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Nuestro país se acogerá próximamente a
las directrices de la Asamblea Mundial de la Salud de adoptar
el nuevo Reglamento Sanitario Internacional revisado por la
Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo
de ofrecer la máxima protección a las personas
frente a la propagación de enfermedades a escala internacional
(poliomielitis, viruela, SARS, gripe aviar, entre otras). |
La Asamblea Mundial
de la Salud reunida el pasado 23 de mayo en Ginebra (Suiza),
redefinió un nuevo conjunto de normas sanitarias que
determinan el papel que deben desempeñar los países
y la OMS respecto de las emergencias de salud pública,
con el propósito de prevenir la propagación internacional
de enfermedades infecciosas, proteger contra esa propagación,
controlarla y darle una respuesta de salud pública.
Las nuevas normas buscan abarcar una amplia gama de emergencias,
en las que se imponen a los países obligaciones mayores
en cuanto a la capacidad nacional, tanto para adoptar medidas
preventivas sistemáticas como para detectar y afrontar
emergencias de salud pública de interés internacional.
Dichas normas también incluyen un código de conducta
sobre la manera de notificar los eventos de salud pública
y como responder a ellos, lo que constituye un paso importante
para la salud internacional. Las medidas implican un control
de salud pública en fronteras, puertos y aeropuertos,
procurando interferir lo menos posible en los viajes y el comercio
mundial. |