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La Infección Respiratoria
Aguda ha causado serios problemas de salud a la humanidad
a lo largo de la historia, ocasionando altas tasas de mortalidad,
morbilidad y días saludables perdidos, y comportándose
como una enfermedad endémica con picos epidémicos.
La población más afectada por la infección
respiratoria aguda viral son los niños menores de 4
años, pero se presenta a cualquier edad. La infección
tiene un comportamiento estacional, con casos esporádicos
a lo largo del año, y aún con epidemias en hospitales
y sitios cerrados.
Al menos 10% a 15% de las neumonías adquiridas en la
comunidad, de adultos hospitalizados, y hasta la mitad de
casos en niños, son de etiología viral. Las
infecciones respiratorias por virus pueden exacerbar enfermedades
respiratorias crónicas como el asma, la enfermedad
pulmonar obstructiva crónica y la fibrosis quística.
Entre 25% y 45% de las hospitalizaciones por exacerbación
de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, son
debidas a una infección respiratoria de origen viral.
El Virus Respiratorio Sincitial es la principal causa de enfermedad
del tracto respiratorio inferior en niños menores de
5 años, contribuyendo con el 45% al 90% de los casos
de bronquiolitis y hasta el 40% de los casos de neumonía.
Cerca del 40% de las infecciones en el primer año de
vida causan infección del tracto respiratorio bajo,
1% a 2% requieren hospitalización, y cerca del 10%
de los hospitalizados requieren soporte ventilatorio.
Al menos 100.000 niños son hospitalizados cada año
en Estados Unidos por esta causa y más de 500 mueren.
Sin embargo el problema está trascendiendo a otros
grupos de edad como adultos mayores y personas con algún
grado de inmuno-compromiso; la mortalidad es baja en niños
previamente saludables, pero es mayor en inmunosuprimidos,
en quienes reciben quimioterapia para cáncer, y en
aquellos con enfermedad pulmonar o cardíaca preexistente.
Se estima que la mortalidad es 10 veces mayor en la vejez
que en la niñez.
Los virus de la influenza A y B afectan cada año del
5% a 10% de los adultos, y aún en mayor proporción
a los niños en Estados Unidos, ocasionando 36.000 muertes
y entre 130.000 y 170.000 hospitalizaciones en los períodos
epidémicos. Las personas mayores de 65 años
de edad son las de mayor riesgo y representan cerca del 50%
de hospitalizaciones adicionales y más del 85% de muertes
por influenza.
A pesar de los avances de la medicina en los últimos
años, la Infección Respiratoria Aguda Viral
continúa como uno de los problemas de salud pública
en los cuales se ha logrado poco impacto en materia de diagnóstico,
tratamiento y prevención. La multiplicidad de agentes
etiológicos, las diferentes formas de presentación
clínica, y la variada respuesta del hospedero, hacen
aún más complejo el problema.
Por otro lado queda la sensación de que los gobiernos,
los trabajadores de la salud, y la comunidad misma se acostumbraron
al problema, tal vez por su frecuente ocurrencia y por las
aparentes pocas consecuencias que trae. Y para el común
de las personas es una situación clínica que
no amerita consulta con el médico, ni incapacidad laboral,
porque se interpreta como algo pasajero, sin consecuencias,
y además porque en opinión de algunos, no
hay nada que hacer.
El Instituto Nacional de Salud viene operativizando una iniciativa
del Ministerio de la Protección Social, con el apoyo
de los Laboratorios Departamentales de Salud Pública,
y algunas Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud,
para conocer la frecuencia y el patrón de circulación
de los virus respiratorios en diferentes áreas del
país, como parte del plan de preparación para
la posible pandemia por el virus de la influenza aviar.
La infección respiratoria aguda es la enfermedad infecciosa
más prevalerte en niños menores de 5 años
y ocupa lugares importantes en los demás grupos de
edad, ocasionando altos índices de ausentismo escolar
y laboral, no pocas hospitalizaciones, y tasas de mortalidad
no despreciables; sin embargo, excepto la iniciativa mencionada,
no se percibe gran preocupación frente al problema
ni mucho menos una adecuada inversión para su diagnóstico
y tratamiento. ¿Será que estamos subestimando
el problema?
soox@elhospital.org.co
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