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Más tiempo de vida y vida
con más calidad, han ganado los pacientes beneficiados
con los trasplantes de células madre realizados por el
Grupo de Terapia Celular Regenerativa del Hospital Universitario
San Vicente de Paúl y la Universidad de Antioquia en
los dos últimos años.
Desde el siglo XVII, cuando se hacían milagrosas
transfusiones de sangre porque nada o muy poco se sabía
de la sangre y sus misterios, y como consecuencia los pacientes
morían por transfusiones incompatibles e infecciones
derivadas, médicos e investigadores dieron grandes pasos
en el trabajo que hoy les permite mostrar los trasplantes de
células madre como la terapia más avanzada, efectiva
y segura para recuperar órganos y tejidos.
En Medellín, el Grupo de Terapia Celular Regenerativa
ha realizado trasplantes exitosos de células progenitoras
en pacientes con falla cardiaca severa o con enfermedad vascular
periférica, brindando a los primeros la oportunidad de
ampliar su tiempo y calidad de vida y a los segundos la posibilidad
de no tener que sufrir la amputación de una pierna o
un pie. |
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El
3 de marzo de 2004, el Grupo hizo el primer trasplante de células
madre autólogas en un paciente con enfermedad coronaria
severa, convirtiéndose en pionero en Colombia en este
tipo de terapias; hasta la fecha, se han trasplantado 25 pacientes
que padecían enfermedad cardiaca isquémica avanzada
o una falla cardíaca intratable. Y este año, luego
del desarrollo de los protocolos necesarios, se han practicado
dos trasplantes de células madre autólogas en
pacientes con enfermedad vascular periférica, cambiando
así el destino inexorable de una amputación por
el de una regeneración; la eficacia de este último
procedimiento está probada con estudios efectuados en
Japón y Alemania.
Las células madre para trasplantes se obtienen de la
médula ósea del mismo paciente: aunque muchos
órganos tienen células madre, las de la médula
ósea tienen la capacidad de diferenciarse en células
de muchos otros sistemas, como el vascular y el miocárdico.
La producción de esas células se estimula durante
5 días con la aplicación de un factor de crecimiento
granulocítico, luego se lleva el paciente al quirófano
para hacerle un aspirado de células madre de la médula
ósea, éstas se procesan en el laboratorio y luego
se entregan al hemodinamista, al cirujano cardiovascular o vascular
periférico, para su implantación en el paciente.
Generalmente, en los casos de infarto al miocardio se aplican
en promedio 15 millones de células CD-34 positivas, y
en las dos experiencias con pacientes vasculares se aplicaron
13 y 76.5 millones de células para lograr la regeneración
vascular.
Resultados
En la Clínica de Falla Cardíaca del Hospital
se realizó un estudio prospectivo, no aleatorizado, abierto,
conocido como antes y después, donde el paciente
es su propio control; entre marzo 3 de 2004 y marzo 4 de 2005,
se evaluaron 15 pacientes con cardiopatía isquémica
aguda y crónica, con edades entre 16 a 75 años,
que recibieron trasplante celular y llevaban al menos seis meses
de evolución. El seguimiento clínico, por exámenes
cardiovasculares especializados y por rehabilitacion cardíaca
se hizo a los 2, 6 y 12 meses en el Programa de Rehabilitación
Cardíaca, con evaluación por cardiología
y fisiatra, además de test de los 6 minutos, de Zung
y de calidad de vida o SF-36. En el seguimiento, todos los pacientes
mostraron mejoría en viabilidad, perfusión y estado
funcional, y por complicaciones no relacionadas directamente
con el trasplante fallecieron 4 de 25 pacientes (16%): uno por
infección severa, otro por una arritmia letal a los dos
meses postrasplante, otro por síndrome coronario agudo
recurrente y otro por falla refractaria severa; como puede apreciarse,
hay pacientes que no mueren por una situación asociada
al trasplante sino al avance de su enfermedad de base.
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| Protocolo aspirado
de médula ósea |
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| Protocolo separación
celular |
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Protocolo implantación intra-coronaria
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Protocolo implantación intra-coronaria
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Trasplante celular en cardiopatía
isquémica aguda y crónica
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Las
células madre regeneraron tejido miocárdico (cardiomiocitos)
y revascularizaron el tejido miocárdico: Con el seguimiento
a los 15 pacientes, se concluye que el trasplante de células
es una terapia que debe utilizarse en pacientes con cardiopatía
isquémica aguda y crónica que no tengan otra alternativa
terapéutica para mejorar sus condiciones de vida.
El síndrome de falla cardíaca es llamado el cáncer
de la cardiología, porque tiene una mortalidad mayor
que muchas neoplasias comunes, como la de cuello cervical en
mujeres o de próstata en hombres. Ahora, luego de divulgar
nacional e internacionalmente su experiencia, el Hospital participa
en la discusión para el Consenso Nacional de Falla Cardíaca
de la Sociedad Colombiana de Cardiología, acerca de las
indicaciones que tendría el trasplante celular.
Trasplante celular en extremidades
En el Hospital también se está demostrando
que el implante de células mononucleares de médula
ósea para tratamiento de isquemia crítica de extremidades
inferiores es una terapia segura y efectiva. Confirmando la
experiencia mundial, se ha verificado que la medula ósea
contiene células conocidas como progenitoras endoteliales,
las cuales poseen la habilidad de desarrollar nuevos vasos sanguíneos,
-es decir provocan angiogénesis- o de secretar varios
factores angiogénicos (The Lancet: 360:427-435, 2002).
Dado que más del 60% de los pacientes tratados en el
servicio de vascular periférico sufren isquemia crítica
de miembros inferiores, y que un número importante de
ellos terminan con una amputación, en el Hospital se
consideró la incursión en los trasplantes de células
madre, para salvar dichas extremidades.
Dentro del protocolo se consideran candidatos para el trasplante,
aquellos pacientes que no tienen ninguna otra opción
de revascularización, con enfermedad muy severa, úlceras,
necrosis, dolor en decúbito por arterioesclerosis, enfermedad
de Buerger, o un proceso vasculítico que lleve a la amputación;
muchos de ellos son pacientes revascularizados o con enfermedades
del colágeno, pero en todos ellos se ha comprobado que
el beneficio es independiente de la causa que generó
la enfermedad.
Este trasplante no se indica en pacientes con trombofilia, estado
funcional III o IV, gangrena por encima del tobillo, trastornos
mentales, enfermedad pulmonar obstructiva muy severa y oxígeno-dependientes.
El primer paciente, un hombre de 67 años con dolor severo
en reposo o en decúbito de dos meses de evolución,
diabético tipo 2, con tabaquismo pesado, hipertensión,
dislipidemia y una amputación de uno de sus miembros
inferiores 15 días antes de su admisión, luego
del trasplante celular en la única extremidad no tuvo
complicaciones, la evolución fue satisfactoria, al alta
hospitalaria salió sin dolor en decúbito y actualmente
camina por 6 minutos sin dolor.
La segunda paciente es una mujer de 68 años, con dolor
en el muslo y la pierna izquierda de dos años de evolución,
dolor en decúbito en los últimos meses, diabética,
hipertensa, fumadora, con amputación hace un año
del miembro inferior derecho. Su post-operatorio fue de mejoría
del dolor en decúbito en 50% y camina más de 6
minutos sin dolor.
Según la experiencia de la Universidad de Osaka, en 45
pacientes con trasplante de células en extremidades inferiores
se generó una rica red de vasos a lo largo de la extremidad,
en áreas que antes no tenían ningún vaso
sanguíneo y la circulación era dada por escasas
colaterales; a 4 semanas del trasplante, mejoraron todos los
índices en 90% de los pacientes, la tensión de
oxígeno transcutánea mejoró en 100% de
ellos, el dolor en decúbito desapareció en 80%
de ellos, y todos caminaban sin dolor alguno y mejoraron en
un 60% la circulación colateral.
Beneficio social, clínico y
científico
Con los resultados obtenidos, el Hospital Universitario
San Vicente de Paúl y otras instituciones brindan a los
pacientes trasplantados con células madre -en el corazón
o en las extremidades inferiores-, la oportunidad de vivir más
días, de recuperar calidad de vida, de realizar actividades
para las que estaban impedidos por causa de una enfermedad o
un trauma. Además, se está demostrando que las
posibilidades de tratamiento con células madre son una
alternativa esperanzadora como tratamiento, para pacientes que
no tienen otra opción terapéutica en casos de
enfermedad coronaria o vascular periférica grave. |

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