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Salud y libre comercio:
¿un contrasentido?
Olga
Lucia Muñoz López Periodista elpulso@elhospital.org.co |
Salud y libre
comercio. Un contrasentido, es el título del libro
de Miguel Ernesto Cortés (1), director de la Fundación
Instituto para la investigación de los medicamentos en
los sistemas de salud (Ifarma, cuyo equipo de trabajo amplió
el escrito), y en cual plantea que la salud no es un bien
que se consume. El derecho a la salud es el derecho a la vida
misma, partiendo de que el derecho a la salud debe
entenderse como el derecho al disfrute de toda una gama de facilidades,
bienes, servicios y condiciones necesarias para alcanzar el
más alto nivel posible de salud, según reza
la Observación General No. 14, año 2000, del Comité
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Organización
de las Naciones Unidas ONU.
Si se considera la salud como requisito indispensable para que
cada persona pueda realizar satisfactoriamente sus actividades
y así participar en la vida económica, social
y política de su comunidad, cuando no se garantice ese
derecho a la salud, esa sociedad tenderá a desaparecer,
argumenta Cortés. Y agrega: la salud es un bien
público y el libre comercio no puede aplicarse a los
bienes públicos.
¿Cómo entonces se incluye salud como un capítulo
dentro de un tratado de libre comercio? El libre comercio se
aplicaba tradicionalmente a los bienes, pero desde la constitución
de la Organización Mundial del Comercio (OMC), se incluyeron
3 aspectos: servicios, propiedad intelectual e inversiones,
recuerda Cortés. Y la salud como derecho entonces, se
incluye en el área de servicios, específicamente
en el campo de servicios médicos, lo cual considera Cortés
una involución, porque salud es un concepto
amplio que implica un estado de bienestar, que al ser equiparado
con el de servicios médicos y con la industria
generada a su alrededor, se convierte en un bien o mercancía
más, sometido entonces a los principios del libre comercio
y del mercado, en un ámbito de vendedores y compradores
en abierta competencia supuestamente regulada por la mano invisible
del mercado (muchos dicen invisible porque no existe
).
Empero, lo que olvidan países y gobiernos al plantear
este marco conceptual, es que el libre comercio difícilmente
puede aplicarse entonces a países pobres, donde la mayor
parte de la población no tiene capacidad de pago para
adquirir esos bienes y servicios que le garanticen un buen estado
de salud. Además, la proliferación industrial
de productos y servicios médicos, redujo el concepto
de salud a la ausencia de enfermedad y al consumo de bienes
y servicios para manejarla y prevenirla, concibiendo la salud
de forma simplista y manipuladora, en el restablecimiento
de las capacidades vitales del ser humano, en el evento de que
una enfermedad rompa con este equilibrio, proceso en el
cual se necesita un médico y bienes, medicamentos
e insumos relacionados para tal fin.
Se olvida así, que la buena salud depende previamente
de la satisfacción de necesidades vitales mínimas
como el consumo de agua y alimento adecuado, el abrigo, la posibilidad
de respirar un aire limpio, de descansar el tiempo suficiente,
para no hablar de otras necesidades como el afecto, la protección,
la participación. Por ello, si un tratado de libre comercio
desea satisfacer esa necesidad de salud, debería inicialmente
partir de encontrar garantías a la protección
de estas condiciones de vida, antes de mercadear lo que asume
por salud: la industria de servicios y bienes relacionados.
Colombia es un país donde más del 60% de la población
vive en condiciones de pobreza (y por tanto en condiciones de
no satisfacción de las necesidades básicas que
garantizan salud), alrededor del 40% no está afiliado
al sistema de salud y se estima que el 30% de estos afiliados,
no recibe medicamentos oportunamente. Ante este panorama, tiene
que entrar el Estado a cumplir su obligación constitucional
de garantizar el derecho a salud de los habitantes, y configura
entonces los subsidios. Consecuentemente, ¿como entra
salud al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados
Unidos, un país eminentemente distinto por población,
extensión territorial, avance tecnológico y científico,
fortaleza económica, proteccionista radical y preponderancia
política en el mundo? Esa es la pregunta que desde todos
los sectores del país se ha intentado responder, luego
de que el actual gobierno nacional comprometiera al país
en esta apuesta. |
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| Más
información... |
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El Tratado de
Libre Comercio (TLC) es un reto más para el sector
salud - El TLC Colombia-EU, un pacto entre ¿"cavernícolas"
y "homo sapiens"?
La historia del siglo XXI en Colombia estará marcada
por siempre con la firma o no del Tratado de Libre Comercio
con los Estados Unidos. De por sí, ya es histórico
que un pacto internacional genere tal grado de "conmoción
interior", ya sea por las voces que en contra o a favor
se pronuncian en los medios masivos de comunicación,
el Congreso, los ministerios, las ONG, las universidades,
los gremios, los sindicatos y como es evidente, las calles
de las ciudades más importantes del país...
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Salud y libre
comercio: ¿un contrasentido?
Salud y libre comercio.
Un contrasentido, es el título del libro de Miguel
Ernesto Cortés (1), director de la Fundación
Instituto para la investigación de los medicamentos
en los sistemas de salud (Ifarma, cuyo equipo de trabajo amplió
el escrito), y en cual plantea que la salud no es un
bien que se consume. El derecho a la salud es el derecho a
la vida misma...
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Una posición
en favor de la salud - Pronunciamiento de la Conferencia Episcopal
Colombiana frente al TLC
La Iglesia, como puede deducirse
de algunos pronunciamientos de Conferencias Episcopales, no
asume una posición de rechazo a los tratados de libre
comercio. Admite que éstos se inscriben en la dinámica
de la globalización y de la apertura, que debe darse
entre todos los países, siempre que contribuyan a superar
la pobreza, las desigualdades y a fortalecer la equidad...
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Ley Espejo para
frenar una negociación sin límites
A principios de mayo pasado,
el senador Rodrigo Rivera presentó ante el Congreso
de la República el proyecto de ley, conocido como la
Ley Espejo, que establece parámetros y
límites a las acciones del Ejecutivo en materia de
tratados y acuerdos internacionales. El proyecto sienta las
bases para una política exterior con controles, garantías
y herramientas para enfrentar sin improvisaciones y con un
riesgo calculado, cualquier negociación internacional...
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Cámara
de la salud de Acopi se prepara para el TLC
Aunque un poco tarde, los empresarios
de la salud del país han comenzado la búsqueda
de una posición unificada frente al TLC. La Cámara
del sector salud de la Asociación Colombiana de Pequeños
y Medianos Industriales (ACOPI), adelanta un trabajo para
identificar intereses ofensivos y defensivos que
deban plantearse en la negociación...
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El
Congreso se prepara para dar batalla del TLC
Si bien el Tratado de Libre de
Comercio es un acuerdo de iniciativa gubernamental, son los
Congresos de los dos países los que deben darle su aprobación
final. En el Congreso colombiano, las posiciones están
divididas en tres grupos: los uribistas que apoyan completamente
la iniciativa sin ningún tipo de cuestionamiento, algunos
miembros de la oposición que consideran que el Tratado
puede ser beneficioso pero que dependerá de la capacidad
de negociar que muestre Colombia, y los que definitivamente
se oponen por considerarlo altamente nocivo para el país... |
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En el TLC no se
debe poner en riesgo la salud de los colombianos / Sector
salud no
está preparado para participar en el TLC / Debilidad
del sistema de salud colombiano impide obtener beneficios
con el TLC
Para el gobierno colombiano,
no aprovechar la oportunidad que Estados Unidos le ha brindado
a Colombia de negociar un tratado de libre comercio es semejante
a encontrar una mina de oro y no explotarla....
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TLC
pone de manifiesto peligros de mercantilización de la
salud / Academia Nacional de Medicina Calidad en servicios de
salud: requisito para lograr beneficios con el TLC
En abierta oposición al
Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos se manifestaron
dos miembros del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud,
el doctor Roberto Chamucero, representante de los trabajadores
activos, y el médico Herman Redondo, representante de
los profesionales de la salud y vicepresidente de la Asociación
Médica Colombiana (AMC), quienes coincidieron en afirmar
que la seguridad social es uno de los sectores más afectados,
especialmente en áreas como medicamentos, libre comercio
de servicios y reglamentación del recurso humano en salud,
aspectos considerados críticos... |
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