MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 6    NO 67   ABRIL DEL AÑO 2004    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co

Análisis de los 10 años de Ley 100 en el Encuentro de Quirama
Olga Lucia Muñoz López Periodista elpulso@elhospital.org.co

La rectoría del sector salud, a cargo del Ministerio de la Protección Social, y la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, una de las instituciones formadoras de recurso humano más importantes del país, convocaron alrededor de 100 expertos en diferentes temas, para que aportaran sus más lúcidos análisis en el Encuentro "Diez años de la reforma al Sistema General de Seguridad Social en Salud", cumplido los días 12 y 13 de marzo en el Centro de Convenciones Quirama del Parque Tecnológico de Antioquia, en el municipio del Carmen de Viboral, oriente antioqueño.
El Encuentro de Quirama se organizó en cumplimiento del compromiso adquirido por el Ministerio con la comunidad académica el año anterior, con los objetivos de realizar una evaluación de resultados y un balance de la situación actual del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), vislumbrar su futuro, y proponer recomendaciones para los diferentes actores, de tal forma que se logren fortalecer, dinamizar y alcanzar los fines perseguidos por el sistema. El propósito era poner en evidencia desarrollos y logros alcanzados en materia de seguridad social, al igual que las dificultades y ajustes que se requieren para el cumplimiento de los objetivos planteados hace 10 años.
En la instalación del Encuentro, el Ministro de la Protección Social, Diego Palacio Betancourt, se mostró convencido de que la Ley 100 se defiende sola si se analizan sus resultados, pero reconoció que es necesario revisar y afinar algunos de sus aspectos, y que para ello se tendrían en cuenta las recomendaciones elaboradas en el Encuentro.

Al evento también asistieron el Viceministro de Salud y Bienestar Social, Eduardo Alvarado Santander; cuatro ex ministros de Estado: Sara Ordoñez Noriega, Gina Magnolia Riaño Barón, Augusto Galán Sarmiento y Virgilio Galvis Ramírez; los ex viceministros David Bersh Escobar y Juan Gonzalo López Casas; congresistas, autoridades sanitarias locales, departamentales y nacionales, formadores del recurso humano en salud y representantes de la academia, de diferentes gremios y actores del sector salud, muchos de los cuales prestaron su aporte a la construcción del sistema de salud vigente en su diseño, regulación, implementación, formulación y ejecución de políticas y estrategias o en la observación crítica del mismo, y que esta vez prestaron nuevamente su concurso a la mejor marcha del sistema en el futuro.
El Ministro fue enfático en señalar que no era una tarea fácil abordar desde diferentes posiciones el análisis del sistema de salud, porque cada área tiene profundas imbricaciones con las demás: "No puede concebirse el modelo de aseguramiento sin un modelo de prestación de servicios, sin un ente gestor y regulador, sin financiamiento y sin la participación del colectivo. Ese es uno de los grandes predicamentos a los que estamos sometidos. La salud pública, que le atañe directamente al Estado en todos sus niveles nacionales y subnacionales, merece una mirada juiciosa y respuestas sensibles; hay que reforzar permanentemente la idea de que ella debe ser siempre una política de Estado por encima de políticas de gobierno. Solo así tendremos la garantía de que se preservarán recursos y esfuerzos a lo largo de los años para cada habitante de nuestro país". El ministro agregó que cada tema del análisis tiene sus propios obstáculos y retos para el futuro, por lo que es necesario ahondar en los éxitos o fracasos del sistema.
Sesiones de trabajo
La evaluación de Quirama se realizó con el referente del modelo del "Pluralismo Estructurado", planteado por Julio Frenk y Juan Luis Londoño, en el cual se identificaron las funciones básicas de Modulación (rectoría del sistema, vigilancia y control, y regulación), Financiación, Aseguramiento, Prestación de servicios individuales y Salud pública, incorporando en cada función la generación de recursos humanos, tecnológicos y financieros necesarios para el funcionamiento de cada uno de los actores del sistema.
En la primera parte del Encuentro, los expertos que integraban las 5 mesas de trabajo correspondientes a cada una de esas funciones, presentaron las evidencias disponibles en términos de avances, estado del arte, dificultades y fracasos en materia de desarrollo del sistema. En la segunda parte, se presentaron en plenaria las relatorías con los análisis de los resultados obtenidos y propuestas de intervención y direccionamiento.
Algunos aportes
Dado que la evaluación del sistema junto con las propuestas y recomendaciones salidas del Encuentro serán tema de una publicación especial por parte de la Facultad Nacional de Salud Pública, una vez convalidada la información con el Ministerio de la Protección Social, adelantamos a nuestros lectores algunas de las conclusiones formuladas:
Aseguramiento. Es el mejor mecanismo de protección financiera en salud, no solamente para los más pobres sino para toda la sociedad, pero se deben desarrollar mecanismos de control social de tipo comunitario para regiones apartadas y nuevos departamentos. El aseguramiento remueve las barreras económicas para el acceso a los servicios de salud que la gente necesita, es un eslabón y no un objetivo en sí mismo dentro del esquema de aseguramiento, y garantizar el acceso y eliminar las barreras en los servicios es una responsabilidad central de los aseguradores.
Aumentar la cobertura es posible y deseable, pero requiere una fuerte determinación política para acopiar y reorientar los recursos de todas las fuentes. También es necesario controlar los incentivos a la nueva afiliación, diferenciar planes de salud y sus beneficios, controlar la evasión y la elusión, y establecer mecanismos que permitan la movilidad entre los regímenes, soportado en un sistema de registro de afiliados a la protección social.
Es necesario establecer para las organizaciones de aseguramiento estándares de desempeño financiero y de riesgos, reservas, márgenes, así como la prestación de servicios debe dar garantía de seguridad a la comunidad a quien sirve, de igual forma que lo hacen las empresas en el sistema financiero y en el sector de los servicios.
Prestación de servicios. El elemento fundamental a tener en cuenta es la calidad, pero diversos factores inciden para que a veces no se presente; tienen que ver con el usuario, con las instituciones prestadoras y con las empresas aseguradoras, tales como la desinformación sobre la calidad de servicios prestados, la no práctica por parte del usuario de la libre escogencia del prestador, la ausencia de una base única de identificación de usuarios por parte de los diferentes actores, las dificultades de las entidades territoriales para verificar los requisitos de habilitación, la acreditación incipiente que no logra orientar los estándares a la satisfacción del usuario, el incumplimiento de la relación contractual entre el usuario y la EPS en cuanto a la red de servicios ofrecida y la no sanción para las empresas prestadoras cuando contratan con IPS no habilitadas.

El acceso a servicios y la oportunidad son elementos fundamentales de la calidad. Llama la atención la inoportunidad de la atención por barreras de acceso generadas por los administradores y la no actualización permanente de los planes de beneficio, y el hecho de que a veces la eficiencia esté por encima de la calidad.
Hay debilidad del sistema en inspección, vigilancia y control, por falta de clara definición de roles, competencias y articulación entre los diferentes actores y la incapacidad del sistema para responder al usuario sobre la actuación irregular en prestación de servicios.
Salud pública. Aspectos políticos que se encuentran inmersos dentro de este elemento fundamental para el mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad: Recuperación del papel esencial del Estado en diseño y promulgación de políticas públicas; la descentralización, con desarrollo de los diferentes niveles teniendo en cuenta el desarrollo de los municipios; la humanización; la intersectorialidad; fortalecimiento de la vigilancia y el control; formulación de políticas fundamentadas en adecuada información y vigilancia y salud pública; reconsideración de la pertinencia de la fusión de los ministerios de Salud y Trabajo en el de Protección Social, y el fortalecimiento de la salud pública.
Modulación. La política no se consolidó como una política de Estado, por el no convencimiento de los beneficios de la reforma y la falta de empoderamiento de los usuarios y actores del sistema, y esto no se articuló con otras políticas públicas.
Hay falta de liderazgo del sistema ya que no tiene objetivos estratégicos y su desarrollo ha obedecido a la visión de cada gobierno, dificultando toma de decisiones a largo plazo.
La asignación de recursos ha sido coyuntural, haciendo por tanto que las prioridades para cumplir objetivos y metas estratégicos no se cumplan.
La consolidación de una postura orientada al mantenimiento de la salud con políticas y acciones intersectoriales especialmente en lo que tiene que ver con educación, ambiente y cultura, debe ser una prioridad. Hay necesidad de participación ciudadana en la gestión de la salud. El fortalecimiento de la capacidad del sistema debe estar soportado en la formación de recursos humanos y en la investigación como generadora de conocimiento.
Financiación. La actual situación del sistema está caracterizada por un gran dilema entre la financiación y la cobertura. La cobertura universal no será posible por la limitación de los recursos. Se propone un debate nacional que conduzca a un consenso sobre la asignación de recursos públicos para la salud.
El desarrollo financiero del sistema requiere ajustes institucionales, y en este sentido, el Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud debe consolidarse como un organismo regulador. El Fosyga no debe hacer parte del Presupuesto General de la Nación y las relaciones entre éste y aquel deben guiarse por un esquema de transferencias.
Los temas más críticos desde el punto de vista financiero se refieren a la transformación de recursos de oferta a demanda como elemento para la ampliación de cobertura en el régimen subsidiado; el equilibrio financiero del régimen contributivo, con una gran vulnerabilidad sobre la definición de la UPC y las dificultades para afiliar a nuevos cotizantes. Debe enfrentarse el grave problema de evasión y elusión.
Se recomienda sustitución total o parcial de la cotización, fortalecimiento del Fosyga y de los regímenes contributivos y subsidiado, con intervención sobre ambos para incrementar la cobertura.
 
 







 



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