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uatro personas murieron
en Santa Marta víctimas de la mordedura de perros infectados
con el virus de la rabia.
El Ministerio de la Protección Social ya había
solicitado a las autoridades de Santa Marta la adopción
de medidas de contingencia para prevenir un brote de rabia
humana; el 1º de agosto de 2005, la Dirección
General de Salud Pública recordó al alcalde
de Santa Marta, José Francisco Zúñiga,
que el propósito era lograr coberturas del 90% en vacunación
antirrábica canina y vacunar también gatos,
como medio de prevenir casos en humanos.
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Ante
el reporte de un caso probable de rabia humana, el 8 de noviembre
de 2006 se solicitó al secretario de Salud de Santa Marta,
Antonio Linero, adelantar una investigación epidemiológica
para esclarecer la situación, detectar y corregir eventuales
fallas en aspectos relacionados con vacunación de perros
y gatos, atención oportuna y adecuada a las personas
mordidas por animales potencialmente transmisores de rabia y
disponibilidad de tratamientos antirrábicos humanos.
También se solicitaba corregir fallas en el recurso humano
asignado, infraestructura física y disponibilidad de
insumos y elementos para el Programa de Rabia.
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Y el 6 de diciembre de 2006, el Ministerio solicitó otra
vez al alcalde Zuñiga, implementar medidas de contingencia
de inmediata ejecución, así como aquellas que
se requieran en el mediano y largo plazo, para atender el brote
de rabia que se registra en ese Distrito, con el propósito
de evitar mortalidad humana. A pesar de estas solicitudes,
el Instituto Nacional de Salud confirmó la muerte de
3 personas como consecuencia del virus de la rabia transmitida
por caninos.
En concepto del ministro de la Protección Social, Diego
Palacio, esta situación fue producto del incumplimiento
por parte de la Secretaría de Salud de las competencias
que, en materia de control de zoonosis dispuso la Ley 715/01,
y que fue motivo de reiteradas solicitudes por parte de este
Ministerio. Por ello, el ministro solicitó a la
Supersalud que se apliquen las nuevas herramientas de vigilancia
y control de la Ley 1122 de 2007.
Colombia no registra casos de rabia humana transmitida por perro
desde el año 2000, pero a pesar de los avances en el
control de la rabia transmitida por el perro, persiste el riesgo
de casos de rabia humana transmitida por murciélagos
y otros animales silvestres: en el Bajo Baudó en Chocó
se notificaron 14 casos de rabia humana en 2004 y 3 casos en
2005, causados por mordedura de murciélagos hematófagos.
En 2005 se notificaron casos de rabia bovina transmitida por
murciélagos en los departamentos de Antioquia, Arauca,
Casanare, Cauca, Cesar, Chocó, Guajira, Magdalena, Meta,
Sucre y Putumayo. Según expertos, este brote de rabia
humana puede ser de la más grave transmitida hasta ahora.
Campaña Santa Marta
sin rabia
Las autoridades sanitarias de
Santa Marta y el departamento del Magdalena, emprendieron el
pasado 15 de noviembre la campaña Santa Marta sin
rabia, que esperaba cubrir toda el área urbana
y rural
antes del pasado 15 de febrero, con la vacunación de
28.000 perros. Las acciones fueron adelantadas con apoyo de
personal de hospitales del departamento, la Cruz Roja, la Defensa
Civil, y hasta el ejército y la policía. El propósito
es replicar la campaña en todos los municipios del Magdalena. |