Es difícil, sobre todo en aniversarios, pero en
este momento los procesos que ha generado y los resultados
obtenidos por la Facultad de Medicina de la Universidad
de Antioquia son la constatación de la calidad humana
y académica que posee.
Nuevo currículo
Para hacer un control de calidad, garantizar la educación
que se ofrecía en la Facultad y el desempeño
de sus egresados, alumnos, docentes y entes administrativos
gestaron dos procesos a finales de los 90: la autoevaluación
y la renovación curricular. Con la primera se logró
que se le acreditara con el mayor numero de años
que concede el Ministerio de Educación Nacional a
un programa de pregrado, lo cual la lleva a encabezar la
lista de las mejores facultades de medicina del país.
Con la segunda, se ha cualificado los contenidos del pregrado
mediante la transformación del macro y microcurrículo,
que ya se ha implementado en tres semestres. Los currículos
tradicionales del postgrado se han revisado en un 75%, a
partir del esquema previsto por la Federación Latinoamericana
de Especialidades Clínicas y Quirúrgicas.
Investigación: paradigma
del siglo XXI
Poseer el mayor número de Grupos de Excelencia conformados
y desarrollando acciones de investigación, fue una
de las razones por las que la Facultad de Medicina obtuvo
el 56% de los $36 mil millones que recibieron diversas facultades
de parte del Sistema Universitario de Investigaciones del
Alma Mater en el 2000.
Con este dinero, la Facultad financia las investigaciones
en las áreas de inmunovirología, neurociencias,
inmunología celular e inmunogenética, reproducción,
inmunodeficiencias primarias, el Programa de Estudio y Control
de Enfermedades Tropicales, PECET, además de trabajos
relacionados con ofidismo, malaria, genética molecular
y otros cuatro de las categorías B, C Y D. Éstos
grupos se han dedicado a estudiar asuntos de interés
para el país como la lesmaniasis, la parasitosis
intestinal, la enfermedad de alzheimer, entre otras, y han
aportado a la comunidad científica internacional
descubrimientos y respuestas a los interrogantes que día
a día se plantean.
Por otra parte, la Facultad actualmente trabaja en una reforma
administrativa que propone la creación de la Escuela
de Investigaciones Clínicas Médicas Públicas
"queremos una escuela donde la investigación
sea el paradigma principal, sea pauta para la formación
de los estudiantes de postgrado y el posterior relevo generacional"
afirma el decano Alberto Uribe Correa.
Impulso de vida
A través del Programa de Trasplantes, creado en 1976
y que desde entonces desarrolla de manera conjunta con el
Hospital Universitario San Vicente de Paúl, ha dado
a muchos una segunda oportunidad y ha mejorado de manera
significativa su calidad de vida. Este trabajo ha significado
el reconocimiento de este grupo de transplantes como líder
y pionero en el ámbito nacional y latinoamericano.
Estas entidades realizan transplantes renales, hepáticos,
cardiacos y de médula ósea. El más
reciente logro de este Programa fue un trasplante de células
de cordón umbilical, que se realizó el pasado
30 de mayo para ayudar a sobrevivir a un niño de
siete años que padece adrenoleucodistrofia, una enfermedad
metabólica y hereditaria.
La Facultad a futuro
"Con la globalización, la nueva sociedad del
conocimiento y la Ley 100 pienso que hay grandes dificultades
institucionales, sociales y económicas en las que
se moverán los egresados. La facultad las ha previsto
y por eso ha generado las reformas curriculares, ha renovado
permanentemente la biblioteca y ha hecho grandes inversiones
para dotar la IPS con las últimas tecnologías,
como el área de unidad de cirugía ambulatoria
y de gastrohepatología", estima el Decano, respecto
al futuro de los egresados y la calidad del servicio que
presten.
Para lograrlo, la Facultad trabaja para tener como mínimo
el 10% de sus profesores con un título de doctorado,
por eso se ha exigido especializaciones a quienes se presentan
a las convocatorias públicas para docencia y se ha
estimulado a los estudiantes investigadores sobresalientes
con becas para realizar doctorados y maestrías en
las universidades Harvard y Yale, auspiciado por empresas
antioqueñas como Aces y Conavi.
La intención para el futuro es optimizar también
los proyectos y programas que adelanta en los distintos
municipios donde rige la regionalización, como en
Rionegro, en el oriente antioqueño, donde tiene convenio
con el programa UNI, en Turbo, donde realiza el programa
de Asistencia Vida Infantil, en Uraba con su trabajo en
Ofidismo, así como su presencia en el Bajo Cauca
y Magdalena Medio.