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| Liquidado Hospital
Ramón González Valencia para convertirlo en Hospital
Universitario de Santander |
De
cuidados intensivos a sala de recuperación
Marcela
Echavarría Aguirre elpulso@elhospital.org.co |
| $78.000 millones
le costó al departamento de Santander la reestructuración
de su red hospitalaria, proceso dentro del cual fue liquidado
el Hospital Universitario Ramón González Valencia
y creado el Hospital Universitario de Santander, con una administración
compartida entre el departamento, que garantizará la
viabilidad financiera, y la Universidad Industrial de Santander
(UIS), a la que corresponderá la administración
científico técnica del nuevo centro asistencial.
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Mientras continua el ambiente de preocupación en el país
por la amenaza de eventuales cierres de hospitales públicos,
el gobierno nacional se ideó una fórmula para
poner fin a la crisis del Hospital Universitario Ramón
González Valencia de Bucaramanga. La fórmula,
al parecer prescrita por un especialista, tuvo como
medicamento esencial la liquidación de la institución
y su posterior apertura como Hospital Universitario de Santander.
La nueva institución contará con el respaldo de
la Universidad Industrial de Santander (UIS),
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Este angustioso llamado fue atendido
a medias: El 4 de febrero de 2005 se liquidó el Hospital
Universitario Ramón González Valencia, y al
día siguiente empezó a funcionar como Hospital
Universitario de Santander: el hospital no se ha cerrado ni
un solo día, pero no quedó en el mejor escenario
posible para garantizar su supervivencia y menos su fortalecimiento.
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mediante acuerdo
de cooperación firmado entre el Departamento de Santander,
la Universidad y el Hospital, en el cual quedaron establecidas
las responsabilidades y obligaciones a que se compromete cada
uno de estos actores, para el buen funcionamiento del centro
asistencial. Es así como la dirección político-administrativa
y el apoyo financiero lo asumirá el Departamento, y la
parte científica y técnica corresponderá
a la Universidad. Por su parte, el hospital deberá garantizar
a la Universidad los campos de práctica docente-asistenciales
que se requieran para el desarrollo normal de los programas
de pre y posgrado en salud que ofrece el centro de educación
superior.
Para el decano de la Facultad de Salud de la UIS, doctor Luis
Ángel Villar Centeno, el hecho de que la Universidad
haya asumido la administración científico-técnica
del hospital, genera un cierto halo de tranquilidad en la comunidad,
pues da confianza en los procesos y transmite la idea
de transparencia en los mecanismos de selección y en
la calidad de la atención. Además, lo más
importante es que se garantiza la participación de la
Universidad en el proceso de recuperación y mantenimiento
del Hospital y sus actividades, institución y actividades
indispensables dentro de un sistema regional de salud que garantiza
atención de alta complejidad a la población del
área de influencia.
El Estado no pagaba sus deudas al Hospital Ramón González
El 2004 fue un año crítico para los hospitales
públicos en el país: muchos no pudieron pasar
por sala de cuidados intensivos y en cambio fueron remitidos
directamente al cierre de todas sus salas. El Hospital Ramón
González Valencia estuvo varios veces ad portas del cierre,
porque enfrentaba, como declaró el año anterior
para este medio (edición No. 74 de noviembre/2004) el
ex gerente, Juan de Jesús Trillo Vargas, un déficit
de $16.000 millones, deudas por pagar de $50.000 millones y
por cobrar de $20.000 millones.
Como si fuera poco, el Ramón González Valencia
venía en un proceso de carácter crónico,
en el que a final de año existía un balance negativo
en el sentido de que sus egresos eran superiores a los ingresos,
según sostuvo Villar Centeno, y esto obedecía
esencialmente a la no cancelación de la cuenta por atenciones
a la población pobre no asegurada o 'vinculados', por
parte del Estado; es decir, las transferencias del Sistema General
de Participaciones, según la Ley 715, junto con los dineros
que transfiere el departamento por rentas cedidas, no eran suficientes
para cancelar el valor de la atención de la población
vinculada. En los últimos 5 años, en promedio,
hubo una diferencia de $8.000 millones entre lo que el departamento
le transfirió al hospital y lo que el hospital le había
solicitado. Ese era el origen de la crisis. |
La UIS aceptó
vincularse al esquema de recuperación del hospital,
porque fue el único escenario planteado por el gobierno
para mantenerlo abierto y en funcionamiento, y no porque
el esquema planteado sea el mejor escenario.
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Complementa el decano
de salud de la UIS diciendo que en los últimos
3 años fue más delicada la situación, especialmente
porque una práctica que el gobierno nacional había
tenido, como era la de girar excedentes producto de los fondos
del Fosyga, fue suspendida por este gobierno, de tal manera
que esto llevó a que en los últimos dos años
generalmente sea muy negativo el balance financiero, pero insisto,
no porque el hospital no fuera productivo, sino porque sencillamente
no le pagaban sus deudas.
No obstante, gracias al apoyo de las autoridades departamentales,
los estudiantes de la UIS, trabajadores del centro asistencial
y la comunidad en general, el hospital pudo presionar una salida
agonizante de la crisis. Con acciones como la de realizar un
abrazo simbólico al edificio del hospital (falta fecha),
la marcha de más de 35.000 personas por las calles de
Bucaramanga (falta fecha), colgar un cartel gigante en el centro
asistencial (falta fecha), caminar hacia Bogotá exigiendo
una solución estatal a la crisis (falta fecha..), y con
el anuncio del gobernador de Santander, Hugo Aguilar Naranjo,
en la Comisión Séptima de la Cámara de
Representantes, de bloquear las vías de su Departamento
(falta fecha........), se logró impedir el cierre de
la institución, más no su liquidación.
Liquidación HURGV y nueva administración HUS
La liquidación del Hospital Universitario Ramón
González Valencia (HURGV) se dio gracias a las facultades
especiales que la Asamblea Departamental de Santander le otorgó
el 26 de octubre de 2004 al gobernador Hugo Aguilar Naranjo.
Él mismo, mediante decreto No. 0025 de 2005, creó
la Empresa Social del Estado (ESE) Hospital Universitario de
Santander, que empezó a funcionar el pasado 5 de febrero
como una entidad descentralizada del orden departamental, con
personería jurídica, patrimonio propio, autonomía
administrativa y adscrita a la Secretaría de Salud del
Departamento.
Es así como mientras el HURGV funcionaba con 385 camas
y tenía 1.103 trabajadores contratados, el nuevo HUS
contará con una planta de personal de 45 empleados y
para atención a pacientes contratará a 500 personas
a través de cooperativas, la mayoría de ellos
ex trabajadores del antiguo hospital (El Tiempo, 8 de febrero
de 2005). Asimismo, el nuevo centro asistencial cuenta con $22.500
millones para su normal funcionamiento, de los cuales $13.500
millones provienen del Sistema General de Participaciones y
rentas cedidas, $3.000 millones por estampilla Pro Hospital,
$2.000 millones del convenio con la UIS y $4.000 millones por
subsidios parciales. Igualmente, prestará el servicio
normal de urgencias, hospitalización y consulta externa
(La República, 8 de febrero de 2005).
Sin embargo, y quizás lo más importante en la
liquidación del HURGV y posterior apertura como HUS,
es la presencia de la UIS, que asumirá 7 de las 8 subgerencias
científicas del nuevo centro asistencial. Para la UIS,
esta administración implica liderar integralmente los
procesos de atención, diagnóstico, tratamiento
clínico-quirúrgico y de rehabilitación
de las personas que requieran dichos servicios.
Para el doctor Villar Centeno, decano de la Facultad de Salud
de la UIS, aunque la transformación del hospital universitario
fue una decisión tomada sobre la base de unas consideraciones
de orden financiero y político, que corresponden a un
análisis según el cual el equilibrio financiero
descansa en la reducción de los ingresos de los trabajadores
y no en el pago oportuno por la atención a la población
pobre no asegurada, la decisión del gobierno de liquidar
al HURGV y crear el HUS no contó con el beneplácito
de las directivas de la UIS, quienes la acataron por ser la
única solución viable para el gobierno y aceptada
por el gobernador del Departamento, Hugo Aguilar, para salvar
al único hospital de tercer nivel que presta servicios
de salud en el nororiente del país a una población
cercana a 4 millones de usuarios.
Debido a esto, a la dirección de la Universidad
y de la Facultad le pareció pertinente tomar acciones
conducentes a asegurar la permanencia de la Universidad en el
nuevo hospital, estableciéndolo como su principal medio
de práctica para el desarrollo de sus programas de pregrado
y posgrado, y garantizando además que los procesos misionales
del hospital queden bajo su tutoría y liderazgo,
sostuvo el decano.
Futuro cercano para el HUS
Si bien el éxito o el fracaso de un hospital no depende
de él mismo sino del pago oportuno que se haga por la
prestación de sus servicios, es prematuro afirmar que
la fórmula adoptada pueda significar la solución
a la crisis recurrente del hospital.
La expectativa de que la fórmula de salvación
del hospital va a funcionar se apoya en la base de dos argumentos:
la reducción en los gastos operativos prácticamente
en un 45% por la nueva contratación, y que el gobierno
departamental gire oportunamente los recursos respectivos al
hospital.
Sin embargo, el olor a lirios no desaparece completamente del
aire: hay que esperar al 2006, cuando el hospital demuestre
viabilidad financiera, si logra hacerlo, y el préstamo
del Ministerio de Hacienda para reestructuración haya
sido condonado, para afirmar que la fórmula mágica
del gobierno para salvarlo dio resultados y que podrá
servir de prescripción y cura para el resto de hospitales
públicos en el país. |
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