MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 6    NO 72   SEPTIEMBRE DEL AÑO 2004    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 
Titulares
Sector salud avista la acreditación
¿Está el sector salud colombiano lo suficientemente preparado y en condiciones de emprender ese proceso?
A Colombia no le conviene cerrar ni fusionar el Invima
De fusionarlo con Supersalud y Supersubsidio, el Invima desaparecería, con pérdidas incuantificables y no dimensionadas.
EPS deberán autorizar de "inmediato" los trasplantes
Este pareciera el más importante logro del decreto 2493 de agosto de 2004, con nuevas normas para los trasplantes en Colombia.
Con crisis hospitalaria, ¡se desplomó la salud pública en Colombia!
¿Cuántos hospitales se han cerrado en el país, empezando a causar serios estragos en la calidad de vida de los colombianos?
Reforma al sistema de salud, ¿esta vez si?
El debate se da en todos los niveles y ahora resta esperar que no se vuelva a postergar.
Sector salud
avista la acreditación
A no dudarlo, hay interés del sector salud por conocer qué son, cómo funcionan y qué implican los procesos de acreditación de la calidad en salud. Así queda corroborado con la masiva asistencia a los

foros de divulgación sobre el tema convocados por el Ministerio de la Protección Social y el Icontec (entidad acreditadora), como jalonadores del proceso.
Y es entendible: A más de ser los directamente involucrados, ¿quiénes desearían más que los diversos actores del sector salud, figurar en el “ranking” de clasificación de entidades acreditadas, por cumplir con las exigencias de este componente del Sistema Obligatorio de Garantía de Calidad en la Atención en Salud? Ello sería la mejor carta de presentación en el mercado de la salud nacional e internacional, a la hora de buscar contratos y nuevos clientes. Convertirse en una entidad acreditada, significa demostrar que se trata de una organización que cumple los más altos niveles de calidad, en tanto herramienta de gestión gerencial que impacta en la resolución de muchos problemas.
La acreditación es una estrategia y metodología de mejoramiento continuo de la calidad para entidades de salud, de larga trayectoria y desarrollo conceptual y metodológico en el mundo y de probada efectividad, que ahora es opción voluntaria para los diversos actores del sistema de salud. La promesa de la acreditación a las instituciones, es brindarles oportunidad de ser competitivas en el mercado internacional, al garantizar homologación de estándares y del ente acreditador colombiano mediante el proceso de evaluación contra los estándares Alpha de ISQua (Sociedad Internacional de Calidad en Salud) y su Federación Internacional de Acreditación, con el fin de exportar servicios de salud.
Además, generaría competencia entre las entidades por ofrecer mejor servicio a través de los incentivos de prestigio del Sistema Único de Acreditación (SUA), lo cual redundaría en beneficio de los usuarios al poder elegir entre las entidades que cumplan altos estándares de calidad. En últimas, se busca aumentar la probabilidad de que el “paciente/cliente” sea atendido con pleno cumplimiento de sus derechos, incrementar la efectividad clínica de los servicios de salud y la eficiencia clínica en utilización de recursos, disminuir el riesgo al paciente, aumentar la satisfacción de los usuarios y contener los gastos de la no calidad.
Visto así, representa el sistema ideal que permitiría alcanzar casi el “nirvana” para los usuarios y las instituciones, pero considerando tiempo, espacio y lugar, ¿está el sector salud colombiano lo suficientemente preparado y en condiciones de emprender ese proceso? ¿Dispone de las diferentes clases de recursos para hacerlo? ¿Es en verdad una necesidad nacional o el cumplimiento de una exigencia de la economía internacional?
Mas información
Arriba

A Colombia no le conviene
cerrar ni fusionar el Invima

El país presencia un nuevo intento de cerrar el Invima en una propuesta de poco piso, sin valor agregado ni ahorro fiscal. De fusionarlo con Supersalud y Supersubsidio, el Invima desaparecería, con pérdidas incuantificables y no dimensionadas por el gobierno, en todo lo relacionado con trámites sanitarios de más de 100.000 productos de consumo interno y externo, como alimentos, medicamentos, productos perecederos de exportación, elementos agroquímicos y de aseo y cosmética, además de algunos servicios de salud. Delegar sus funciones en varias entidades, es un retroceso en el desarrollo de más de 10 años.

Mas información
Arriba

EPS deberán autorizar
de “inmediato" los trasplantes
Este pareciera el más importante logro del decreto 2493 de agosto de 2004, que establece nueva norma-tividad para la realización de tras-plantes en Colombia. Pero ante las trabas que siempre han puesto las EPS para autorizar los trasplantes, que solo han podido ser enfrentadas con tutelas (hoy en la cuerda floja), no está muy claro el panorama para las personas que necesitan con urgencia un trasplante, sean colombianas o extranjeras.
Mas información
Arriba
Con crisis hospitalaria,
¡se desplomó la salud pública
en Colombia!

¿Cuántos hospitales de primer, segundo y tercer nivel se han cerrado en el país o están en liquidación? ¿Cuántos están viviendo sus últimos días? Este fenómeno no se presenta sólo en Cartagena, Santa Marta o Montería sino también en Cúcuta, Popayán, Manizales, Buenaventura, Bucaramanga y Pereira.

Es una crisis que hizo su "agosto" en este 2004 de costa a costa y de extremo a extremo del país, en las ciudades grandes y pequeñas, causando serios estragos en la calidad de vida de todos los colombianos.
Mas información
Arriba

Reforma al sistema
de salud, ¿esta vez si?

La urgencia de modificar el sistema es evidente, el debate se ha dado en todos los niveles e instancias y por los diferentes actores del sector, y ahora resta esperar, por la salud y bienestar de los colombianos (especialmente de los más vulnerables y pobres), que prime el interés general por encima del particular, de tal forma que el tiempo esta vez no sea la excusa para aplazar una tarea que a todas luces es injusto se siga postergando.
Mas información
Arriba
 

ediciones anteriores

El gobierno nacional recarga baterías para defender en el Congreso una nueva propuesta de reforma a la Justicia, y todo indica que el paquete de medidas incluirá de nuevo, como uno de los componentes más lesivos para la población, el desmonte de la tutela. Como el mayor número de tutelas reclaman la protección del derecho a la salud y a la vida, vuelve a estar en riesgo la salud de las personas que recurren a la tutela como último recurso.

 

El nombramiento de gerentes para las Empresas Sociales del Estado (ESE) se convirtió, pese al decreto 3344 que buscaba darle transparencia, en una verdadera carrera de influencias para alcanzar el codiciado premio mayor: una gerencia de hospital. Pero, conociendo la situación hospitalaria, ¿el premio si valdrá tanto esfuerzo, para ganar este nuevo “reality”?

 

Ser madre es uno de los procesos naturales que más alto riesgo de muerte entraña para las mujeres en nuestro país. Últimas cifras indican que en el país mueren 104.9 madres por cada 100.000 nacidos vivos. El problema adquiere visos dramáticos y el gobierno nacional decide por fin, tomar cartas en el asunto.

 

El país está en mora de ajustar los estándares de tecnología en salud incorporados al sistema de salud, de acuerdo con parámetros de racionalidad económica, evidencia científica y calidad, y preservando el equilibrio financiero del sistema y de sus agentes.

 

La salud y la vida son el eje fundamental del TLC, no sólo porque involucra el acceso a medicamentos y recursos genéticos, sino que además toca directamente con la manipulación y creación de nuevas formas de vida o alternativas terapéuticas.

La escultura de Claudel nos revela la fragilidad de la vida humana. Fragilidad plasmada en roca sólida, en bronce inquebrantable. Deseo y fragilidad que ni el mismo Rodin pudo plasmar en su obra.

Hay temas y asuntos en los que el Señor Ministro de la Protección Social debe poner los cinco sentidos, antes de concentrar su mente y su gente en otras tareas que no son vitales, porque dígase lo que se diga, la acreditación no es vital. No la entendemos así, y con seguridad nadie en el sector privilegiaría ese trabajo por encima de la propia supervivencia de las entidades candidatas a acreditarse.


Arriba

[ Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Columna Jurídica | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved