|
|
Macroeconomía
y Salud en Colombia
Grupo
de Economía de la Salud Centro de Investigaciones Económicas
Universidad de Antioquia ges@agustinianos.udea.edu.co |
|
El
pasado 10 de noviembre, en el marco del 4º Congreso Internacional
de Salud Pública que sobre el tema Globalización,
Estado y Salud tuvo lugar en la ciudad de Medellín,
se realizó el Seminario Nacional Macroeconomía
y Salud. El evento contó con la participación,
como conferencistas o panelistas, de los profesores e investigadores
Carmen Elisa Flórez (Universidad de los Andes), Jorge
Iván González (Universidad Nacional), Fernando
Ruiz (Universidad Javeriana), Jairo Humberto Restrepo (Universidad
de Antioquia), Ramón Abel Castaño (Universidad
del Rosario), Gilberto Barón (Ministerio de la  |
Protección Social) y Juan Miguel Gallego (Universidad
Toulouse I). Además, el debate fue orientado por Mauricio
Vélez (Susalud EPS) y Aurelio Mejía (Universidad
de Antioquia).
A continuación se presentan los principales tópicos
tratados en el seminario, los cuales se encuentran publicados
de manera más detallada en el Observatorio de la Seguridad
Social No. 11 (http://agustinia nos.udea.edu.co/economia/ges).
Dicha publicación, de carácter colectivo, pretende
constituir un primer paso para la conformación de una
Comisión de Macroeconomía y Salud que estudie
este tema para Colombia, siguiendo los lineamientos trazados
por el Informe Mundial de 2001 y las experiencias que sobre
el mismo han tenido otros países en el mundo.
Salud y desarrollo
Los indicadores globales en salud
muestran que Colombia ha mejorado en promedio sus índices
sanitarios. En el marco de los países de ingresos medio-bajos,
y esperando que el país supere esta categoría,
se alcanzan unos niveles de salud que permiten superar la primera
barrera hacia un escape de la trampa de pobreza generada por
una conexión inadecuada entre salud y desarrollo. Adicionalmente,
los diferentes estudios reconocen que la estrategia de un seguro
obligatorio y de cobertura universal adoptada hace más
de una década, como mecanismo para mejorar las condiciones
en salud de la población, ha generado resultados en aseguramiento
que están por encima de países con un mismo nivel
de desarrollo.
Sin embargo, los indicadores sobre la situación de salud
deben ser estudiados, más que por sus niveles medios,
por la variabilidad de éstos entre grupos poblacionales
y al interior de dichos grupos. Al agrupar la población
por criterios de localización o institucionales (i.e.
por régimen de aseguramiento), la situación presenta
una figura muy diferente de la simple observación global.
Por ejemplo, en aseguramiento, el porcentaje ha crecido a nivel
nacional, pero a nivel regional la situación no es homogénea,
de modo que mientras Bogotá presenta una cobertura superior
al nivel nacional, muchas regiones se encuentran bastantes rezagadas.
Estas diferencias se extienden con la misma tendencia para otras
medidas de acceso a servicios de salud, así como para
el estado de salud.
Adicionalmente, si a este simple criterio regional se añaden
otras dimensiones de clasificación, por ejemplo localización
rural o urbana o diferenciación socioeconómica,
la situación es menos alentadora. Algo similar puede
estar ocurriendo si se mira desde otra dimensión, como
es la movilidad. El drama de los inmigrantes regionales o intrarregionales
es preocupante, por lo que el conocimiento de la variabilidad
de los indicadores por grupos poblacionales permite diseñar
estrategias en salud adicionales o alternativas al mecanismo
de aseguramiento, debido a que si bien la estrategia del seguro
de salud parece tener aspectos positivos a nivel macro, existen
grandes debilidades a nivel micro que deben ser tenidas en cuenta.
Características del sistema
de salud
Existen varios aspectos de la
relación entre aseguramiento, financiación y diseño
de políticas que deben ser analizados de manera separada.
Las tensiones entre gastos curativos y gastos en prevención
pueden parecer un juicio de valor; sin embargo, un análisis
del diseño del sistema de salud y la selección
de mecanismos puede dar luces sobre cómo mejorar la situación
de políticas altamente efectivas en salud, sin desconocer
las presiones financieras del gasto curativo. Teniendo en cuenta
las restricciones que este trade-off plantea, se pueden diseñar
mecanismos para incentivar a los diferentes agentes dentro del
sistema, de modo que se logren encaminar políticas con
alto impacto en salud.
Este panorama pone en evidencia las debilidades del sistema
de salud en Colombia, a las cuales se adicionan cuestionamientos
sobre la eficiencia micro y macroeconómica del mismo.
En particular, dado el gasto que el país realiza en salud,
como porcentaje del Producto Interno Bruto, existen razones
para juzgar que los resultados en salud podrían ser mejores
o, para ponerlo en otros términos, que los resultados
alcanzados podrían lograrse con un gasto menor. Se tiene
una serie de problemas que exigen atención inmediata
para promover la definición de un paquete completo y
coherente de políticas sanitarias y económicas,
que posibiliten mayores oportunidades de desarrollo.
En este sentido, la conformación de una Comisión
de Macroeconomía y Salud, en línea de lo propuesto
por la Organización Mundial de la Salud -OMS-, puede
convertirse en un paso fundamental para hacer frente a estas
necesidades, pero que requiere de dos condiciones fundamentales:
en primer lugar, la consolidación de una comunidad académica
que sirva de soporte para la investigación en políticas
y sistemas de salud, y en segundo lugar, se precisa de un mayor
diálogo interdisciplinario, puesto que este tipo de labor
requiere la participación de todos los sectores involucrados
y de distintas áreas del conocimiento.
Una de las primeras labores de la comisión sería
la elaboración de un informe para Colombia, en el que
se realice una evaluación de la situación en términos
de salud en el país, identificando los avances que se
han logrado y aquellos puntos que requieren de atención
inmediata, y que tendría como finalidad la formulación
de una estrategia de largo plazo en materia de salud, que tenga
en cuenta las interrelaciones con otros sectores que impactan
sobre la salud y que sea coherente con la política macroeconómica
del país. |
| |
|
Macroeconomía y Salud
en pocas palabras
|
La
relación entre salud y economía cobra mayor importancia
en los países en donde la relación dual entre
salud y estatus socioeconómico es más profunda
(trampa de la pobreza). Sin embargo, la dirección y los
efectos de las causalidades entre economía y salud no
son muy claros.
Colombia presenta una mejora en los indicadores sanitarios,
aunque hay grandes diferencias entre regiones y grupos de población.
Las inequidades constituyen el principal agravante y detonante
de la situación de salud.
La mejor receta macroeconómica para un sistema de seguridad
social en salud es la que garantiza el empleo formal. Si no
es posible, los sistemas de protección social se transforman
en second best de política en los que se
generan tensiones entre las posibilidades de financiamiento
y la demanda.
La cobertura del seguro y el acceso a los servicios de salud
muestra varios dilemas para responder a las necesidades de la
población y a los propósitos del desarrollo. Debe
resolverse cómo brindar opciones para afiliar a cerca
del 40% de la población aún no cubierta. Además,
falta mejorar el conocimiento, la vigilancia y el control, para
garantizar facilidades al acceso y regular una atención
oportuna e integral.
La aparente lógica de la relación entre salud
y desarrollo plantea grandes desafíos en materia de financiamiento.
Parte de la dificultad radica en que su abordaje depende mucho
más del proceso político que de un proceso puramente
tecnocrático. Peor aún, el proceso político
es altamente sensible, pues están en juego vidas humanas,
dolor y sufrimiento.
Existen grandes diferencias en morbilidad y en desarrollo económico
entre las regiones, las cuales deben ser reconocidas para realizar
políticas en pro de un mejoramiento de la salud, tales
como mayores esfuerzos para aumentar la afiliación de
personas de las regiones con la mayor carga de morbilidad.
Es prioritario avanzar en el desarrollo de un sistema de evaluación
de tecnología en salud para contar con mayor información
y criterios más claros para tomar decisiones sobre la
entrada y adopción de tecnologías en el país,
actualización e inclusión de medicamentos y procedimientos
en los planes de beneficios, y en general, para promover un
uso más racional de la tecnología médica.
Si bien la Economía de la Salud ha tenido un crecimiento,
la mayoría de los trabajos siguen concentrados en algunos
temas específicos y existe una comunidad académica
débil para reunir esfuerzos que permitan desarrollar
investigación interdisciplinaria. |
| |
|
| |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|