MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 12    No. 155  AGOSTO DEL AÑO 2011    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 


Promover salud bucal como
componente de la salud general
Comité Interinstitucional Odontológico de Antioquia* - elpulso@elhospital.org.co
Cada día, en el contexto internacional, se reconoce con mayor fuerza que el componente bucal de la salud es parte integral de la salud general y un factor determinante en la calidad de vida de las personas y las colectividades. A pesar de esto, en los últimos reportes mundiales sobre salud bucal, la Organización Mundial de la Salud -OMS- observa que varios problemas ampliamente identificados y estudiados, persisten, particularmente en los grupos menos privilegiados, tanto de países desarrollados como en desarrollo. De allí que la OMS en el Reporte Mundial de la Salud Oral, 2003, afirme que por su extensión, las enfermedades bucales siguen siendo un problema prioritario en salud pública, con consecuencias sobre la calidad de vida y el bienestar de las personas (1).
En el mencionado Reporte se establecen las bases políticas para el programa de salud bucal de la OMS, como: (i) La salud bucal es parte integral y esencial de la salud general; (ii) La salud bucal es un factor determinante de la calidad de vida; (iii) Algunas enfermedades bucales comparten factores de riesgo con algunas enfermedades crónicas no transmisibles; (iv) Un apropiado cuidado bucal reduce la mortalidad prematura y, (v) Los factores sociales, ambientales y del comportamiento juegan un papel significativo sobre la salud/enfermedad bucal (1).
Y la Organización Panamericana de la Salud OPS-/OMS, plantea que es necesario reivindicar y fortalecer el trabajo en salud bucal desde la perspectiva de la salud general, buscando mediante un trabajo de contexto a nivel local, nacional e internacional, generar a partir de actores sociales informados -comunidad, gremios, la educación, la economía, medios de comunicación, el gobierno, la política, entre otros-, políticas públicas que respondan a las necesidades de salud de la comunidad a nivel individual y colectivo, en particular a sus necesidades de salud bucal más prevalentes y alternativas de solución.
A nivel internacional, las metas globales en salud bucal que proponen la OMS, la FD y la IADR para alcanzar en el año 2020, se resumen en: "Minimizar el impacto de las manifestaciones orales y craneofaciales de las enfermedades sistémicas en los individuos y en la sociedad, y usar estas manifestaciones para el diagnóstico temprano, la prevención y el manejo efectivo de las enfermedades sistémicas" (2).
A nivel nacional, en 1996 el Plan Nacional de Salud Bucal -PNSB- abrió un abanico de posibilidades para que se lideraran programas de índole educativa, investigativa y asistencial que dieran respuesta a la problemática de salud bucal en Colombia. Por un bajo cumplimiento de las metas del PNSB de 1996, el Ministerio de la Protección Social lideró en 2004 la elaboración de un nuevo Plan Nacional de Salud Bucal 2005-2008. Y a partir de la resolución 3577 de 2006, propuso los lineamientos para un nuevo PNSB (3)
En este nuevo Plan se conservan algunos objetivos del anterior y se invita al trabajo integral de los actores involucrados, para resolver asuntos tales como: dificultades en la relación entre prestadores y entidades administradoras de servicios; dificultades en la definición de competencias entre odontólogos generales y especialistas; disyunción entre la preparación académica de los profesionales y el ámbito de la práctica profesional; producción y oferta de recurso humano en salud, no regulada y concentrada en zonas de alta densidad poblacional; problemas de acceso real de la población a los servicios de salud bucal; baja interrelación entre las áreas de la salud; falta de apropiación de procesos administrativos y del uso de los sistemas de información; dificultades en los esquemas de contratación; y pérdida de la relevancia de la salud bucal y de espacios para su desarrollo, como parte integral y componente fundamental de la salud general (3).
La práctica odontológica es un trabajo social de una larga tradición histórica en todas las latitudes, que responde a las necesidades poblacionales en el componente bucal del proceso salud-enfermedad. En nuestro país, estas necesidades han permanecido históricamente entre las primeras causas de morbilidad en todos los grupos poblacionales, siendo la caries, la primera en los grupos de 5 a 14 y de 15 a 44 años, de acuerdo con diversos registros estadísticos e históricos (4-5). En dichos registros sólo está referida una de las enfermedades de mayor prevalencia, la caries dental, sin incluir otras enfermedades orales de reciente emergencia y crecimiento como la enfermedad periodontal, el cáncer bucal, las manifestaciones orales del sida, las alteraciones craneofaciales y de la oclusión, los dolores oro-faciales, la candidiasis, entre otras, que igualmente presentan una elevada prevalencia en nuestro país y que representan una carga para la sociedad, debido a la pérdida de días y años de trabajo productivo en los adultos y de escolaridad en los niños.
Estudios realizados por el Centro de Proyectos para el Desarrollo -Cendex- de la Universidad Javeriana, sobre carga de enfermedad en Colombia en el año 2008, encontraron que por enfermedades y fallecimientos prematuros el país pierde alrededor de 280 años de vida saludable por cada 1.000 habitantes, 106 años más en promedio que en 1995. De las 20 primeras causas de pérdida de vida saludable, reportadas por los investigadores, la caries dental está en el tercer lugar con 26,277 años de vida saludable perdidos, después de cardiopatía hipertensiva con el 53,521 y depresión unipolar con el 47,302 para un total de 280 años de vida saludable perdidos (6).
Esta situación de la caries dental constituye, en su conjunto, un problema y reto de la salud pública contemporánea de gran magnitud e importancia, lo que le ha valido a este problema ser denominado como una "epidemia silenciosa" (7), que requiere todos los esfuerzos sociales y gubernamentales para hacerle frente.
Las enfermedades orales representan una alteración de tipo localizado, se han construido evidencias, desde mediados del siglo pasado, de la estrecha relación que existe por lo menos en dos dimensiones (8). Una primera relación de las enfermedades bucales con otras de tipo general, como la diabetes, las enfermedades cardíacas y pulmonares, el derrame cerebral y los nacimientos prematuros; una segunda relación entre la salud bucal y la calidad de vida y el bienestar, soportada ésta, en el papel funcional de tipo biológico que juega en el desarrollo del habla, la respiración, la masticación, algunos procesos inmunológicos y la nutrición, así como en el papel cultural que juega en el desarrollo del lenguaje, de los procesos comunicativos y de socialización en todas las etapas del desarrollo humano.
"Desde esta mirada, resulta claro que la boca, sus componentes y funciones, son más que dientes sanos y representan un espejo de la salud y el bienestar general. Una mirada que disgrega la salud oral de la salud general, niega la posibilidad a los individuos y grupos de estar sanos, ya que una adecuada salud bucal es condición necesaria para una buena alimentación, para el desarrollo de los procesos de aprendizaje en la infancia, para la conformación de la identidad personal, en síntesis, una limitación en las capacidades y oportunidades para el desarrollo humano. Por lo anterior, resulta a todas luces un grave error considerar los problemas orales como asuntos del orden estético o cosmético que no comprometen la vida, argumentos desde los cuales se soporta la exclusión de estos servicios" (9).
"Entender la relación de la salud bucal con la salud general y el bienestar, ha permitido desarrollar progresos en la terapéutica utilizando los tejidos orales como herramientas de diagnóstico para indicar la presencia de enfermedades sistémicas, la progresión de éstas o la exposición a factores de riesgo, razones por las cuales se prevé que con la reducción de estas acciones en el Plan Obligatorio de Salud, se reduce la posibilidad de identificación precoz y la prevención de enfermedades sistémicas que tienen manifestaciones orales tempranas, pérdida y contradicción profunda con los principios de la ley" (9).
Para enfrentar el reto que implican las enfermedades bucales se han construido diversas propuestas que han demostrado que son prevenibles; desde distintos enfoques se han desarrollado estrategias con las cuales se ha evidenciado la posibilidad de lograr descensos espectaculares en la morbilidad, en el lapso de una década (10). Incluso, en nuestro medio se han desarrollado estrategias con las cuales se demuestra no solo la viabilidad, sino las ganancias sociales que implica lograr el descenso de los niveles de morbilidad
Los estudios epidemiológicos del III Estudio Nacional de Salud Bucal han demostrado que existen grandes diferencias en las condiciones orales entre los diversos grupos de población. Si bien afirma que para el grupo de menores de 12 años se ha logrado un cambio positivo en la morbilidad oral, no ocurre lo mismo para los grupos poblacionales de mayor edad, donde 89,5% de las personas entre 15 y 19 años y 95% de los mayores de 20 años presentan historia de caries, sugiriendo que esto podría ser el efecto de una atención diferente a los grupos poblacionales, lo que significa que se pierde con los adolescentes y adultos lo que se gana en las primeras etapas de la vida. Esta consideración pone de relieve que una exclusión de acciones en el grupo entre 15 y 44 años, no solo es una gran contradicción con las recomendaciones emanadas de los estudios epidemiológicos nacionales, sino una decisión inaceptable, que aumenta la inequidad en la población de mayor necesidad (3).
En el VI Monitoreo de Caries Dental en Escolares de 5 a 13 años de las Instituciones Educativas Oficiales de Medellín, realizado por Franco A. M. y otros, plantean: "Aunque el indicador global muestra una tendencia a la declinación de la caries dental en los escolares de Medellín, otro problema se hace evidente cuando se calcula el Índice Significante de Caries (SiC), que corresponde al Índice de Dientes Cariados, Obturados y Perdidos -CPOD- modificado de los escolares que hacen parte del tercil más afectado. El valor de éste indicador en la mayoría de las edades se duplica y en algunos casos hasta se triplica, con relación al valor del CPOD modificado. La OMS estableció como meta que para el año 2015 el SiC a los 12 años sea menor de 3.012 y en este estudio el SiC a ésta edad fue 3.35 (d.s.±1.9)" (11).
Por otro lado, el hallazgo de valores del SiC que en la mayoría de las edades duplican y hasta triplican los valores de los indicadores globales, tanto en dentición primaria como en dentición permanente, indican un desplazamiento del problema hacia un grupo específico de la población, situación que ya se ha hecho evidente también en otros países y que ha dado origen a un fenómeno que se ha denominado por Narvai P. C. (12) y otros como "polarización de la caries dental" (11).
El valor del Índice Significante de Caries en todas las edades, pone en evidencia que los promedios generales esconden realidades que no pueden pasar inadvertidas para los planificadores y para quienes diseñan las políticas y programas. En Medellín, a pesar de los buenos indicadores que se reportan en este estudio, todavía se tienen niños, niñas y adolescentes que tienen índices de caries dental por debajo de las metas de la Organización Mundial de la Salud, como se planteó anteriormente (11).
Estos resultados ratifican que existen grupos de escolares en los que el problema no puede catalogarse como de baja prevalencia. Estos escolares generalmente provienen de grupos de población excluidos, con graves deficiencias en sus condiciones de vida y con inaceptables inequidades en el acceso a los programas de salud pública y a los servicios. La política pública debe facilitar que se haga una búsqueda activa de estos escolares y que ellos tengan acceso a cuidados especiales que disminuyan el riesgo de sufrir el problema.
Esta serie de argumentaciones desde los entes internacionales, nacionales y locales de salud evidencian la importancia de la salud bucal como componente de la salud general. y nos comprometen como profesionales de la salud a impulsar estrategias que promuevan y protejan la salud general a través de los avances en el cuidado de la salud bucal.
El financiamiento de la salud bucal
El financiamiento de los servicios de salud oral dentro de un sistema de aseguramiento se basa en estudios actuariales. Estos deben partir de la estimación de las potenciales necesidades de atención en salud de la población, identificadas a través de las encuestas nacionales de salud oral, de la demanda atendida en los servicios (frecuencia de uso) y de la cobertura (progresividad) que el servicio pretende alcanzar en un tiempo determinado. Es indispensable, además, tener como base los elementos de progresividad, disponibilidad, accesibilidad, suficiencia y calidad.
El sistema de aseguramiento define en la nota técnica calculada por el actuario los recursos a asignar para todas y cada una de las frecuencias de uso o siniestralidad esperada y la tasa de ganancia de la compañía aseguradora o Entidad Promotora de Salud -EPS-.
En el caso del servicio de salud oral, durante los últimos años se han calculado frecuencias de uso diferentes, que con el paso del tiempo han venido generando una disminución de los recursos asignados para su financiamiento. En una de las EPS el porcentaje de la Unidad de Pago por Capitación UPC asignado para odontología fue del 14.5% en 1995, un 4% propuesto para el año 2008 y una proyección a futuro del 0%, según estudios actuariales, bajo el supuesto de la desaparición de la caries, como un planteamiento reduccionista de la salud bucal y un desconocimiento del contexto nacional que condiciona su comportamiento.
Bajo estos planteamientos la situación es insostenible para mantener los servicios en niveles de calidad para los pacientes, que son el eje del modelo de atención en salud, y de dignidad para los profesionales de la salud bucal claramente afectados con las propuestas de financiación planteados. Los pacientes, profesionales y otros actores del sistema son sobre quienes recaen inmediatamente los ajustes que las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud -IPS- se ven abocadas a establecer para sobrevivir. Es indispensable evaluar nuevamente la financiación del sistema para que sea suficiente, así como sustentar la importancia de la odontología en el sistema de salud que le permita recuperar una participación digna en la distribución porcentual de la UPC y resolver el detrimento de la calidad en los servicios de salud que la población colombiana requiere.
El Comité Interinstitucional Odontológico de Antioquia continuará con una construcción teórico conceptual de la salud bucal que permita la formación de una profesión visible e informada, para que con un trabajo colectivo recupere su presencia en el panorama de la salud Colombiana.
Referencias bibliográficas
1. Petersen PE. The World Health Report 2003: continuous improvement of oral health in the 21st century - the approach of the WHO Global Oral Health Programme. Community Dent Oral Epidemiol 2003; 31:3-24.
2. OPS/OMS. Estrategia para el mejoramiento de la salud general en las Américas a través de avances críticos en la salud oral. El Camino Hacia Delante: 2005-2015. Julio 2005.
3. III Estudio Nacional de Salud Bucal. Ministerio de Salud, Colombia, 1998.
4. Secretaria Distrital de Salud. Dirección de Salud Pública. Series históricas de Salud de Santa fe de Bogotá 1986-1996. Agosto de 1998.
5. Secretaria Distrital de Salud. Dirección de Planeación y Sistemas. Boletín de Estadísticas Julio - diciembre de 2003
6. Fernández, Carlos F., Salud: varios indicadores encienden las alarmas. Periódico El Tiempo, 12 de junio 2011, pág., 8
7. Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos. La salud oral en los Estados Unidos: Informe del Cirujano General- Resumen Ejecutivo. Rockville, MD. Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial, Institutos Nacionales de la Salud, 2000
8. Unión Internacional de Promoción de la Salud y para la Educación en Salud para la Unión Europea. La evidencia de la eficacia de la promoción de la salud. Capítulo 13. Bruselas 1999.
9. Secretaria Distrital de Salud. Proceso de Formulación de la política pública en salud con participación ciudadana. Bogotá
10. Resultados obtenidos en el programa de prevención de tipo integral implementado por Metrosalud en Medellín durante los años 1970-1990
11. Franco A.M. Ochoa EM, Ramírez BS, Segura AM, Tamayo A,, Garcia C. Caries dental en escolares de 5 a 13 años de las instituciones educativas oficiales de Medellín. VI Monitoreo. Año 2006. En el ONSB y Revista de Salud Pública de la Secretaria de Salud de Medellín. Vol 2 nª1 Enero -Diciembre 2007 pág. 57.
12. Narvai PC, Frazão P, Roncalli AG, Antunes JLF. Cárie dentária no Brasil: declínio, polarização, iniqüidade e exclusão social. Rev Panam Salud Pública 2006; 19(6): 385-393
………
* COMITÉ INTERISTITUCIONAL ODONTOLÓGICO DE ANTIOQUIA
Decanos Facultades de Odontología
- Clara Eugenia Escobar, Universidad de Antioquia, Coordinadora del Comité
- Julián Emilio Vélez, Universidad CES
- Pilar Patricia Mesa, Universidad Cooperativa de Colombia, UCC
- Alejandro Botero, Fundación Universitaria Autónoma de las Américas
Representantes otras organizaciones
- Ruby Hernández, Gerente Cooperativa Odontológica de Antioquia, COODAN
- Ricardo Uribe, Presidente ASEFODUA
- Iván Velásquez, Presidente ASOA
- Carlos Mario Gómez, Gerente Unidos Salud Oral Integral
- Andrés Alonso Agudelo, Coordinador Observatorio Nacional de la Salud Bucal y la Práctica Odontológica
- Germán Aguilar, Presidente Federación Odontológica Colombiana Seccional Antioquia
- Gilberto Naranjo, Representante Egresados Consejo Facultad de Odontología U. de A.
Delegados de las Facultades
- Universidad de Antioquia: Alberto Hincapié, exdecano y José Pablo Velásquez, docente.
- Universidad CES: Marco Aurelio Restrepo y Mónica Reina
- Universidad UCC: Federico Álvarez, Aniana Mora y Clara Liliana Gallego
- Fundación Universitaria Autónoma de las Américas: Carlos Mario Cardona, Edwin Meneses y Sandra Rojas
Delegados Entidades
- Asefodua: Elvia Cadavid y Luz Elena Suárez
 
Otros artículos...
“La tutela no tiene que ver con la corrupción en salud ni causó crisis del sistema”
“Sostenibilidad fiscal”: jaque al Estado Social de Derecho
“Gracias a Dios existe la tutela”
“Intervenciones de Supersalud a EPS no han servido”: Aesa
“La tutela es sana y viable”
Antioquia, campeón de tutelas en salud
Tutela: mecanismo por excelencia para hacer valer derecho a la salud
Tutela en salud desde la percepción del usuario
Escandalosos porcentajes en recobros de medicamentos
Centros Especializados deSan Vicente Fundación ¡Una promesa cumplida!
Medicina de alta complejidad para la vida
Promover salud bucal como componente de la salud general
Aclaración sobre artículo de Atención Primaria en Salud
Crisis hospitalaria nacional: estructural y por falta de pago
Giro directo impide control a EPS, advierte la Contraloría
Habilidades para la vida ¿Qué significa ser competente?
Los Pinos - Tecnología para una vida más Fácil
 

 

 



Arriba

[ Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Columna Jurídica | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved