DELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 12    No. 155  AGOSTO DEL AÑO 2011    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 


Eclipses y cometas:
titanes del cielo y la tierra

Hernando Guzmán Paniagua Periodista - elpulso@elhospital.org.co

Lo que pasa en el cielo se siente de alguna forma en la tierra, quizás no tanto como cree el hombre. En culturas primitivas, los eclipses de sol eran combates del dios contra monstruos del mal. Con ellos se vengó el demonio hindú Rahú del sol y la luna, quienes lo denunciaron ante Vishnú por beber el vino de la inmortalidad; Vishnú le cortó la cabeza. Luchando el dios egipcio Horus con Set, éste se tragó uno de sus ojos, el cual recuperó por la intervención divina de Ra. Para los incas y los tahitianos, los eclipses eran actos de amor entre la luna y el sol; para los esquimales, el viaje del sol y la luna para verificar que todo iba bien en la Tierra.
Paso de cometa cerca de la Tierra.
Bailarines, tamborileros y arqueros chinos debían danzar, tocar y lanzar flechas para ahuyentar al dragón que venía a devorar al sol, pero los astrólogos Hsi y Ho se emborracharon, no avisaron la llegada del monstruo y fueron decapitados; así pasó el eclipse total de sol en 2136 a.C. El historiador griego Herodoto narra que en el siglo V a.C en una batalla entre medos y lidios se hizo noche en pleno día, señal del cielo que obligó a los guerreros a firmar la paz.
Según las tradiciones de 3 evangelistas canónicos, mientras Cristo agonizaba en la cruz de la hora sexta a la nona (del medio día a las 3 de la tarde) se oscureció la tierra; pero San Juan, único evangelista que pudo estar, no lo menciona. Si es cierta la teoría de que San Juan evangelista es distinto de San Juan apóstol, más improbable es un eclipse de sol. Además, la muerte de Cristo ocurrió antes de la Pascua judía, datada según las fases de la luna, y por tanto, con luna casi llena. Más creíble es una oscuridad simbólica, como reinterpretación del sacrificio a la luz de la fe, posiblemente asociada a un eclipse visto en Palestina en el año 29 y que no encuadra en la cronología de Jesús.
Al respecto, el astrónomo Gabriel Jaime Gómez Cárder, divulgador científico y exdirector del Planetario de Medellín, expresó: “Es posible buscar relaciones de hechos históricos con fenómenos naturales. Sobre la estrella de Belén, hay estudios interesantes sobre conjunciones de planetas con la luna y en especial con el signo de Piscis, y muestran cómo los magos del oriente -astrólogos y astrónomos al tiempo-, pudieron ver algún augurio que desde el punto de vista causal no se puede probar y forma parte de una mitología y sicología relacionadas con las posiciones planetarias, pero es posible asociar la posición de los planetas, el nacimiento y la muerte de Jesús”.
Son famosos el cometa Halle-Bopp,
en 1996-97, visible 569 días sin instrumentos;
el Hyakutake por su larga cola
(570 a 1.000 millones de kms.);
el Shoemaker-Levy 9, único que no
gira alrededor del sol sino de Júpiter;
el Swift-Tuttle por la más famosa lluvia
anual de meteoros del hemisferio Norte,
y el Halley que orbita cada 76 años.
¿La luna es culpable?
El influjo de la luna en la humanidad es legendario desde el hombre-lobo y las cosmogonías prehistóricas hasta las creencias modernas. En “De la tierra a la luna”, Julio Verne refleja las ideas médicas del siglo XIX, por boca del líder del proyecto espacial: “En 1693, durante una epidemia, aumentaron extraordinariamente las defunciones el día 21 de enero, en el momento del eclipse. El célebre Bacon sufría desvanecimientos durante los eclipses de luna, y no volvía en sí hasta después de la emersión completa del astro. El rey Carlos VI sufrió seis accesos de locura en el año 1399, siendo notable que todos coincidieron con los movimientos o con los plenilunios”, y asocia la epilepsia, los vértigos, las fiebres perniciosas, el sonambulismo y otros males con las fases lunares. Y en pleno siglo XXI se observan correlaciones entre los cuadros epilépticos y el aumento de las admisiones hospitalarias con ciertas fases lunares.
Gómez Cárder opinó sobre los eclipses: “Es un fenómeno completamente inofensivo, que a veces coincide con algún suceso histórico y se los relaciona por analogía. Los registra la humanidad desde los antiguos chinos, tanto los de luna como los de sol, los más impactantes. El último que se vio en Isla de Pascua fue particularmente estudiado por los astrónomos, por darse en esta isla tan interesante del Pacífico”.
Narra Arthur Helps en su “Historia de Colón”, que habiendo encallado en Jamaica en 1503, el Almirante no pudo reparar sus naves, los nativos alimentaron a la expedición a cambio de bagatelas, pero pasados varios meses se negaron a hacerlo. Colón sabía, por sus cartas de navegación, que el 29 de febrero de 1504 habría eclipse total de luna y amenazó a los indígenas con una venganza divina: “Esta misma noche la luz de la Luna fallará”, el astro empezó a oscurecerse, los indios atemorizados pidieron la intercesión de Colón ante Dios, a cambio de las provisiones que necesitara; el marino anunció que el cielo les había perdonado y la luna reapareció, Dios es muy grande...
Cometas y estrellas fugaces
Lo que poéticamente decía Don Quijote a Sancho: “…como discurren por el cielo las exhalaciones secas de la tierra, que parecen a nuestra vista estrellas que corren”, Kepler lo expresó científicamente en 1604, al descubrir una estrella nova en la constelación del Serpentario, que estuvo visible 17 meses. En 1606 cuestionó por primera vez la inmovilidad celeste de Aristotéles y abrió paso al reconocimiento del origen extraterrestre de los cometas y estrellas fugaces.
Cometa Halle-Bopp
De graves hechos trágicos son sindicados los cometas: la muerte de Agripa (12 a.C.), la destrucción de Jerusalén (66 a.C.), el asesinato del emperador Claudio (54 d.C.), las muertes de los incas Huayna Cápac y Atahualpa, el regreso de Quetzalcoatl y el fin del reino azteca (un cometa apareció poco antes de llegar Hernán Cortés a Tenochtitlán). Los mayas, más positivos, los vieron como evolución de la conciencia y de la vida.
Poco difieren las historias reales de los relatos de ficción, como “El cometa” de Hans Christian Andersen: “Y vino el cometa: brilló con su núcleo de fuego, y amenazó con la cola. Lo vieron desde el rico palacio y desde la pobre buhardilla; lo vio el gentío que hormiguea en la calle, y el viajero que cruza llanos desiertos y solitarios; y a cada uno inspiraba pensamientos distintos”.
Son famosos el cometa Halle-Bopp, en 1996-97, visible 569 días sin instrumentos, el Hyakutake por su larga cola (570 a 1.000 millones de kms.), uno de los 4 más cercanos a la Tierra en el siglo XX. El Shoemaker-Levy 9, único que no gira alrededor del sol sino de Júpiter y el primero visto al chocar con ese planeta en 1994; el Tempel I, golpeado por una sonda de la NASA en 2005 y el Swift-Tuttle, responsable de la más famosa lluvia anual de meteoros del hemisferio Norte: las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo. Con el nombre de “Gran Cometa”, se ven cuerpos celestes en 1577,1744, 1811, 1843 y 1882. En 1577, según las crónicas, “un sable brilló a plena luz del sol sobre la ciudad de Viena”, como presagio de guerra. Alguien previó la entrada de las tropas de Napoleón en Moscú, en 1812, al ver brillar un cometa en forma de puñal varios días: era el cometa "abanicado" de 1811, visto por 9 meses en varios continentes; para otros, fue "el cometa del vino": ese año hubo una vendimia abundante. Y el de 1843, con una cola de 300 millones de kilómetros, ocupaba la mitad del cielo.
El Halley, viajero del espacio desde el año 238 a.C., describe su órbita cada 76 años; en 1910 rozó las capas superiores de la atmósfera terrestre: visión de hermosura inenarrable, no obstante causó pánico, algunos temieron un envenenamiento colectivo por los gases de la cola. Mucho menos brillante y más lejano volvió en 1986, y retornará al sistema solar en 2061.
“Los eclipses son fenómenos
completamenteinofensivos, que a veces
coinciden con algún suceso histórico y se
los relaciona por analogía. Los registra la
humanidad desde los antiguos chinos,
tanto los de luna como los de sol,
los más impactantes”.
Gabriel Jaime Gómez.
Gabriel Jaime Gómez conceptuó que el paso de Halley, así llamado cuando el inglés Edmund Halley descubrió su periodicidad, es un hecho recurrente y marcó la historia de la humanidad desde tiempos bíblicos: “En Medellín se registró con entusiasmo pero no se dejó ver como en 1910, en 1985-86 su paso fue relativamente tímido por la posición del cometa respecto de la tierra y el sol. Otros fenómenos interesantes son la lluvia de meteoros, entre las más famosas, las 'Leónidas'; la de 1799, particularmente llamativa, se repitió en 1833, causó sólo conmoción en Estados Unidos y dio origen a la secta protestante de los Testigos de Jehová.
Eclipse de luna.
Los días 12 y 13 de agosto de 2011 tendremos la lluvia de las 'Perseidas' y seguro serán muy notables, como las 'Dracónidas' en octubre”.
Y agregó: “Otro gran suceso fue el 'mini-sol': tempestades del sol, una de ellas en 1859, se espera otra para 2012 o 2013. Especialmente devastador fue el impacto de una 'bola de fuego', cometa o meteorito de 10 a 15 megatones, en Kunguska (Siberia oriental) en 1908, que sacudió a toda Europa, misterio luminoso del siglo XX. La humanidad siempre ha estado muy pendiente de estos sucesos, que hoy por fortuna se explican y aclaran científicamente con cierta anticipación. Crearon gran conmoción el famoso 'gran cometa' en el siglo XIX, el cometa 'Biela' y el 'Tempel', estudiados en detalle”.
Sobre las conjunciones de planetas dijo que son recurrentes, en especial las alineaciones, atractivas para la especulación de los astrólogos, pero no existe peligro desde el punto de vista gravitacional, de que puedan causar daños. Antes, a veces pasan inadvertidas o sin conmoción: “El anuncio reciente de una supuesta aproximación de Marte, que se vería del tamaño de la luna en 2011, es irresponsable charlatanería”.
Agregó que las alineaciones fueron registradas en la antigüedad y vistas como signos de presagios significativos: “Platón cita a Beroso El Caldeo, astrónomo, astrólogo, filósofo y sacerdote babilonio que observó una de esas conjunciones entre Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, que gravitacionalmente no alteran el equilibrio planetario”. Beroso introdujo la primera carta astral a Grecia en escritura cuneiforme varios siglos a.C., enunció la equivalencia de la longitud de rotación de la luna con su revolución respecto del sol y otras estrellas, registró reyes babilonios anti-diluvianos y coincidió con el relato bíblico sobre el diluvio. Los babilonios, pioneros astrónomos, descubrieron el ciclo repetitivo de 223 lunaciones de 18 años y 11 días con 41 eclipses de sol y 29 de luna.
Acerca de la supuesta influencia de los astros en el comportamiento humano, el científico expresó: “Mientras la astrología es analógica, la astronomía es analítica y causal. Hace 400 años, cuando Galileo perfeccionó el telescopio, dejó de hacer horóscopos; los últimos fueron de la época de Kepler. La diferencia entre astrología y astronomía es de los últimos 4 siglos; la astrología simbólica alude a la psicología, al inconsciente colectivo de la humanidad, y psicólogos famosos como Jung la exploraron, pero desde el punto de vista causal ningún valor tiene para la astronomía moderna”. Sin duda, los astros nos afectan, pero ¿cuántas veces los humanos reparamos en el dolor que nosotros mismos nos causamos…y en los daños que inferimos al universo?
 
¿Kómo ce dise?
No más eufemismos
Los eufemismos son sustituciones de palabras o frases por otras para disimular su crudeza, vulgaridad o gravedad. Se trata de dulcificar, de “dorar la píldora”, de mentirillas piadosas. Miren no más la televisión: “La crisis de Libia”. ¿Cuál crisis? ¿Crisis? La nerviosa, remediable con una pastilla. No, la guerra de Libia. Una mujer “de color”. ¿Cuál color: amarillo, azul o fucsia? Nada, una mujer negra y punto. Con decir “de color” no eliminamos el racismo, pero sí lo ignoramos. Son eufemismos “limpieza étnica” en vez de matanza racista, “interno” por preso, “niveles” por precios, “métodos de persuasión” por tortura, “invidente” por ciego, “flexibilización laboral” por recorte de derechos, “licenciamiento” y “reestructuración administrativa” en vez de despido de personal, “sostenibilidad” en vez de afán de lucro, y millones de ejemplos más.
 



Arriba

[ Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Columna Jurídica | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved