MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 5    NO 57   JUNIO DEL AÑO 2003    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

Informe para el sector salud

Competencia y colaboración
dentro del sistema de salud

Francisco de Paula Gómez Director Ejecutivo de la Cámara Sectorial de Salud ANDI depaula@andi.com.co

Uno de los paradigmas dentro de este moderno y globalizado mundo, es el de la competencia. Competencia permanente, expresada en términos de competitividad, eficiencia, bajos costos, movilidad, flexibilidad, atención al cliente, etc., y claro, este fenómeno se ha integrado a los procesos de mercado que se viven hoy dentro del sector salud colombiano, el cual ha venido experimentando una serie rápida de cambios en la última década.
Vale la pena analizar cómo el desarrollo del sector salud se ha expresado en términos de competencia y colaboración entre IPS y EPS, y tratar de vislumbrar elementos de juicio que nos permitan lograr mayor grado de integración, entendimiento y trabajo conjunto.

El Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) está pensado para que coexistan agentes que prestan servicios de salud (clínicas, hospitales, centros médico-quirúrgicos, profesionales independientes, etc.) y agentes que se encarguen de asegurar riesgo y distribuirlo (aseguradores, EPS, ARS, etc.). Sin embargo, la interpretación que cada uno de esos agentes ha hecho sobre su papel dentro del sistema, como su legitimidad, su importancia y sus necesidades, ha sido notablemente diferente y contradictoria, lo que se ha potenciado por las afugias y urgencias económicas a las que se han visto abocados unos y otros.
La consecuencia lógica ha sido que las relaciones entre aseguradores y prestadores se han venido deteriorando notablemente con el tiempo: Las IPS se quejan de un abuso de poder dominante de los aseguradores y los aseguradores se quejan de la falta de competitividad y eficiencia de los prestadores de servicios de salud y de sus profesionales. Igualmente, tanto unos como otros han venido buscando mecanismos que les permitan hacer la operación de su negocio de una mejor manera, cayendo la mayoría de las veces en modelos de gestión aislacionistas que terminan lesionando a los otros agentes.
El estado de las relaciones entre prestadores y aseguradores, me parece, se ha complicado más por varios factores como:
1. Una gestión gremial mal entendida, en la que sus principales dirigentes se han dedicado a defender intereses exclusivos de sus agremiados, sin importarles mucho el impacto deletéreo que su gestión pudiera tener dentro del sistema. La consecuencia lógica es una polarización que lleva a distanciamientos y resquemores entre los diferentes actores del sistema.
Al tiempo que existe competencia dentro de un mercado, cualquiera que este sea, es absolutamente necesario que se establezcan campos de cooperación, que sin duda hacen más fácil y productiva la gestión.
2. La connivencia dentro de cada uno de los subsectores -tanto de EPS como de IPS- de los que pudiéramos llamar los “malos del paseo”, quienes han aportado de forma importante para generar un aura de desconfianza y recriminaciones mutuas que parecieran insalvables. ¿A quiénes podríamos señalar como “los malos”? Los “malos” bien podrían ser aquellos actores quienes para su beneficio exclusivo, ejecutan modelos de gestión estructurados y permanentes que generan caos a todos los demás agentes; en el caso de los aseguradores, son los que hacen “marrullas” financieras en detrimento de los prestadores, o que no cumplen con lo pactado, o que utilizan herramientas administrativas para demorar los pagos al límite, o que desarrollan esquemas de atención deficientes para sus pacientes, etc. Y los “malos” en el caso de los prestadores, son aquellos que prestan servicios de salud de manera no ética, o que insisten en modelos de gestión ineficientes y costosos, o que establecen sobrecostos innecesarios, o que facturan procedimientos y tratamientos no pertinentes o que participan en política indebidamente.
Este tipo de actores que causan daño, no solo generan desconfianza para su contraparte, sino que también la logran con sus similares.
3. La ausencia de los entes estatales encargados de la dirección y el control del sistema. En el caso del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud, su gestión se ha venido enfocando a problemas marginales que no definen lo macro o lo esencial; el Ministerio de la Protección Social -antes Ministerio de Salud- ha estado tan acosado por el día a día, que se ha olvidado de su función planificadora; y la Superintendencia Nacional de Salud, que no ha ejercido ningún control sobre el desarrollo del mercado de salud, permitiendo que se instauren posiciones de abuso o de incumplimiento grave dentro del SGSSS.
Un acercamiento entre aseguradores y prestadores se vislumbra necesario y conveniente; igualmente generaría un efecto particularmente importante para los organismos encargados de reglamentar el SGSSS
La necesaria colaboración
Al tiempo que existe competencia dentro de un mercado, cualquiera que este sea, es absolutamente necesario que se establezcan campos de cooperación, que sin duda hacen más fácil la gestión y más productiva. Diferentes teóricos han desarrollado suficientemente el concepto de Colaboración + Competencia como parte fundamental en el logro de economías de escala, de organizaciones más competitivas e integradas al mercado y empresas que obtienen finalmente una gestión más fluida y fácil.
Esta colaboración se hace expresa en diferentes campos y ha llegado el momento en que los descubramos, partiendo del hecho de la necesaria coexistencia de unos y otros, del respeto de unos principios de ética empresarial, del ejercicio de esfuerzos y adaptaciones, de entender las angustias e intereses de los demás agentes.
Existen cosas que son realmente convergentes entre prestadores y aseguradores, que con seguridad serían motivo de trabajo conjunto y llevarían al fortalecimiento de sus relaciones, como son la iniciativa empresarial, la calidad en la atención de servicios de salud, el desarrollo de modelos conjuntos de gestión, la interpretación uniforme de reglamentaciones, el reconocimiento de sus necesidades de mercado, la gestión frente al Estado, la apertura de nuevos mercados, etc.
Un acercamiento entre aseguradores y prestadores se vislumbra necesario y conveniente; igualmente generaría un efecto particularmente importante para los organismos encargados de reglamentar el SGSSS, que podrían olvidarse de la catarata de reglas y normas que permanentemente deben estar expidiendo por el incumplimiento y desacuerdo entre los principales actores del sistema.
 



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