MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 245 FEBRERO DEL AÑO 2019 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com

La novela de la venta de una EPS

Por: Redacción EL PULSO
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Lo que comenzó como un rumor se fue consolidando, confirmando, y después, asustando a los colombianos: Medimás estaba en venta. ¿Quién querría comprar una EPS con tantos problemas jurídicos y financieros? ¿Se puede vender así de fácil una empresa que si bien es privada, maneja recursos públicos? ¿Qué pasaría con la multimillonaria deuda que tiene la aseguradora? ¿Qué es lo que se está vendiendo si por el estado actual del proceso de venta de Cafesalud una posibilidad es que se reverse el negocio y en ese caso Medimás sería un cascaron sin afiliados?

Si bien el proceso de venta por el momento se encuentra suspendido debido a la orden emanada del Tribunal Superior de Cundinamarca que ordenó al agente liquidador de Salucoop y a Cafesalud suspender el negocio y suscripción del contrato de venta de los activos de Medimás EPS y Esimed S. A. a la firma Dynamic Business y Médical Solutions Inc- Dbms Inc., la medida cautelar solo se extenderá hasta que el tribunal profiera una decisión de fondo sobre el tema, y como es natural, ésta podría proferirse en cualquiera de los sentidos posibles, permitir que la venta continúe o sus penderla de manera definitiva.

Lo que si queda claro por el momento, es que la posible venta está totalmente bloqueada, ya que el tribunal incluyó en su orden a la Superintendencia Nacional de Salud a la que le pidió abstenerse de autorizar la cesión de acciones de las dos empresas o cualquier otra negociación al respecto, no sin antes hacerle un llamado de atención: “El despacho no puede dejar a criterio y bajo responsabilidad de la Superintendencia Nacional de Salud el mantener incólumes las condiciones que permitan hacer efectiva la sentencia que sea emitida por esta corporación (...) corresponde a la colegiatura garantizar tales condiciones”.

La medida del tribunal se tomó dentro del proceso iniciado ante la demanda presentada por el senador Jorge Enrique Robledo, y el abogado y economista José Roberto Acosta, a quienes se sumó con una petición en el mismo sentido la Procuraduría General, y contiene además una instrucción directa a Medimás: la EPS no puede dejar de prestar los servicios a los que está obligada con sus afiliados.

Las consideraciones del Tribunal partieron de la inminencia del proceso de venta que incluso ya tenía una oferta vinculante, y en la cual, según ha dado a conocer la Procuraduría, los accionistas de Medimás Eps y Esimed cederían sus acciones a Dbms Inc a la vez que autorizan a Cafesalud para recibir los recursos provenientes del negocio, y dejan a la compañía compradora la obligación de asumir las cuotas vencidas y pendientes de la compra de Presalud de Cafesalud, punto en el que según la Procuraduría el punto del “estado de incumplimiento” de esos compromisos no habría sido tenido en cuenta en la negociación.

Otro aspecto señalado por el Tribunal se refiere a la valoración de la idoneidad para ceder las acciones frente a lo que recomienda que se analicen los informes, medidas de control y la vigilancia que los entes de control han proferido respecto a este tipo de sociedades ya que calificó de preocupante que cuando se presentan falencias administrativas, técnicas y financieras en las EPS, sus propietarios prefieran vender antes de adoptar las medidas de saneamiento sugeridas por los organismos de control.

Y es que en este caso dicha estrategia es evidente. La Contraloría General, así como la Defensoría del Pueblo han manifestado preocupación ante la posible venta de una EPS ampliamente cuestionada y que se encuentra bajo una vigilancia especial por varios entes de control, de ahí que hayan pedido observar con lupa un proceso donde están en juego la garantía del goce del derecho a la salud de más de cuatro millones de colombianos, así como de cuantiosos recursos públicos.

Desde el 11 de enero, cuando se confirmó en comunicado de prensa por parte de Medimás que existía un proceso de venta, el senador Jorge Robledo se pronunció rechazando esta posibilidad argumentando que equivalía a “vender” a los cuatro millones de afiliados “como vacas”, pero además dejó entrever la que podría ser la estrategia del negocio al grupo de inversionistas norteamericanos: “Medimás está en un inmenso pleito con el Estado porque no han cumplido nada, entonces lo que van a comprar los gringos es el pleito. La gravedad es que el pleito ya no sería entre colombianos sino con extranjeros, y en este caso, quedaría bajo la tutela de las cláusulas del TLC con EE. UU.”, situación que no es descabellada puesto que el tratado de libre comercio con dicho país incluye la posibilidad de demandar por perjuicios ocasionados en negocios fallidos.

Venta de Medimás: un negocio confirmado

Toda especulación se esclareció cuando un comunicado de prensa de Medimás señaló que: “Se han venido adelantando conversaciones para la posible adquisición de la propiedad jurídica y los bienes de la EPS e IPS. Dichas negociaciones, por su naturaleza y alcance son complejas, y actualmente se encuentran en curso, sin que a la fecha exista acuerdo final para la compra”. Allí mismo se indicaba que los inversionistas interesados eran Dynamic Business and Medical Solutions - DBMS- empresa que después en otra comunicación aclararía que su interés se extendía a por lo menos otras dos EPS del país, así como a posibles IPS. Lo que si revelaron los voceros de Medimás fue que DBMS también adelantaba negociaciones con Saludcoop EPS en Liquidación para la adquisición de activos como las clínicas de Esimed.

Como es natural en este tipo de comunicaciones, Medimás añadió que no habría afectación sobre los usuarios, afiliados, trabajadores y proveedores, invitando a ver el negocio como una “oportunidad para potencializar la atención de los pacientes, las condiciones laborales de los empleados y la calidad de los servicios de salud”, y aunque parezca un formalismo, puesto que desconocer las leyes del implicaría procesos jurídicos, Medimás agregó que la transacción solo se daría si obtiene los avales necesarios y suficientes de la Superintendencia Nacional de Salud y la Superintendencia Financiera de Colombia, la Procuraduría General de la Nación “para que garantice el derecho fundamental de la salud a todos los afiliados y usuarios”.

Voces preocupadas

Dentro de las primeras reacciones ante el anuncio de la venta de Medimás, incluyendo algunas voces oficiales, estuvo el cuestionamiento sobre sí este era un negocio entre privados y si era propicio manejarlo de esta manera, sin embargo el procurador Fernando Carrillo llamó al orden: “es una tesis peregrina e irresponsable sostener que la venta de Medimás es un intercambio entre particulares o un negocio entre particulares … la salud de los colombianos no pertenece al tráfico mercantil de las cosas ordinarias, es un derecho fundamental reconocido en la constitución, en la ley estatutaria y que implica la prestación de un servicio público donde hay recursos públicos”. Y fue aún más allá al recordar que Medimás (incluso Saludcoop y Cafesalud, relacionadas directamente con el negocio), están bajo el cuidado de la Superintendencia de Sociedades por irregularidades ampliamente divulgadas y de historial complejo: “por eso más que nunca tendremos prendido los reflectores sobre cualquier transacción que implique negociar la salud de cuatro millones de colombianos”.

Por su parte la Defensoría del Pueblo se manifestó frente al tema pidiendo a las partes involucradas en la venta hacer mayor claridad sobre la negociación para que tanto los usuarios como el resto de colombianos estén tranquilos con el negocio y el futuro de la EPS.

Pero hay más entes de control involucrados. En el mes de diciembre pasado, los dueños accionistas mayoritarios tanto de Medimás como de Esimed, las empresas Prestnewco y Prestmed, deben reportar todas sus operaciones a la Superintendencia de Sociedades, medida tomada por la SIC después de efectuar un estricto seguimiento a la situación contable, financiera, administrativa y jurídica de dichas empresas y a las cuales tienen bajo medidas especiales de control desde el 8 de octubre de 2018 y que incluye la facultad de remover administradores, revisores fiscales y empleados, y/o multar a los administradores que realicen actos contrarios a la ley.

Y es que la intervención de la SIC corresponde al más alto nivel de vigilancia, al quedar en firme las Resoluciones que la clasifican en el “máximo grado de supervisión” que permite, según el artículo 85 de la Ley 222 de 1995, que si los socios de Medimás quieren cerrar cualquier negocio de venta deberán contar con el aval del ente de control, pero además ser fiscalizados en aspectos como toda la información jurídica y contable, a la vez que quedan obligados a pedir autorización para cualquier modificación o reforma estatutaria o capitalización.

Casi como un parte de tranquilidad, luego de todos los pronunciamientos señalados, el Ministerio de Salud y Protección Social, en un comunicado conjunto con la Supersalud y la misma SIC, indicó que “la prioridad del gobierno es garantizar y proteger el derecho fundamental a la salud de todos los colombianos y velar por el buen uso de los recursos públicos disponibles para tal fin y, por lo tanto, actuará en consecuencia. Igualmente, velará por los derechos de los usuarios, los trabajadores y el cumplimiento con las obligaciones frente a prestadores de servicios y proveedores”. En el pronunciamiento la cartera manifiesta que hasta la fecha (18 de enero) no existía ninguna oferta comercial en firme relacionada con la posible venta, y tan solo una carta de intención entregada a la agente liquidadora de Saludcoop, la cual no cumplía con las formalidades, “ni los debidos soportes para la transacción que garantice el derecho fundamental a la salud de los colombianos”.

Señala también el Minsalud que ante el interés de compra, la Supersalud y la SIC han realizado actuaciones para identificar a los inversionistas y tener absoluta claridad sobre cualquier oferta comercial, para lo cual se han hecho requerimientos a la agente liquidadora de Saludcoop y a los representantes legales de Prestnewco y Prestmed, actuales dueños de Medimás y Esimed, respectivamente y advierte que en caso de formalizarse una oferta, se articularán esfuerzos institucionales para garantizar la transparencia y ejercer el control Pras que se cumplan a cabalidad todos los requisitos de ley.


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