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Varios científicos concluyen
que pese a las infinitas dimensiones del universo, su proporción
de materia es comparable a un grano de arena en un cubo de
30 km. de lado.
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| Hernando
Guzmán Paniagua - Periodista - elpulso@elhospital.org.co
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| ¿Qué
es el hombre terrícola: diminuto y solitario rey de un
universo infinitamente mayor que su capacidad para sondearlo,
o hermano de otros seres inteligentes cuyas manos están
demasiado lejos para estrecharlas? Con la inquietud eterna llegamos
a 2009, Año Internacional de la Astronomía, en
un mundo amenazado por guerras contra hombres y naciones, y
contra el propio e insustituible hábitat. |
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Ocasión para saber
cosas tan maravillosas como que nuestro sistema solar es un
joven con apenas un tercio de la edad del universo, que el
sol que nos alumbra es una de los 14.000 millones de estrellas
de la Vía Láctea, que ésta es una de
las 100.000 millones de galaxias que existen, y el cielo,
un eterno carnaval con luz de estrellas vivas y muertas, en
la densa negrura donde a cada instante hay astros recién
nacidos.
El Año Internacional de la Astronomía, declarado
por la Unesco y por la Unión Astronómica Internacional,
iniciado en París y Estocolmo, contempla actividades
como 100 horas de astronomía del 2 al 5
de abril, cadena de observaciones de astros en tiempo real,
promoción, difusión, divulgación y enseñanza
de las ciencias astrofísicas. El Planetario Distrital
de Bogotá participa con divulgación, Villa de
Leyva realizó en enero el Festival de las Estrellas
que congregó a muchas personas para mirar el cielo
por 30 telescopios. El Planetario de Medellín se asocia
con charlas, cine-foros y talleres, por ejemplo, para construir
telescopios similares al de Galileo y el gnomon, sencillo
artefacto para calcular el radio de la Tierra. La revista
Science, en sus 125 años, enunció 125 grandes
interrogantes del hombre, 12 de ellos referidos al cosmos:
¿Estamos solos en el universo? ¿Cómo
comenzó? ¿Cuál es su tamaño? ¿Es
finito o infinito? ¿Existe una teoría del todo?
¿Cuál es la mínima unidad de materia?
¿Qué son los agujeros negros y la materia oscura
? ¿Qué es el sol? ¿Cuáles son
los nuevos planetas, satélites y galaxias? Y, ¿cómo
interactúan el espacio y el tiempo? Ante tales preguntas
no hay respuestas definitivas, sólo caben probabilidades
y conjeturas.
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La soledad
cósmica
¿Estamos solos en el universo? Nelson Miranda
Ríos, difusor científico del Planetario de Medellín,
expresa: El universo es infinitamente grande, deben existir
algunos planetas parecidos a la tierra: descartar la existencia
de vida en ellos es absurdo, la probabilidad de que existan
es muy grande. Pero no de seres inteligentes capaces de comunicarse
con nuestro planeta: si los hubiera, la señal que emitieran
tendría que viajar demasiado en el espacio-tiempo hasta
nosotros. |
Lo más probable
es que la vida sea muy común en el universo, pero que
los planetas 'vivos' estén muy separados. Señaló
que el proyecto Seti@home (búsqueda de inteligencia extraterrrestre)
no ha recibido señales inteligentes y añadió
que todo lo que sabemos se basa en la física experimental,
conceptos pre-establecidos. En todo caso, si hubiese extraterrestres,
utilizarían una forma rápida para comunicarse,
y lo más rápido que se puede concebir es la luz,
agrega Miranda Ríos.
Frank Drake enunció en 1961 su fórmula para calcular
las posibilidades de comunicación inteligente con otras
civilizaciones en la galaxia. Su ecuación incluye estos
factores: ritmo de formación de estrellas/año,
porcentaje de estrellas capaces de alojar planetas, fracción
de planetas habitables, planetas con posibilidad de vida, planetas
capaces de desarrollar vida inteligente y aptos para comunicarse,
y tiempo de vida de esas civilizaciones. El cálculo da
a los optimistas, el resultado de 100 posibles mundos
vivos y comunicables, pero a los pesimistas les
da 10 a la menos 6, o sea, posibilidad más que nula,
explicable en un universo con 14.000 millones de estrellas donde
la luz de la más cercana después del sol, Próxima
Centauri, tarda 4.3 años en llegar; la galaxia Andrómeda,
otra de las más cercanas está a 2
millones de años luz, y la respuesta a un mensaje enviado
allá tardaría al menos 4 millones de años.
No obstante, la astrofísica italiana Giovanna Tinetti,
investigadora de la Agencia Espacial Europea, asegura que es
"ingenuo" pensar que "somos los únicos
habitantes del universo". Con un equipo internacional,
anunció el hallazgo de vapor de agua en la atmósfera
del planeta extra solar HD 189733b, a 64 años luz de
la Tierra, en la constelación de Vulpecula. Un mundo
-dijo- lejos de ser habitable, ni siquiera por los organismos
más resistentes, aunque el descubrimiento de moléculas
de agua en su atmósfera abre cierta posibilidad de planetas
extrasolares con condiciones mínimas para albergar vida.
Científicos de la NASA, abrigan esperanzas similares
a partir de las imágenes de radar de la luna Europa de
Júpiter, bajo cuya corteza helada parece haber un océano
de agua líquida; y a partir de las erupciones volcánicas
(290 km. de altura) en Ío, otro satélite Joviano,
y en Titán, primer satélite de Saturno y segundo
del sistema, de confirmarse allí lagos de
metano líquido, un océano de agua y amoníaco
a 100 km. bajo la superficie, varios compuestos orgánicos
y la única atmósfera densa de nitrógeno
en el sistema solar, similar a la de la Tierra primitiva. La
NASA tiene sospechas de agua líquida en Encélado,
luna de Saturno, por sus chorros y géiseres, y de agua
helada en Hyperion, otra luna saturnina. Con el tiempo, la historia
de El Principito que vivía en un pequeño asteroide,
calentando su desayuno con los volcanes, dejaría de ser
mera ficción literaria.
Sobre el tamaño del universo, el difusor científico
dice: Para una hormiga, 5 metros es una distancia infinita;
así para nosotros, concebir el universo es casi imposible
por su tamaño prácticamente infinito. Se dice
que sólo nuestra galaxia, que es mediana, tiene unos
200.000 millones de estrellas, el sol es una, y hay miles de
millones de galaxias, con miles de millones de estrellas. No
hay una cifra exacta, pero se la compara con la sumatoria de
los granitos de arena del planeta tierra: así, la posibilidad
de vida extraterrestre es muy alta. Dos o más galaxias
pueden chocar y formar una sola, (canibalismo galáctico),
así el número de mundos no es constante por el
choque gravitacional de los núcleos de las galaxias,
probables agujeros negros supermasivos, señala
el vocero del Planetario de Medellín. Y varios científicos
concluyen que pese a las infinitas dimensiones del universo,
su proporción de materia es comparable a un grano de
arena dentro de un cubo de 30 km. de lado. |
El vecindario
espacial
Así como los personajes de Héctor Servadac
de Julio Verne viajan por el sistema solar en un asteroide a
raíz de un cataclismo terrestre, viajemos nosotros por
nuestro pequeño vecindario espacial, donde
la ciencia y la literatura compiten por la dualidad realidad
- fantasía. Sobre el sol, Nelson Miranda, expresa: Es
una estrella mediana de unos 10.000 millones de años,
ya transcurrieron 5.000 millones. En el núcleo, el hidrógeno
se transmuta en helio, los núcleos de hidrógeno
que son muy livianos se vuelven pesados y liberan una ingente
cantidad de energía. |
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El núcleo puede alcanzar una
temperatura de15 millones de grados centígrados, luego
se va 'enfriando' y la última capa, la 'atmósfera'
solar -aunque el sol se compone todo de gases (no hay suelo
solar), por las altas temperaturas-, ya no es gaseoso sino plasmático.
En la superficie solar la temperatura es de 5.700 grados centígrados
y en la corona exterior, aumenta a un millón. ¿Por
qué aumenta tanto sabiendo que el sol se había
enfriado un poco? Muy probablemente por el campo magnético
que acelera las partículas haciendo que se muevan mucho.
Dentro de unos 5.000 millones de años -anota-,
se presume que el sol empezará a aumentar su radio y
su núcleo a disminuirlo, para transmutar materiales más
pesados que el hidrógeno, que empezará a escasear.
Al crecer, se cree que tragará a Mercurio y a Venus y
castigará a la Tierra secando sus océanos, será
un planeta sin vida por las altas temperaturas. Si se vuelve
más grande y se contrae el núcleo, parte del sol
sale expulsada y se genera la nebulosa planetaria, mundos de
una estrella colapsada y cuyos posibles sistemas planetarios
serían muertos. Los astrofísicos aún
observan las manchas solares, zonas frías
del sol, de alta actividad magnética, para saber, entre
otras cosas, por qué la producción de trigo en
la tierra sube parejo con el número de esas afecciones
cutáneas del sol.
Un tour espacial
Tan novelesco como el viaje de Julio Verne a la Luna
en el siglo XIX, es el episodio del abogado chileno Jenaro Gajardo
Vera, quien registró la propiedad de la Luna, por $42.000
pesos en 1953. Se dice que el Presidente Richard Nixon tuvo
que pedirle permiso para el alunizaje de la Apolo11 en 1969.
La Selene griega es 3.6 veces menor que la Tierra; si ésta
fuese como una bola de baloncesto, la Luna sería como
una pelota de tenis. Cada año se aleja 4 centímetros
de la Tierra y va frenando su rotación, lo que nos dejará
sin eclipses totales de sol en un futuro lejano; paradójicamente,
la conversión del sol en una gigante roja en varios miles
de millones de años, acercará mucho la Luna a
la Tierra, su gravedad la destruirá y convertirá
en anillos circundantes, como los de Saturno. Spencer Strong
lo anticipó al revés, en 1950, en su cuento No
hay tiempo como el futuro, donde un científico viaja
en una máquina del tiempo, de 1968 a 1971, y se topa,
eso cree, con Saturno, que en realidad es la luna con un anillo:
Ese anillo que rodeaba a la Luna era el polvo radiactivo
de Barcelona, Londres, París, Nueva York, Moscú,
India, China, de todo el globo terráqueo, en fin, que
había estallado en una colosal explosión nuclear.
Era el horror superlativo, cayendo sobre la humanidad.
El planeta Mercurio (nombre del veloz mensajero de los dioses
romanos), tiene la mayor diferencia de temperatura entre día
y noche (600° C) y es el más cercano al sol. Si
quisiéramos ir allá, señala el experto
del Planetario, se calcinaría el ser humano. Aunque tiene
regiones muy heladas donde no llega el sol, en otras la temperatura
llega a 450° C. Venus es el planeta más cercano
a la tierra y el más luminoso seguido por Júpiter.
Tiene mucho efecto invernadero por gases que retienen
el calor del sol, y la temperatura que debería ser menor
que en Mercurio, es mayor: unos 500° C, dice Nelson
Miranda.
En Marte está tal vez el monte más alto del sistema
solar, el volcán Olympus, con más de 27 km. de
altura, más de tres veces el Everest, y 600 kilómetros
de ancho en la base. En la Tierra este gigante se hundiría,
en Marte resiste por su escasa gravedad. El planeta rojo es
rico en mitología y ficción literaria. El habitante
de las profundidades de Marte (1933), de Clark Ashton Smith,
narra las aventuras de expedicionarios terrícolas que
buscan yacimientos de platino pálido y son
víctimas de un monstruo metálico que los devora
después de sacarles los ojos: La 'cosa', así
lo parecía, era tan vieja como aquel planeta moribundo:
una forma desconocida de vida primaria que habitaba desde la
noche de los tiempos en las aguas de los abismos cavernícolas.
Miranda Ríos expresa que a Marte una nave llegaría
en 7 meses, pero al no permitir la vida, llevar humanos sería
complicado y más aún regresarlos. Hoy se lo explora
para mandar máquinas y transformar ciertas regiones en
hábitats artificiales. Los primeros viajes tripulados
a Marte se harían en 2040 y allá se podría
vivir en 2100.
Júpiter -para los astrónomos- es un planeta gaseoso
(ante todo hidrógeno y helio) y con anillos, como Saturno,
Urano y Neptuno, y se cree que tiene un pequeño núcleo
rocoso del tamaño de la Tierra; tiene al menos 61 satélites,
los 4 mayores descubiertos por Galileo, entre ellos Ganímedes,
el más grande del sistema solar (mayor que Mercurio y
Plutón). Saturno tiene superficie y anillos de partículas
heladas; por ello refleja casi 100% de la luz solar. Urano (de
Urania, musa griega de la astronomía, o de Urano, dios
romano del infierno) tiene estaciones de 42 años terrestres
de luz y otros tantos de oscuridad; algunos de sus 15 satélites
se llaman como personajes de Shakespeare: Julieta, Ofelia, Cressida,
Desdémona, Miranda, Titania, Oberón, Umbriel.
Donald Wollheim escribió el tenebroso cuento Umbriel
(1936), concebido como retorcida carcasa de un animal
muerto, un enorme monstruo de algún mundo colosal, que
voló al espacio. Cuenta que allí habita
una raza de increíble horror que se alimenta con
los cuerpos de los gusanos, de la misma manera que éstos
se alimentan con la carroña que es el planeta.
Neptuno carece de estaciones. Sobre Plutón, el más
lejano y pequeño mundo del sistema solar, Miranda señala
que su órbita se cruza con la de Neptuno: Por ello,
desde 2006 no se considera planeta a Plutón, sino un
planeta enano o cuerpo menor del sistema. El satélite
Caronte tiene casi igual tamaño. Un viaje allí
duraría unos10 años, pero no hay tecnología
para llegar los astronautas con vida: se envían sondas,
pero un ser humano necesita provisiones y de la gravedad para
que sus mecanismos vitales funcionen.
Así es, o parece, esta porción del ilímite
espacio que se nos dio por vivienda, norte y sur de nuestros
sueños. Esa bóveda donde el supremo arquitecto
imprime a diario las huellas dactilares de los astros, es el
escenario en la aventura de la humana supervivencia. En esta
esfera azul que flota en el éter y donde la vida escogió
aposento, bajo el titilar de los astros que es el parpadeo de
los ojos de Dios, somos conscientes de que es imposible cortar
una flor sin perturbar una estrella. |
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| Ocioso
lector |
| Suburbia |
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Lo mejor de los astros en estos arrabales de espiral
es que hay alguien que los mira, y los declara la más
grande maravilla. Eso ya los justifica para siempre.
Tantos habrá que jamás han alojado o recibido
una mirada: mediodía prodigándose en la sombra,
calidez que se disipa en el vacío... Cuán en
vano brilla un sol que a nadie dora, que no excita eclosiones,
ni despierta la vida al contacto con sus mundos; cuán
en vano orbita un mundo en cuya infértil epidermis
ningún río clama cauce, ave alguna pide alas
o elabora sus canciones.
Yo me agoto cada noche, abarcando el mayor número de
estrellas con mis ojos, inventando las ausentes, e imaginando
las que fueron y serán. Me esfuerzo en padecer el drama
singular de cada sol, de cada mundo: arder su fuego, rodar
su movimiento y poblar sus fabulosos panoramas, a fin de que
ninguno quede sin ser justificado en este canto.
Un toque de azul
Columbrarte, oh madre Tierra, como un húmedo
toque o joya azul en la tiniebla, y darse cuenta de que todo
cuanto hay sobre tu faz es de ti parte, que somos poro vivo
en la piel de un solo ser. Asistir a un mismo tiempo a tu
día y a tu noche, y sentir que cada palmo de tu suelo
es tan sagrado y tan precioso porque puede florecer en carne,
porque puede germinar en pensamiento.
Sorprender -Adán ingrave- tu jaspeada esfera levitando
ante las fauces del abismo, y llevarse en una sola mirada
tu creciente curvatura, entendiendo que ese oasis trashumante
es -hasta ahora- hogar y término de todo lo viviente;
que es ahí donde habita lo que amamos; donde estamos
decantando en doloroso tiempo nuestro rostro de criaturas;
donde hacemos el poema y nos salva de pronto un acorde, una
fragancia... Ser partícula consciente de la Tierra
por una vez contemplándose a sí misma, sonriendo
humano llanto en las alturas donde el azul se difumina en
astros.
(Del libro Un Día en el Paraíso
de Carlos Framb).
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