MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 7    NO 87  DICIEMBRE DEL AÑO 2005    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co
Macroeconomía
y Salud en Colombia
Grupo de Economía de la Salud Centro de Investigaciones Económicas Universidad de Antioquia ges@agustinianos.udea.edu.co
El pasado 10 de noviembre, en el marco del 4º Congreso Internacional de Salud Pública que sobre el tema “Globalización, Estado y Salud” tuvo lugar en la ciudad de Medellín, se realizó el Seminario Nacional Macroeconomía y Salud. El evento contó con la participación, como conferencistas o panelistas, de los profesores e investigadores Carmen Elisa Flórez (Universidad de los Andes), Jorge Iván González (Universidad Nacional), Fernando Ruiz (Universidad Javeriana), Jairo Humberto Restrepo (Universidad de Antioquia), Ramón Abel Castaño (Universidad del Rosario), Gilberto Barón (Ministerio de la
Protección Social) y Juan Miguel Gallego (Universidad Toulouse I). Además, el debate fue orientado por Mauricio Vélez (Susalud EPS) y Aurelio Mejía (Universidad de Antioquia).
A continuación se presentan los principales tópicos tratados en el seminario, los cuales se encuentran publicados de manera más detallada en el Observatorio de la Seguridad Social No. 11 (http://agustinia nos.udea.edu.co/economia/ges). Dicha publicación, de carácter colectivo, pretende constituir un primer paso para la conformación de una Comisión de Macroeconomía y Salud que estudie este tema para Colombia, siguiendo los lineamientos trazados por el Informe Mundial de 2001 y las experiencias que sobre el mismo han tenido otros países en el mundo.
Salud y desarrollo
Los indicadores globales en salud muestran que Colombia ha mejorado en promedio sus índices sanitarios. En el marco de los países de ingresos medio-bajos, y esperando que el país supere esta categoría, se alcanzan unos niveles de salud que permiten superar la primera barrera hacia un escape de la trampa de pobreza generada por una conexión inadecuada entre salud y desarrollo. Adicionalmente, los diferentes estudios reconocen que la estrategia de un seguro obligatorio y de cobertura universal adoptada hace más de una década, como mecanismo para mejorar las condiciones en salud de la población, ha generado resultados en aseguramiento que están por encima de países con un mismo nivel de desarrollo.
Sin embargo, los indicadores sobre la situación de salud deben ser estudiados, más que por sus niveles medios, por la variabilidad de éstos entre grupos poblacionales y al interior de dichos grupos. Al agrupar la población por criterios de localización o institucionales (i.e. por régimen de aseguramiento), la situación presenta una figura muy diferente de la simple observación global. Por ejemplo, en aseguramiento, el porcentaje ha crecido a nivel nacional, pero a nivel regional la situación no es homogénea, de modo que mientras Bogotá presenta una cobertura superior al nivel nacional, muchas regiones se encuentran bastantes rezagadas. Estas diferencias se extienden con la misma tendencia para otras medidas de acceso a servicios de salud, así como para el estado de salud.
Adicionalmente, si a este simple criterio regional se añaden otras dimensiones de clasificación, por ejemplo localización rural o urbana o diferenciación socioeconómica, la situación es menos alentadora. Algo similar puede estar ocurriendo si se mira desde otra dimensión, como es la movilidad. El drama de los inmigrantes regionales o intrarregionales es preocupante, por lo que el conocimiento de la variabilidad de los indicadores por grupos poblacionales permite diseñar estrategias en salud adicionales o alternativas al mecanismo de aseguramiento, debido a que si bien la estrategia del seguro de salud parece tener aspectos positivos a nivel macro, existen grandes debilidades a nivel micro que deben ser tenidas en cuenta.
Características del sistema de salud
Existen varios aspectos de la relación entre aseguramiento, financiación y diseño de políticas que deben ser analizados de manera separada. Las tensiones entre gastos curativos y gastos en prevención pueden parecer un juicio de valor; sin embargo, un análisis del diseño del sistema de salud y la selección de mecanismos puede dar luces sobre cómo mejorar la situación de políticas altamente efectivas en salud, sin desconocer las presiones financieras del gasto curativo. Teniendo en cuenta las restricciones que este trade-off plantea, se pueden diseñar mecanismos para incentivar a los diferentes agentes dentro del sistema, de modo que se logren encaminar políticas con alto impacto en salud.
Este panorama pone en evidencia las debilidades del sistema de salud en Colombia, a las cuales se adicionan cuestionamientos sobre la eficiencia micro y macroeconómica del mismo. En particular, dado el gasto que el país realiza en salud, como porcentaje del Producto Interno Bruto, existen razones para juzgar que los resultados en salud podrían ser mejores o, para ponerlo en otros términos, que los resultados alcanzados podrían lograrse con un gasto menor. Se tiene una serie de problemas que exigen atención inmediata para promover la definición de un paquete completo y coherente de políticas sanitarias y económicas, que posibiliten mayores oportunidades de desarrollo.
En este sentido, la conformación de una Comisión de Macroeconomía y Salud, en línea de lo propuesto por la Organización Mundial de la Salud -OMS-, puede convertirse en un paso fundamental para hacer frente a estas necesidades, pero que requiere de dos condiciones fundamentales: en primer lugar, la consolidación de una comunidad académica que sirva de soporte para la investigación en políticas y sistemas de salud, y en segundo lugar, se precisa de un mayor diálogo interdisciplinario, puesto que este tipo de labor requiere la participación de todos los sectores involucrados y de distintas áreas del conocimiento.
Una de las primeras labores de la comisión sería la elaboración de un informe para Colombia, en el que se realice una evaluación de la situación en términos de salud en el país, identificando los avances que se han logrado y aquellos puntos que requieren de atención inmediata, y que tendría como finalidad la formulación de una estrategia de largo plazo en materia de salud, que tenga en cuenta las interrelaciones con otros sectores que impactan sobre la salud y que sea coherente con la política macroeconómica del país.
 
Macroeconomía y Salud en pocas palabras
La relación entre salud y economía cobra mayor importancia en los países en donde la relación dual entre salud y estatus socioeconómico es más profunda (trampa de la pobreza). Sin embargo, la dirección y los efectos de las causalidades entre economía y salud no son muy claros.
Colombia presenta una mejora en los indicadores sanitarios, aunque hay grandes diferencias entre regiones y grupos de población. Las inequidades constituyen el principal agravante y detonante de la situación de salud.
La mejor receta macroeconómica para un sistema de seguridad social en salud es la que garantiza el empleo formal. Si no es posible, los sistemas de protección social se transforman en “second best” de política en los que se generan tensiones entre las posibilidades de financiamiento y la demanda.
La cobertura del seguro y el acceso a los servicios de salud muestra varios dilemas para responder a las necesidades de la población y a los propósitos del desarrollo. Debe resolverse cómo brindar opciones para afiliar a cerca del 40% de la población aún no cubierta. Además, falta mejorar el conocimiento, la vigilancia y el control, para garantizar facilidades al acceso y regular una atención oportuna e integral.
La aparente lógica de la relación entre salud y desarrollo plantea grandes desafíos en materia de financiamiento. Parte de la dificultad radica en que su abordaje depende mucho más del proceso político que de un proceso puramente tecnocrático. Peor aún, el proceso político es altamente sensible, pues están en juego vidas humanas, dolor y sufrimiento.
Existen grandes diferencias en morbilidad y en desarrollo económico entre las regiones, las cuales deben ser reconocidas para realizar políticas en pro de un mejoramiento de la salud, tales como mayores esfuerzos para aumentar la afiliación de personas de las regiones con la mayor carga de morbilidad.
Es prioritario avanzar en el desarrollo de un sistema de evaluación de tecnología en salud para contar con mayor información y criterios más claros para tomar decisiones sobre la entrada y adopción de tecnologías en el país, actualización e inclusión de medicamentos y procedimientos en los planes de beneficios, y en general, para promover un uso más racional de la tecnología médica.
Si bien la Economía de la Salud ha tenido un crecimiento, la mayoría de los trabajos siguen concentrados en algunos temas específicos y existe una comunidad académica débil para reunir esfuerzos que permitan desarrollar investigación interdisciplinaria.
 
 
 







 



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