MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 3    NO 35   AGOSTO DEL AÑO 2001    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co

Cooperativas de Trabajo
Asociado

Comentábamos en la columna anterior el tema de los contratos civiles de prestación de servicios, como un sistema mediante el cual el contratista se obliga para con el contratante bajo la regulación comercial, a prestar servicios sin que nazca a la vida jurídica un contrato de trabajo, ni signifique ocultar una relación laboral como se había interpretado tradicionalmente.
Ahora nos referiremos al tema de las cooperativas de trabajo asociado, figura creada por el legislador con el fin de generar autogestión en la actividad productiva. Se definen estas cooperativas, como empresas asociativas sin ánimo de lucro, que vinculan el trabajo personal de sus asociados y sus aportes económicos para la producción de bienes, ejecución de obras o la prestación de servicios en forma autogestionada.
Estas normas, reunidas en la ley 79 de 1988, fueron reglamentadas por el decreto 468 de febrero de 1990, y en el se dispone que se requiere un número mínimo de 10 asociados, para funcionar, y establece la integración voluntaria de las personas para ejecutar labores materiales o intelectuales organizadas por la cooperativa para trabajar en forma personal, de conformidad con las aptitudes, capacidades y requerimientos de los cargos, sujetándose y acatando las regulaciones que establezcan los órganos de administración de la cooperativa sin sujeción a la legislación laboral.
Así las cosas, la legislación ha generado una posibilidad mas de generar actividades personales que permitan el cumplimiento del objeto social de la empresa, de una manera económica, de beneficio para las partes y que genere bienestar a unos y otros.
La cooperativa de trabajo asociado, tiene entonces la obligación de organizar directamente las actividades de trabajo de sus asociados, con autonomía administrativa y asumiendo los riesgos de la realización. Esto significa, como en los contratos con las empresas comerciales, que es fundamental la autonomía de la empresa frente al contratante, en la ejecución de la actividad o labor a ejecutar; recordemos que es de la esencia del contrato de trabajo la subordinación o dependencia del empleado a su empleador, y la prestación personal del servicio.
En este sistema, es excepcional la contratación de terceros no asociados pues es de la naturaleza de esta figura el que el servicio sea prestado por los asociados y son ellos autogestores de su actividad, es decir sus propios empleadores. Debemos insistir, que la contratación bajo esta legislación, no se rige por las normas generales del derecho laboral, es una legislación propia y adecuada a las necesidades del mercado actual.

 









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