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Las
universidades abren espacio a medicinas alternativas
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Lo
que deja ver una puerta entreabierta |
Ana
C. Ochoa - Periodista, Medellín
Es poco, muy poco, lo que se alcanza a ver cuando algunas universidades
colombianas entreabren su puerta a la enseñanza de las
medicinas complementarias o alternativas, ofreciendo cursos
y otros programas electivos. ¿Por qué lo hacen?
¿Con qué convicción? Algunos dicen ver,
allá entre las sombras, el confuso hervor del signo pesos.
Y creen que, simplemente, es una respuesta oportunista de las
universidades, desprovista de consideraciones serias y críticas
frente al asunto. Otros ven en ciertos acercamientos un importante
y respetuoso interés; otros, no podía faltar,
bajan por los peldaños del escepticismo hasta el pozo
de nuestros complejos y ven en ello una tradicional imitación
de países como los Estados Unidos, en el cual, de 117
facultades de medicina tenidas en cuenta en estudio de la facultad,
75 ofrecen opciones de formación. No obstante la mayoría
opina, como se dijo, que es la respuesta acrítica y sin
compromisos al juego de demanda y oferta. |
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¿Ha
sabido la universidad, frente a otros saberes, superar
la guerra de calificativos y ha presentado, desde el
rigor, su aceptación o su rechazo?
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Agenda de citas,
incluye Presidente
Pero el consultorio repleto de un bioenergético, con
citas copadas para varios meses -y el cada vez más
vacío del médico convencional- no son hechos
simples, que merezcan solo una respuesta simple de las universidades.
Merecerían, antes que respuestas, muchas preguntas.
¿Qué espacio han ganado estas otras medicinas
y por qué hoy ocupan casi el 50% de la solicitud de
atención médica? ¿Ha perdido la universidad
su capacidad de debate, su capacidad de convocatoria para
revisar -no sólo su arenosa contabilidad- sino los
temas que comprometen su razón de ser, sus paradigmas,
la verdad de su deber frente a más de 2.500 hombres
y mujeres que egresan cada año? Desde 1992, luego de
la promulgación de la Ley 30 que permitió la
apertura de nuevos programas, las 21 facultades de medicina
existentes entonces se duplicaron. ¿Qué propósitos,
qué desafíos han acompañado su surgimiento?
¿Ha sabido la universidad, frente a otros saberes,
superar la guerra de calificativos y ha presentado, desde
el rigor, su aceptación o su rechazo? Incluso los mismos
médicos que practican estas terapias complementarias,
afirman que la incorporación, o no, de otros saberes,
debe hacerse de manera responsable, cuestionadora, fundamentada
y no convirtiendo en cursos de vademécum la enseñanza
de estas corrientes que, justamente por la frivolidad con
la que algunos las han asumido, han sido a veces desvirtuadas.
Comenta a EL PULSO el doctor Jorge Carvajal, reconocido médico
bioenergético, que la universidad está en mora
de ofrecer estos programas, como ocurre en la mayoría
de los países, pero debe hacerlo con calidad y admite
en su libro "Un arte de curar", que "debido
al relativo desconocimiento del tipo y fundamentos de estas
prácticas médicas, con frecuencia se presentan
abusos y engaños, no siempre mal intencionados, por
parte de individuos sin la formación médica
y humanística adecuada(...)" Algunos entrevistados
por EL PULSO, creen que hay más de 125 corrientes dentro
de estas medicinas. Y, específicamente sobre la Bioenergética,
agrega el doctor Carvajal: "No se trata de pases mágicos,
ni mentalismo de circo, o exorcismo de demonios. La bioenergética
realiza un examen que por lo novedoso parece mágico
pero, que poco a poco, se ha ido convirtiendo en una técnica
terapéutica definida por protocolos y enfoques que,
si bien utilizan un instrumental diferente, son comprensibles
a la luz de diferentes sistemas médicos(...) Existen
importantes técnicas alternativas, que no sólo
no excluyen la visión médica occidental, ni
antagonizan con ella, sino que la enriquecen al ampliar sus
recursos diagnósticos y terapéuticos".
(ver recuadro página 3)
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¿Qué
espacio han ganado estas otras medicinas y por qué
hoy ocupan casi el 50% de la solicitud de atención
médica?
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Un
vistazo
La resolución del Ministerio de Salud 02927 de 1998,
por la cual se reglamenta la práctica de las terapias
alternativas en la prestación de servicios de salud,
señala que por terapias alternativas se entiende el
conjunto de conocimientos y procedimientos terapéuticos
derivados de algunas culturas médicas existentes en el
mundo, que han alcanzado un desarrollo científico y son
empleados para la promoción de la salud, la prevención
y diagnóstico de la enfermedad y el tratamiento y rehabilitación
de los enfermos, en el marco de una salud integral y considerando
al ser humano como una unidad esencial constituida por cuerpo,
mente y energía.
¿La universidad se ha planteado si su interés
es sólo brindar información o real formación,
con todo lo que ello implica.? ¿Ha analizado la universidad,
al menos, si enseñar estas medicinas es más conveniente
en posgrado? Hay quienes dicen que en pregrado, una enseñanza
real, que vaya más allá de la simple información,
es imposible pues un aprendizaje cabal implicaría profundizar
en concepciones de la vida totalmente diferentes a las de la
medicina occidental. Y se corren dos riesgos grandes. O bien
un cruce conflictivo de paradigmas para los estudiantes, o bien
una reinterpretación de estas medicinas desde la ortodoxia,
que desvirtúe su esencia, como afirmó desde Popayán
el doctor Julio César Payán de la Roche, pionero
de las medicinas alternativas en Colombia (pagina 5). |
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"Existen
importantes técnicas alternativas, que no sólo
no excluyen la visión médica occidental,
sino que la enriquecen al ampliar sus recursos diagnósticos
y terapéuticos". Jorge Carvajal
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En Colombia se conocen
centros de formación como la Escuela de Medicina Juan
N. Corpas, que por cierto ha sido muy controvertida pues ha
ofrecido cursos abiertos, no sólo para médicos.
Ascofame (ver recuadro página 5), ha sido clara en precisar
que el ejercicio de las terapéuticas alternativas debe
ser hecho por médicos. La División de Salud y
Educación de Ascofame, coordinada por el doctor Ricardo
Escobar, confirma que no han hecho todavía estudios sobre
la formación y el ejercicio en estas medicinas en Colombia
pero asegura que es un proyecto a realizar. Existen universidades
como la Nacional de Colombia, en Bogotá, que ofrece para
médicos graduados un curso de terapéuticas alternativas
de dos semestres, con un promedio de 80 estudiantes, organizado
conjuntamente con la Asociación Nacional de Médicos
Investigadores en Terapéuticas Alternativas. También
están la Universidad de Caldas con algunos cursos y la
Universidad Libre de Cali, que este año gradúa
su segunda promoción del diplomado en medicina biológica,
con énfasis en homotoxicología, en convenio con
la compañía europea Hell, productora de medicamentos
alternativos. Se graduaron de la primera promoción 45
médicos y de la segunda saldrán 32. También
se gradúan este año 33 médicos del diplomado
en homeopatía y el propósito es ofrecer en el
futuro cursos de especialización. Y en Cali son conocidos
también los cursos de la Clínica del popular médico
Arturo O'Byrne. Pero además de cursos para médicos,
universidades como la de Antioquia analiza, en particular, una
propuesta llamativa, aún no aprobada, para su Facultad
de Odontología, coordinada por el estomatólogo
Raúl Jiménez, docente y pionero de la odontología
bioenergética en Colombia. La Universidad de San Martín
en su Facultad de Medicina de Medellín ha hecho a su
vez algunos seminarios interesantes y el Instituto de Ciencias
de la Salud, CES, estudia varias propuestas de diplomados para
capacitar médicos graduados, una de las propuestas también
en convenio la compañía farmacéutica alemana
Hell.
"Esos señores"
La incorporación de las medicinas alternativas en las
universidades se ha dado con la motivación adicional
de que la seguridad social ya empezó a incluirla, aunque
no siempre la experiencia ha sido satisfactoria. Buenos trabajos
han sido bloqueados como el que hizo por más de una década
Cajanal y su programa nacional de medicinas complementarias,
o su Servicio de Manejo del Dolor en Bogotá, orientado
por el doctor Fernando González (página 2). Por
las múltiples irregularidades que se han detectado en
el Sistema de Seguridad Social, y la deshumanización
creciente, alguien se ha atrevido a decir que incluir irracionalmente
estas medicinas "es como meter una virgen en un prostíbulo".
Según el médico payanés, Julio César
Payán, no es un secreto que en las universidades que
ofrecen programas electivos en medicinas complementarias, continúa
haciéndose una labor superficial, de cursos informativos
y sin posibilidades de profundización real en los conocimientos.
Además, sigue el desdén por este tipo de práctica,
se juzgan deficientes sus soportes científicos y los
profesionales son mirados todavía como "esos señores"
que, por presión del medio, forzosamente hay que tener
en cuenta. Entre otras cosas, porque el conocimiento es un derecho.
Y porque es lícito ejercer este tipo de medicina. El
acuerdo 50 de 1980 del ICFES señala que los médicos
titulados pueden practicar la acupuntura, la homeopatía
u otras modalidades terapéuticas. La Ley de Ética
Médica (Ley 21 de 1981) señala que los médicos
pueden realizar procedimientos diagnósticos o terapéuticos
avalados por universidades o entidades científicas debidamente
reconocidas. Pero si se trata de seudociencia, como tantas veces
se ha calificado ¿ha ofrecido la universidad discusión
sobre el tema? Son conocidas muchas fragilidades, muchas grietas
en ideas...Pero si en muchos casos, como argumentan algunos,
se trata de "una mentira perfecta" ¿ha tenido
la universidad espacios para analizarlo? Además, ¿cuál
es el peso real de la ciencia de ciertos ortodoxos?, pregunta
una inteligencia disidente que corre, como agua, sobre el lecho
petrificado de una academia. ¿La gran ciencia es la que
hoy aprenden de soslayo muchos estudiantes, a medio camino entre
la apatía propia y la del profesor? ¿La que dobla
sus conceptos según indiquen las presiones del Sistema
de Seguridad Social? Es ahí cuando un académico
nos hace caer en cuenta de que es numerosa y de todas las procedencias
-desde las más convencionales hasta las más alternativas-
la asamblea nacional de charlatanes, "seudocientíficos"
y constructores imperfectos de mentiras perfectas, de fraudes
alternativos o bien de aquellos fraudes que se sirven en la
mesa del rigor. Pero, excesos, aparte hay interés en
propiciar el diálogo honesto, la comprensión de
la salud como un servicio y la medicina como "arte, ciencia,
virtud", que debe repensarse desde la universidad. De lo
contrario, como anticiparía un puntilloso observador,
volverán a tronar los renglones antiguos de Don Miguel
de Montaigne, ilustre enfermo del mal de piedra y autor de los
famosos ensayos: "La irresolución médica,
la debilidad de sus argumentos, adivinaciones y fundamentos;
la rudeza de sus discusiones impregnadas de odio, envidia y
egoísmo...es preciso ser ciego de remate para no reconocerse
en peligro entre sus manos. En la medicina venero yo su utilidad
al género humano; mas, lo que entre nosotros designa,
no lo honro ni lo estimo |
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| Más
información... |
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Las universidades
abren espacio a medicinas alternativas - Lo que deja ver una
puerta entreabierta
Es poco, muy poco, lo que
se alcanza a ver cuando algunas universidades colombianas
entreabren su puerta a la enseñanza de las medicinas
complementarias o alternativas, ofreciendo cursos y otros
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qué convicción?...
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DB BMJ Publishing
Group La Medicina Basada en la Evidencia ante
las medicinas complementarias
Desde
Londres, el doctor Luis Gabriel Cuervo Amore, Editor Clínico
de Clinical Evidence, del British Medical Journal -BMJ Publishing
Group-, concedió a EL PULSO su testimonio sobre uno
de los temas más debatidos hoy en el mundo, la Medicina
Basada en la Evidencia, fundamentada en resultados incontrovertibles,
y que, sin duda, suscita gran interés desde la perspectiva
de las medicinas complementarias.
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Universidades
colombianas y medicinas complementarias Informan pero
no forman
El primer
médico colombiano becado por la República Popular
China para estudiar acupuntura, moxibustión y anestesia
acupuntural, Fernando González Uribe, es además
médico egresado de la Universidad Nacional de Colombia,
con especialización en cirugía, anestesiología
y con 26 años de ejercicio profesional...
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Tener la
razón es menos importante que servir Dos maestros,
una historia
Al entrar al consultorio
del profesor de cirugía, las curvas barrocas de unas
letras de diploma dejan leer el comienzo de esta historia.
"Enero 15 de 1947, Tesis Laureada, Facultad de Medicina
de la Universidad de Antioquia, Hernando Vélez Rojas"...
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Desde la medicina
convencional - Un sí condicionado
El doctor Gilberto
Rueda, Presidente de la Asociación Médica Colombiana,
concedió su testimonio a EL PULSO, como una reflexión
de carácter personal y no gremial, reconociendo que
si se trata de incluir en universidades serias, programas
dirigidos exclusivamente a médicos -y no a cualquiera,
como lo propone un proyecto de ley- es imposible oponerse
a que se ofrezcan cursos, por ejemplo de posgrado, de ciertas
prácticas complementarias...
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Ministerio de
Salud reglamenta práctica de terapias alternativas
Mediante
resolución 022927 de 1998, se reglamenta la práctica
de terapias alternativas en la prestación de servicios
de salud, se establecen normas técnicas, científicas
y administrativas y se dictan otras disposiciones. Vale la
pena recordar algunas definiciones establecidas por la legislación
que son útiles para la comprensión del tema.
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