DELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 12    No. 157  OCTUBRE DEL AÑO 2011    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 


San Vicente de Paúl:
el gran Hospital
Hernando Guzmán Paniagua Periodista - elpulso@elhospital.org.co

Panorámica, años 30's.

El Hospital de San Vicente de Paúl, la empresa más grande y noble de Alejandro Echavarría Isaza, tiene ya un hijo dilecto en Rionegro. El papá nació en las afueras de Medellín, el hijo en su segundo piso, ambos con altos costos y ambiciosos fines, y en dos crisis distintas de la salud, dos “locuras” se dijo en ambas épocas.
La entrega humanitaria de las Hermanas de la Caridad, emulada por los Padres Camilos, el relativo desarrollo científico de la joven Escuela de Medicina de la Universidad de Antioquia, creada en 1871, sumados a la filantropía sin reticencias de don Alejo, generaron esta obra del espíritu humanista y la inteligencia creadora de los antioqueños.
"...He resuelto fundar un hospital, pero un hospital grande, muy grande, que tenga siempre la capacidad suficiente para albergar a todo hijo de Antioquia y del resto del país que necesite de sus servicios", dice en su momento el patriarca, quien sufre las limitaciones asistenciales del viejo Hospital San Juan de Dios y diariamente sube a caballo hasta el corregimiento de Santa Elena, para hacer las curaciones a su esposa Ana Josefa Misas.
Construcción primeros pabellones, 1916 -1917.
Y claro, los pabellones independientes de 1916 consolidan la separación de los pacientes por tipos de enfermedades, acorde con los avances médico-científicos de la segunda mitad del siglo XIX en higiene, ventilación e iluminación para los procesos curativos. La idea, nace en 1912 y se realiza en 1913, cuando se compra el terreno y se protocoliza la fundación. La falta de profesionales expertos en complejos de salud a principios del siglo XX en Colombia, la suple primero el ingeniero y arquitecto francés Auguste Gavet, director de construcciones hospitalarias en su país. Nunca pone el pie en Colombia, pero en 1914 presenta 4 alternativas de diseño y materiales, a tono con la geografía y el clima. Los trabajos empiezan el 14 de agosto de 1916, dirigidos por el arquitecto Enrique Olarte, reemplazado al morir por el colombiano Jesús Mejía y por el belga Agustín Goovaerts.
“Devolviendo gentilezas”, en 1926 el Hospital alberga los primeros enfermos, trabajadores del Ferrocarril de Antioquia: el tren había transportado sin costo alguno, materiales de
construcción, importados de Europa. El 10 de mayo de 1934, el centro se abre a la comunidad, y en 1942 la Junta Directiva conjuga la práctica de los estudiantes de medicina del Alma Mater con la labor asistencial.
Construcción Pabellón de Contagiosos, 1925.
En los años 30, se entregan los pabellones de Cirugía, en un bloque central de dos pisos con alas laterales, la clínica con tres plantas rectangulares y el pabellón de Medicina, en dos edificios simétricos. Aparte, la cocina y el edificio de los enfermos contagiosos, con el debido aislamiento y jardines propios. En los costados, el edificio de maternidad y el “edificio de los muertos”, en forma de "ele". Todo sintoniza con el modelo iniciado en París (Francia), por el Hospital Loriboisiere, construido entre 1839 y 1854. El conjunto rebosa de aire fresco, árboles y flores, permite la entrada libre del sol y refuerza la asepsia general.
En 1938 abre la sección de Urgencias para adultos, desde 1962 llamada la Policlínica Municipal. En 1940 se funda el Pabellón Infantil "Clarita Santos", origen del Hospital Infantil (1961). El Hospital Universitario resiste como una roca el terremoto de 1979, aunque con graves daños en los bloques de Cirugía General y Quirúrgicas Especializadas.
El San Vicente, ayer pionero en desligar
la labor asistencial de la atención que brindan
orfelinatos y manicomios, hoy es líder en desarrollo
científico, en atención y en expansión.
El 5 de noviembre de 1996, esta joya de la arquitectura hospitalaria republicana es declarada Monumento Nacional. Vale destacar que en 1973, con la Universidad de Antioquia, se inicia una gesta que convirtió al San Vicente en el ”Hospital de los trasplantes en Colombia”, al punto que hoy ostenta un “palmares” notable: más de 4.000 trasplantes renales, varios de hígado, páncreas y mixtos (riñón-corazón, riñón-hígado, riñón-páncreas), más de 57 de médula ósea, córnea y hueso, el primer trasplante de riñón y páncreas simultáneo, el primero de hígado; trasplantes novedosos como los de laringe, tráquea y esófago (primeros del mundo), y mixtos de dichos órganos pioneros en el mundo-; además, los primeros en Colombia de intestino delgado y de células madre a corazón y miembros inferiores; y junto con la Clínica Cardiovascular Santa María, el primer trasplante de corazón en Colombia. Con un papá así, el hijo tenía que nacer crecido.
 
San Vicente: ayer y hoy

El doctor Julio Ernesto Toro Restrepo, líder de la casi centenaria institución, resumió las diferencias y similitudes entre el padre y el hijo: “Son distintos porque en 1913 sólo había un hospital vetusto, el San Juan de Dios, hoy hay muchas alternativas.
Era una idea genuina de un hospital nuevo, el de hoy es la idea de continuar el Hospital San Vicente de Paúl. En la construcción, para el de Rionegro tenemos los materiales e insumos aquí, aunque unas pocas cosas se importaron por lo de la Zona Franca. Muchos de los materiales y la dotación del Hospital San Vicente fueron importados.
El conocimiento arquitectónico e ingenieril de aquella época era foráneo y de pocos nacionales, hoy todos los profesionales son de aquí, si bien con apoyo de consultoría internacional. Lo común de ambos es el propósito de servir a la gente, a la comunidad, era una medicina de alta calidad en 1913 ante un San Juan de Dios acabado. La esencia es la generosidad de la idea de ofrecer una opción para la gente. Hacer un hospital en un lote de más de 70.000 metros cuadrados en esa época era una locura, el de Rionegro por su tamaño es más del presente, el San Vicente de Medellín fue concebido para el presente y el futuro lejano”.

 


Centros Especializados:
continúa la hazaña hospitalaria
Hernando Guzmán Paniagua Periodista - elpulso@elhospital.org.co

Panorámica frontal. Foto: Rodrigo Peláez

“¿Cómo así, quién les prestó la plata? ¿Cómo que van a comprar un lote allá? Así nos decían algunas personas, sobre el proyecto de Rionegro. Casi nos decían: Ustedes son unos pobretones. ¿Cómo el Hospital, que toda la vida pidió limosna, ahora va a comprar un lote que cuesta tanta plata? Ustedes no son capaces de eso”, revela el doctor Julio Ernesto Toro Restrepo, director del Hospital Universitario de San Vicente Fundación.
Y anota: “Recordemos que hasta 1996, el Hospital dio pérdida y siempre vivimos 'al debe'. Pero la junta directiva del Hospital y otros sectores siempre apoyaron la idea, le pusimos todo el empeño y estamos a punto de abrir el Hospital”.
Expresa el Dr. Toro Restrepo: “Salimos de la mala situación, primero, porque siempre nos esmeramos por gastar adecuadamente y ahorrar: de más de $250.000 millones que movemos al año, cualquier 1% que ahorremos es mucha plata, y hace tiempo nos propusimos una reserva para una contingencia. Adquirimos insumos y tecnología a los mejores precios y además, yo siempre comento: aquí puede que a veces metamos la pata, pero nunca metemos la mano. Curiosamente, en todas partes donde hay robos, todo el mundo es pobre, hasta el ladrón; no sé que se les hace la plata, es maldita. Aquí somos juiciosos y transparentes, tenemos claro que los recursos no son de nosotros sino de la comunidad, y esas cosas son las que han dado credibilidad al Hospital, los bancos nos prestaron la plata porque creen en nosotros, vieron que adquiríamos créditos y pagábamos oportunamente”.
Foto: Arquitecto Diego Uribe. Avances Edificio 1, mayo de 2011
Y continúa: “Hace 10 años, el Hospital pensó en ampliar la planta para atender más pacientes, pero al ser declaradas las instalaciones actuales Patrimonio Cultural, no eran posibles modificaciones sustanciales. Entonces, se empezó a pensar en un hospital por fuera, como dependencia del actual; vimos terrenos en Copacabana, Girardota, Barbosa, San Pedro y Caldas. Estaba en auge el programa de trasplantes para pacientes extranjeros.
En contactos con aseguradoras que buscan dónde traer sus pacientes, detectamos un buen flujo de extranjeros para los trasplantes y otros tratamientos; y desde Rionegro hasta el Magdalena, hay 600.000 habitantes con pocas posibilidades de hospital de tercer nivel, ademas de los pacientes nacionales que llegan por vía aérea”.
El director del Hospital Universitario indicó que los Centros Especializados se orientan fundamentalmente a trasplantes, “el fuerte de nosotros”, a la atención de trauma, cardiovascular y enfermedades gastrointestinales, sin descuidar campos como medicina interna, neurología, gineco-obstetricia o psiquiatría, que vendrán en fases posteriores. Por disponibilidad de recursos, la primera fase será trasplantes, cardiovascular y gastro-hepatología, con los servicios de urgencias, ayudas diagnósticas y áreas complementarias actuales.
Un buen negocio
Cuenta el Dr. Toro: “Compramos los terrenos en ese momento a muy buen precio, a don Gabriel Ángel Villa, quien quería negociar con el Hospital, vender la tierra para dar a los hijos su parte, pero que el lote quedara en buenas manos, para estar tranquilo; la familia Ángel Villa nos era muy conocida, un motivo de tranquilidad tratar con ella. Hace 8 meses, compramos otro pedazo de tierra adjunto y nos costó 10 veces más”.
Obras son amores:
los Centros Especializados del San Vicente
escriben desde hoy una nueva página gloriosa
en la historia de la medicina colombiana.
El doctor Toro Restrepo garantizó que a pesar de la cercanía del aeropuerto internacional José María Córdova, no habrá problema para los pacientes, pues se hicieron estudios y mediciones de la intensidad del ruido a todas horas, del desarrollo vial, de los vientos y del sol, junto con la Aerocivil, lo mismo que la Base Aérea cercana.
“Inicialmente -explicó el Director- no habíamos considerado el helipuerto, que es de características únicas y avanzadas, pero teniendo la Base Militar cerca y llegando pacientes del Ejército con frecuencia, vimos una buena posibilidad de ofrecerles ese servicio, y también a la población civil. En ese tiempo, ocurrió un accidente en el corregimiento cercano de Santa Elena, y fue un lío rescatar los heridos y traerlos a Medellín; con un helipuerto se hubieran recibido en la zona fácilmente. La Aerocivil, expuso su punto de vista a los arquitectos. Por eso, yo decía amigablemente: la Aerocivil les mejoró el proyecto en la parte estructural y dio realce a un sector del edificio”.
Y agrega: “En la parte de Personal, yo esperaba que nos fuera simplemente bien, pero nos ha ido mejor, tuvimos muy buena acogida; con una fuerte demanda de personal médico en todas partes, encontramos personal de todas las especialidades, todos se sienten orgullosos de estar con nosotros, y por ahí 70% del personal vinculado es del oriente antioqueño”.
Señaló como grandes problemas ya sorteados, la cantidad de pilotes de más de 20 metros de profundidad que hubo que construir, porque el terreno no es muy sólido y la larga tramitología con el Estado, aunque se reconocía la seriedad del proyecto.
 
El San Vicente del siglo XXI

El doctor Julio Ernesto Toro destacó el diseño de los Centros Especializados, acogido por los arquitectos nacionales y extranjeros que entendieron el deseo del Hospital: zonas bien delineadas, independientes pero comunicadas en la parte posterior de las edificaciones, un cilindro de recibo de los pacientes y un acabado que evocara la construcción del Hospital: con ladrillo a la vista. Así, el paciente con historia en los Centros, ya no tiene que entrar por la parte central, va directamente a su servicio, y el nuevo ingresa por el recibidor. Informó que entes de salud de todo el país ya se inspiran en el nuevo Hospital, les llama la atención la parte de vidrio conjugada con el ladrillo y otros aspectos. Obras son amores: los Centros Especializados del San Vicente escriben desde hoy una nueva página gloriosa en la historia de la medicina colombiana .

 



Arriba

[ Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Columna Jurídica | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved