MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 5    NO 53   FEBRERO DEL AÑO 2003    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

Modernización de hospitales públicos

US$250 millones y
25.068 empleados fuera del sistema de salud

Carlos Mauricio Montoya Q. Periodista, Medellín elpulso@elhospital.org.co

Al cierre de esta edición, el gobierno nacional celebraba con "euforia" un nuevo acuerdo Stand-by con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un período de 24 meses y por un monto de US$1.548 millones de dólares de DEG (Derechos Especiales de Giro). A cambio, el país se compromete a una reducción en el déficit fiscal de 2.5% en el 2003 y de 2.1% en el 2004. Los créditos podrán ser tomados en los próximos 12 y 18 meses con un plazo de repagos entre dos años y medio y cuatro años (Los recursos sólo serán utilizados en casos de emergencia, como sobresaltos en la tasa de cambio).

En un documento de 24 páginas, titulado "Acuerdo Stand By de Colombia con el Fondo Monetario Internacional", se condicionan no sólo las metas fiscales de los próximos dos años sino, en general, una drástica disciplina de la economía colombiana en el próximo período.
Nunca al margen de esto, con el propósito de "ampliar y mejorar" la cobertura en seguridad social en salud, el Ministerio de Salud en documento No. 3204 de noviembre 6 de 2002, emitido por el Consejo Nacional de Políticas Económicas y Sociales, CONPES, se propone desarrollar en el cuatrienio 2002-2006, bajo la condición de ajuste fiscal, la más severa modernización de las instituciones hospitalarias públicas y privadas. Allí se contempla el empréstito por los 250 millones de dólares y el despido de 25.068 trabajadores y empleados del sector salud en estos 4 años del actual gobierno.
Las políticas establecidas por este Conpes, pretenden determinar condiciones y alternativas para hacer posible su operación dentro del mercado y resolver los problemas actuales de ineficiencia en la gestión, baja productividad, y altos costos de operación e ineficacia en la capacidad resolutiva (capacidad para atender y solucionar el problema de salud que origina la consulta, de acuerdo con el grado de tecnología y de formación del recurso humano, que tenga cada institución en particular y la red en su conjunto).
Dentro de las políticas y estrategias, el Conpes en el capítulo IV, describe que el proceso de modernización de la oferta hospitalaria pública contará con recursos de cofinanciación de las entidades territoriales y recursos de la Nación provenientes de crédito externo, siguiendo los lineamientos del Conpes 3175 de 2002. Con estos recursos se buscará atraer la inversión privada, de prioridad sin ánimo de lucro, necesaria para contribuir a su financiamiento. Los recursos de cofinanciación de la Nación se orientarán a la reestructuración de plantas, al pago de pasivos laborales, al fortalecimiento de las entidades de dirección, vigilancia y control y a los programas de seguimiento y evaluación.
Recomendaciones del Estado
Incluir en el plan financiero del cuatrienio 2002 2006 y en el presupuesto de la Nación, recursos por US$250 millones de dólares para la financiación de la modernización de la red pública de prestación de servicios. Así reza el Documento Conpes 3204.
Para esto, se hace necesario autorizar a la Nación a contratar empréstitos externos con la banca multilateral por la cantidad en dólares o en otras monedas, solicitar al Ministerio de Hacienda a gestionar ante el FMI el reajuste en la meta de déficit anual aumentándola en 0,1% del PIB, con el fin destinar dichos recursos a la financiación del proyecto de modernización de red pública de prestación de servicios de salud. También, estudiar mecanismos de financiamiento como créditos puente con la banca comercial hacia los hospitales públicos o la titularización de vigencias del presupuesto general de la Nación, para que disponga de recursos en el corto plazo y pueda anticipar la ejecución del proyecto de modernización de la red pública de prestación de servicios de salud, siempre que estén sujetos a los convenios marco que el Ministerio de Salud suscriba con las entidades territoriales y no generen mayores costos a los previstos en la operación de crédito.
El Estado
Alejandro Gaviria, subdirector de Planeación Nacional, afirmó que la modernización de hospitales permitirá un ahorro al Estado superior a US$400 millones, que hará posible el incremento en tres millones de afiliados al régimen subsidiado durante los próximos 7 años. De no adelantarse este proceso, agrega, el déficit operacional podría llegar a $221.000 millones en el 2003, y se dejaría de afiliar al régimen subsidiado 1.8 millones de personas aproximadamente.
Reformas que duelen
Sólo preocupa el equilibrio financiero: Líbano, Tolima. Víctor Hugo Castellanos, director del Hospital del Líbano en el Tolima, analiza la modernización de hospitales en dos sentidos: "primero, el modelo como está se ha obsesionado con la salida de gente, es preocupante la toma de decisiones sin un verdadero saneamiento fiscal de las instituciones, es como cortarle la vía de los kilómetros para que su recorrido sea menor; por ejemplo: el Hospital El Espinal tiene ahora un déficit fiscal de $3.700 millones, por eso si hay un saneamiento fiscal se reducen gastos, pero el servicio y la calidad van en detrimento. El personal del Hospital del Líbano, no misional, tiene un promedio de 40 a 50 años de edad y carreras de ejercicio profesional o administrativo de 20 años, con el agravante adicional de que existe un gran número de ellos que aparecen como personal provisional porque el sindicato aconsejó a muchos no incluirse en carreras administrativas. De ellos si que saldrán más fácil, señala Castellanos, pues la nueva Ley de Empleabilidad que contempla la Reforma Laboral, reduce todo tipo de indemnizaciones para personal provisional. El déficit fiscal del Hospital es de $2.900 millones con un acumulado de $1.600 millones y un presupuesto de $1.300 millones para el 2003. El director del hospital de segundo nivel, adujo que el incremento del gasto en el déficit fiscal en la parte hospitalaria en el país se debe al decreto salarial 439, que el ministro Alonso Gómez (1995) prorrogó. Más adelante, Castellanos señala que se ve una reducción de los gastos y que el saneamiento laboral de los que se quedan es más fuerte incluso.
Existen al menos tres instituciones que facilitan la readaptación laboral de los indemnizados o jubilados en el proceso de reestructuración pública en Colombia: el Sena, el Departamento de la Función Pública y la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), que depende de la anterior. Pero, ninguna de ellas ha acudido a renuentes solicitudes, dejando a muchos de los "posibles" con una gran incertidumbre, convirtiendo la plata entregada de bolsillo en fiestas, y muchas veces con poca posibilidad para emprender nuevos proyectos laborales. Así como va, arguye Castellanos, el Estado sólo contempla un equilibrio financiero, preparando la modernización como racionalización de gasto aparente, sin preguntarse cuánto de ese recurso humano necesita. La Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas y el Informe de Gestión Hospitalaria, tienen un análisis completo de los problemas que trae la racionalización de costos "cero kilómetros", concluye el director de la entidad.
Gobierno quiere outsorcing: Rionegro, Antioquia. El Hospital San Juan de Dios en Rionegro tiene un sentir especial frente al tema. Juan Edgar Marín Restrepo, director general de la institución, aduce que la reestructuración como está planteada a ese nivel no es la vía, pues empezar restando beneficios no lo ve como optativo para los que quedan. Plantea en cambio sí, una reestructuración con un mecanismo de contratación nacional, que siga unos parámetros que no incluyan la mutilación de servicios y hospitales.
En este hospital, al Estado le costaría unos $6.800 millones la indemnización de 179 funcionarios que están por fuera de la Ley 50, dineros que el gobierno nacional no aclara cómo los va a aportar, y el asunto de más es que todo el mundo quiere conservar su trabajo y lucha por ello cada día, anota Marín. "Lo que yo sugiero es buscar formas de contratación nacionales con valores estipulados por valor de hora médica, porque esto evitaría la competencia desleal".
Además, el saneamiento de ciertas EPS facilita que los médicos se vayan y ofrezcan sus servicios por debajo del costo original, por lo que mantener condiciones iguales para todos, afecta a algunos en la demanda. Se requiere un efectivo control del Estado para impedir la calamitosa situación que trae la libertad de precios en medio de un "mercado competitivo" para poblaciones como el oriente antioqueño, donde no es lo mismo atender a un paciente del municipio de Granada por impacto de trauma que en una ciudad como Medellín, pues ya el solo hecho de transporte de medicamentos e insumos hasta Rionegro conlleva un incremento en las tarifas de los servicios médicos hospitalarios, valor que se relativiza en la eventualidad contraria de si el paciente del oriente antioqueño fuera remitido a la ciudad. Los costos se incrementarían en hospedaje y alimentación, aparte de que se extrae al lugareño de su entorno cotidiano, agrega. Más adelante, Marín arguye que el gobierno nacional quiere plantear en el Conpes una reestructuración de servicios no hospitalarios en el sistema de outsourcing, para que así las entidades dediquen su tiempo a lo que es de su competencia, atender pacientes, pues la facturación, el transporte de insumos y el de pacientes, podrían quedar en manos de los funcionarios que salgan en el recorte, mediante construcción de empresas cooperativas sólidas, dada su experiencia y la mecánica de estos asuntos.
Por demás no está aclarar que en el presupuesto aprobado para este año en la institución, este ítem de reestructuración no está incluido. Juan Edgar Marín aclara que el valor de hora médica planteada por ellos variaría de acuerdo con la especialidad y el perfil epidemiológico de la demanda, porque en el oriente antioqueño los especialistas más demandados son el ortopedista y el cirujano de trauma, dado el alto registro de accidentabilidad por violencia.
Se busca eficiencia técnica: Instituto de Cancerología, Bogotá. También de carácter público nacional, tiene su apreciación frente al tema de marras. "Las instituciones del Estado llevan años creando cargos; particularmente, el Instituto viene trabajando la posibilidad de una nueva estructura bajo la cual decidan concentrarse en una nueva plataforma", arguye Carlos Vicente Rada, director general. El asunto se hace cada vez más complejo porque el Estado busca aumentar eficiencia técnica en temas como la facturación y la demanda, eliminar el sistema de nóminas paralelas y observar bien los contratos que se tienen para poder afrontar lo que se va a reducir. Rada expresa que puede ser un proceso pertinente, dado el número de subdepartamentos y jefes de estos que se presentan en algunas instituciones; para el Instituto será un ejercicio doloroso, porque a 859 personas en planta, súmele 170 contratistas de servicios muy especializados...y así sucesivamente. "Debemos analizar y evaluar los procesos de cada área médica y pensar qué y cómo se reducirá. La medida que puede costarle al Estado 1.2 billones de pesos, propicia la construcción de empresas cooperativas, protege a los minusválidos y a las mujeres cabeza de familia conservándoles el puesto, al igual que los próximos a pensionarse (mediante dinámica de detalle), y promete esfuerzos de capacitación de expertos, en la compra de los servicios hospitalarios", señaló.
Siguiendo las recetas
El plan de reestructuración del Estado está amarrado a los compromisos del Plan de Gestión del Fondo Monetario Internacional FMI. Países como los latinoamericanos despilfarran abruptamente los dineros recaudados o entregados por los organismos internacionales, señala Joseph Stiglitz como funcionario "arrepentido" de los organismos internacionales. La falta de transparencia y la corrupción llevan a que se consideren mecanismos de control, pues muchas veces mientras menos gente hay manejando los recursos, más control puede ejercerse sobre ellos. En Colombia, pensar en pensionar las instituciones, mediante el no reemplazo de pensionados, modifica el ritmo de trabajo de las instituciones; la reducción de algunos de ellos puede que sea útil en algunas áreas, pero en el área médica de urgencias prescindir de un director médico o de un especialista no sería tan pertinente a la hora de hacer ajustes.
Aunque la cuota de sacrificio es enorme debe hacerse, expresó el funcionario Carlos Vicente Rada al no hablar del impacto social, para guardar fidelidad a las políticas presidenciales, a la Constitución y la Ley, instituciones ante las cuales él ha jurado.

Otros artículos...
Ministerio de la Protección Social: un híbrido que no convence.
El Pulso: Calidad reconocida con premio
Fundación Cardioinfantil - Instituto de Cardiología Trabajando con el buen corazón de muchos colombianos
V Congreso Nacional de Geriatría y Gerontología
Empezó a rondar proyecto contra la democracia en salud ¡Con una sola rúbrica se “apagaría” Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud!
La crisis del “Managed Care”
Elegidos por méritos en el ISS
Facultades de medicina antioqueñas, entre las 10 mejores
Valor de la UPC para el año 2003: ponderado
Nuevo valor de la UPC: sorpresa positiva
Modernización de hospitales públicos US$250 millones y 25.068 empleados fuera del sistema de salud
Sigue "penando" cartera de IPS
Resonancia magnética del IATM con certificación
Alban - Becas de alto nivel de la Unión Europea para América Latina
Suministro criogénico de oxígeno vs plantas PSA
El tic-tac de Caprecom y Cajanal
 
 



Arriba

[ Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Columna Jurídica | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved