MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 16    No. 220  ENERO DEL AÑO 2017    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 


El generoso legado
del doctor Bernardo Ochoa

Redacción El Pulso - elpulso@sanvicentefundacion.com
El médico egresado de la Universidad de Antioquia falleció a sus 90 años consagrado como el padre de la cirugía pediátrica. Desde el Periódico El Pulso extendemos nuestro profundo sentir tras esta pérdida para su familia, sus amigos y la comunidad científica del país.
El doctor Bernardo Ochoa Arismendy nació en Barbosa, un municipio ubicado al norte del Valle de Aburrá, en 1926. Su vocación de servicio lo llevó a convertirse en médico en 1954 y también en profesor de medicina entre 1957 y 1996.
La medicina en Antioquia y Colombia le deben mucho al doctor Ochoa pues apenas 6 años después de su graduación en la Universidad de Antioquia se convirtió en uno de los fundadores del primer servicio de Cirugía Pediátrica en Colombia, en 1960.
Además de haber sido líder en la cirugía pediátrica, también “fue padre de la urología pediátrica en este país”, como lo aseguró el doctor Carlos Guillermo Gutiérrez. Igualmente, creó la Unidad de Quemados en el Hospital San Vicente y fue pionero en el manejo de los niños quemados en el país.
También describió y estudió el síndrome de Ochoa, un síndrome poco común (se han descrito alrededor de 100 casos en el mundo) caracterizado por la presentación de expresiones faciales invertidas asociadas con una obstrucción en el tracto urinario y estreñimiento. En la década del 70 fue decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, jefe del Departamento de Cirugía y de la Sección de Cirugía Pediátrica.
Luis Fernando García, quien fue su estudiante en esta Facultad, lo recuerda como un ágil y buen escritor: “Me acuerdo de su rigor, escribiendo en su vieja máquina de escribir directamente en la historia clínica durante las reuniones de complicaciones de los pacientes”, dice García, “no había oportunidad de repetir”, continúa.
García, miembro de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales recuerda al doctor Ochoa como un ávido y actualizado lector, sus lecturas le permitían opinar de los temas más cercanos y por los que tenía especial sensibilidad. Todos los temas relacionados con la niñez y la violencia contra las mujeres, “los cuales abordaba con mucha propiedad”. Además, él “siempre se caracterizó por ser un libre pensador y tenía una postura muy crítica frente a la religión y la política”.
Por su parte el doctor Gutiérrez, amigo cercano a la familia Ochoa Gautier, asegura que su gran obsesión fue una buena relación entre la Universidad de Antioquia y el Hospital San Vicente Fundación, él consideraba “que el Hospital y la Universidad debían ser complementarias en sus funciones para la formación médica, la investigación y la prestación de servicios”.
Bernardo Ochoa, de acuerdo al doctor Gutiérrez, brilló como persona y como profesional por su sabiduría, bondad, dinamismo y capacidad emprendedora. Lo recordará como un gran cirujano, médico, universitario y amante de la música colombiana a quien “le encantaba sentarse con los amigos a cantar bambucos y pasillos” y quien siempre siguió siendo un campesino de Barbosa.
 
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