El camino
fue arduo, complejo, pero los resultados y beneficios finales
son múltiples y satisfactorios, indicó el
doctor Juan Pablo Guerrero, Jefe del Departamento de Pediatría
del Hospital.
Beneficios para todos
Entre los principales logros obtenidos con la certificación,
se destacan: Mejoramiento de la comunicación entre las
unidades de servicio; aumento del nivel de concertación
y respeto; establecimiento de pactos y compromiso del personal
médico y asistencial; cualificación, control,
eficiencia y estandarización del proceso, de sus niveles
de medición y evaluación; conformación
de grupos de trabajo multidisciplinarios, enfocados a la solución
de un problema o una necesidad específicos; mayor motivación
del personal y de los usuarios; padres de familia bien informados,
más preparados para atender a sus hijos, satisfechos
con el servicio y dispuestos a contribuir de la mejor manera
al crecimiento de los recién nacidos.
De esta forma, la Unidad de Neonatos contribuye a seguir aumentando
la tasa de sobrevida en recién nacidos, que orgullosamente
alcanza un 93%, equiparable con la de los mejores hospitales
infantiles del mundo. Igualmente, consolida el Hospital Infantil
del Hospital Universitario San Vicente de Paúl, como
el más integral y especializado centro de referencia
infantil en el noroccidente del país.
|