutrición.

También vienen a la memoria los no pocos casos de recobros por una marca, recobros que se pagaron con injustificables justificaciones médicas. Y como no recordar el caso del pago con recursos de la salud de un ascensor en un edificio en el que habitaba un paciente de trasplante de rodilla.

Ifarma recibió de la Adres, en respuesta a un derecho de petición, una base de datos con los recobros “pagados” de 2012 a 2018, y produce irritación extrema, la enorme cantidad de inconsistencias que hacen muy difícil su procesamiento, en un país en el que al contribuyente lo sancionan si comete errores al diligenciar su declaración de renta o su contribución al régimen contributivo.



Observamed ha insistido, desde más o menos 2008, es decir, por 12 años, en solicitar información sobre los pagos que se han hecho a EPS e IPS, y a los laboratorios farmacéuticos por el célebre No Pos. El Fidufosyga primero, el Saype después y ahora la Adres han respondido que se han pagado con recursos públicos producto de las contribuciones de los contribuyentes, una cifra entre 8 y 15 billones de pesos sin un registro público consistente que pueda ser objeto de escrutinio. Hace unos meses la propia Adres publicó un informe según el cual, la dispersión en precios de productos recobrados habría costado 309 mil millones. Pero con esa dispersión y con esas inconsistencias, en el 2020 el sistema pagará (los contribuyentes) 3,6 billones de pesos. En el solo contributivo.

A pesar de los errores y las inconsistencias en el informe de la Adres se encuentra que se pagaron más de ciento ochenta mil millones pesos por Ensure y otros suplementos nutricionales. En el régimen contributivo. En un país en el que se mueren 50 niños por mes, por desnutrición. En un país en el que se destinaron 63.000 millones al Instituto Nacional de Salud. Once mil cuatrocientos millones de pesos en Botox. ¿Cuántos hospitales del país resolverían buena parte de sus problemas con ese dinero?

Es necesario recordar que por allá en los años 2002 -2008 los grandes laboratorios farmacéuticos y las EPS abrieron oficinas para tutelas y recobros y que los recobros crecieron a un ritmo que no lo puede explicar ni la epidemiología, ni la terapéutica ni la demografía, tal como quedó consignado en el Conpes 155 - política farmacéutica 2013. Pasamos de cuatro mil millones en 2002 a casi cuatro billones en 2020. Una multiplicación por mil en menos de 20 años.

El proyecto de resolución que ha publicado el Ministerio, define que cada EPS recibirá de manera anticipada, una cantidad de dinero calculada con los recobros que ha presentado en los años anteriores, ajustados con los valores máximos de recobro. Es decir, los que más han recobrado, más recibirán. Con y sin corrupción. ¿Será injusto presumir que los más hábiles, los más avezados, los más arriesgados serán los más beneficiados? ¿O a alguien le cabe en la cabeza, con el historial del que hemos hecho una recopilación rápida e incompleta, que lo que teníamos era un POS desactualizado y que todas las prescripciones No Pos correspondieron a necesidades urgentes de los pacientes que el sistema se negaba a reconocer?

La resolución solamente aplica para el régimen contributivo. Porque según parece, después de 25 años de operación del SGSSS, y después de casi 20 años de la instauración del No Pos en el régimen subsidiado, no hay datos. Como tampoco hay datos para establecer el gasto en salud en el subsidiado y el valor de la UPC.

En la tabla que se muestran a continuación, estimamos el gasto per cápita en No Pos, de acuerdo con el proyecto de resolución y el presupuesto máximo para el giro a cada una. Algo no cuadra. ¿Por qué un pago per cápita de 268.000 a la Nueva EPS, y solamente de 104.000 a Salud Total? Para no hablar de extremos como los seis mil pesos a la operación de Coosalud en el contributivo en Guainía.

Pareciera que las EPS hubieran logrado regresar a aquellos tiempos en los que Co-legislaban. Pareciera que el único problema del sistema de salud era el retraso en los pagos por el No Pos. Pareciera que el Ministerio se hubiera resignado a detener el crecimiento en el No Pos y a trasladar todo el dinero del sistema a los actores que más se hacen oír.


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