 |
|
|
 |
|
INFORME PARA EL
SECTOR SALUD
|
|
Exportar servicios
de
salud, reto inaplazable
Francisco
de Paula Gómez Director Ejecutivo de la Cámara
Sectorial de Salud ANDI - depaula@andi.com.co
|
 |
El pasado 18 de noviembre
se hizo en Miami un importante anuncio por parte de Robert
Zoellick, representante comercial de Estados Unidos, y de
los Ministros de Comercio de Colombia, Ecuador, Perú
y Bolivia: Las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio
entre los países andinos y los Estados Unidos son una
realidad y se iniciarán una vez el Ejecutivo norteamericano
lo informe oficialmente a su Congreso.
Este anuncio ha sido bien recibido en general por los diferentes
sectores productivos del país -y con reserva por algunos-,
pero en el caso del sector salud el hecho pasó completamente
inadvertido y no hace parte siquiera del horizonte temático
de casi ninguna de sus diferentes organizaciones y empresas,
pues todos están tan concentrados en la resolución
de problemas inmediatos y urgentes, que no han mirado con
atención el importante impacto que a corto plazo pueden
tener para su futuro los diferentes procesos de integración
comercial que realiza

|
|
Colombia, llámese
Comunidad Andina de Naciones (CAN), negociaciones CAN-MERCOSUR,
ALCA, OMC o el mencionado Tratado de Libre Comercio (TLC)
con los Estados Unidos; igualmente, tampoco se han evaluado
las posibilidades que se abren mediante la exportación
de servicios de salud para un sector, que evidentemente tiene
una notable ventaja sobre sus homólogos de países
vecinos, pues las exigencias y retos planteados por la reforma
de salud, sin duda alguna ha convertido a las empresas del
sector en actores más competitivos.
Hay agotamiento del mercado
interno
En primera instancia debemos entender que no se puede esperar
un crecimiento repentino del mercado interno de salud en el
que por alguna milagrosa razón, los actores del sector
-profe-sionales de salud, aseguradores, prestadores, industria
farmacéutica, industria de dispositivos médicos,
universidades, centros de investigación, etc.- incrementen
sus servicios e ingresos. El mercado de servicios de salud
está íntimamente ligado al comportamiento macroeconómico
del país y las variables que lo miden, como el comportamiento
del Producto Interno bruto (PIB), la tasa de desempleo, el
índice de inflación, etc., las cuales se comportan
de manera paralela a importantes variables de medición
del sistema de salud, como la cobertura de servicios, el Índice
de Precios al Consumidor (IPC) en salud o el Índice
de Precios al Productor (IPP) específico. Por ello
no es de extrañar que la crisis que vivió la
economía en 1999, afectara de manera directa a un Sistema
General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) que está
apalancado en el empleo y en el crecimiento económico
de la Nación (Ver gráfica). Así pues,
el mercado interno de salud muestra signos de agotamiento
que conviene mirar con detenimiento:
El ejercicio privado de la medicina y de profesiones afines
-como la odontología, psicología, nutrición,
etc.- y la prestación de servicios de salud, han venido
descendiendo vertiginosamente debido a que cada vez existen
menos posibilidades económicas reales para que cualquier
persona pague los altos costos en que podría incurrir
por el diagnóstico y el tratamiento de algunas enfermedades.
Aunque existen algunas excepciones como los tratamientos de
carácter estético, en general las clínicas
y hospitales del país solo atienden una cifra de pacientes
particulares que no supera el 20%, la cual difícilmente
va a crecer.
El número de tomadores y usuarios de planes de medicina
prepagadas y pólizas de salud tiene una gran contracción,
en relación con el número de usuarios que tenía
el sector asegurador hace 10 años; a la sazón
hoy, unos 820.000 usuarios tienen planes de medicina prepagada
y unos 270.000 tienen pólizas de seguro privado de
salud, cuando a finales de 1993 sumaban entre los dos una
cifra por encima de 1'700.000 usuarios. Aunque las aseguradoras
hacen ingentes esfuerzos por no perder su participación
en este mercado, ofreciendo paquetes lo más atractivo
y competitivos posible controlando el costo de sus planes,
también es cierto que cada vez existen menos personas
con capacidad de pago para comprarlos. La tendencia es hacia
la reducción del número de tomadores, y el efecto
sobre toda la cadena productiva del sector, es por supuesto
negativo.
|
| Producción
real de la industria (Sin trilla de café) variación
corrida |
 |
|
Para el caso del Plan
Obligatorio de Salud, es evidente que su crecimiento inicial
fue sostenido, pero luego de la crisis económica del
país a finales de los años noventa, los porcentajes
de cobertura disminuyeron drásticamente. La recuperación
ha sido lenta y la cifra de 13'165.463 afiliados que a diciembre
del año 2002 tenía el régimen contributivo,
representada en 5'452.380 cotizantes y 7'713.083 beneficiarios,
se muestra inferior a los 16'090.724 afiliados que tenía
en 1998. Puede preverse razonablemente, que lograr un incremento
sobresaliente de afiliados en este régimen no es fácil,
y que esta variable más que ninguna otra, depende de
la recuperación en la tasa de desempleo, que todos
esperamos siga bajando.
En el caso del régimen subsidiado, sí hubo un
crecimiento de afiliados que ronda el millón de afiliados
para este año (11'444.003 de afiliados reportó
el Ministerio de la Protección Social a diciembre de
2002), pero debe interpretarse que no es prudente cimentar
el crecimiento del sector salud en este segmento, debido a
que tiene un plan de beneficios más estrecho y limitadas
condiciones económicas. Para el caso de la atención
de los llamados vinculados, sobra decir que existen
muchas incertidumbres a su alrededor.
¿Opción? Exportar
servicios de salud
Analizando el panorama económico arriba planteado,
debe quedar claro que todos los actores del sector salud deben
concentrarse en volverse más eficientes y en cuidar
prolijamente su mercado interno, el cual no cabe duda que
aunque crezca, lo hará de manera paulatina y sin sorpresas.
Pero también queda una moraleja: Que debemos mirar
posibilidades diferentes a las que existen dentro del mercado
interno, que las empresas del sector salud deben -y tienen
la capacidad- para exportar servicios de salud, y que seguramente
podrían lograr con ello recursos frescos que les permitan
una mejor operación doméstica y mejores posibilidades
de crecimiento. En ese empeño hemos venido dirigiendo
nuestra gestión gremial, acompañando al Ministerio
de Comercio, Industria y Turismo y al Ministerio de la Protección
Social, en la definición de planes de trabajo y de
planteamientos que le permitan al sector salud colombiano
aprovechar las ventajas competitivas que tiene y sortear con
agilidad las dificultades que seguramente se le presentarán.
Por esta razón, debemos llamar la atención al
empresariado del sector salud colombiano, para que esté
presto a los horizontes que se abren con todos estos procesos
de integración comercial. Si no lo hacen, seguramente
de otras latitudes lo harán.
|

|
| |
|
|
| |
|