MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 6    NO 78    MARZO DEL AÑO 2005    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

La estrategia
es subsidios parciales
Conrado Gómez Vélez Especialista en salud pública y en evaluación social de proyectos. Magíster en ciencias políticas elpulso@elhospital.org.co
Un dilema relativamente inadvertido, aunque definitivo para el sistema de salud colombiano, viene tejiéndose desde hace varios meses entre la APS -Atención Primaria en Salud- y los subsidios parciales, como alternativas para alcanzar la cobertura universal. Como se sabe, la cobertura estaba convirtiéndose hasta hace poco en una de las mayores frustraciones. Es más, la afiliación al régimen contributivo llegó a reducirse desde el 38,8% de la población al 29,9% entre el año 2001 y el 2003 en un escenario económico imposible, marcado por el desempleo, en donde la salud alcanzaba un nivel elevado de gasto del Producto Interno bruto (PIB), cercano al 9%.

A ese panorama se agregaba, como se expuso en El Pulso de abril/2004, el impacto de los períodos de carencia en la cobertura (artículo “La Antigüedad: el talón de Aquiles de la cobertura”).
El estancamiento en la cobertura se debe a muchos factores, particularmente al mínimo crecimiento en la economía de años anteriores. También se culpó al incumplimiento de los supuestos económicos que sirvieron para proyectar la Unidad de Pago por Capitación (UPC) y el equilibrio general del sistema, aunque esta última tesis es poco creíble. El mayor desajuste se debe a la adopción de un Plan Obligatorio de Salud muy amplio, que no permitió alcanzar la meta de aseguramiento universal en 2001, y que tampoco podrá financiarse durante décadas, si hablamos de proporcionárselo a toda la población.
Ahora, si el diseño del POS (Plan Obligatorio de Salud) no favorecía la universalización de la cobertura, ¿por qué se adoptó de esa manera? Hay que reflexionar sobre la naturaleza del POS y las consecuencias que tiene el perfil de servicios que incluye. El plan de beneficios es mucho más que un listado de derechos: de sus definiciones se desprende un nivel de ventas en servicios e insumos que origina el pago de salarios, proveedores, suministros y costos fijos que ya estaba mas o menos establecido en el ISS y las cajas de previsión, de modo que hacer exclusiones o modificaciones grandes era meter a la crisis inmediata a una parte de la cadena productiva. Por su parte, sectores muy amplios de la población desean una determinada clase de tecnología, correspondiente a un concepto de consumo en servicios curativos que está más o menos fuera de control. En consecuencia, las discusiones del POS se mantienen rodeadas de cabildeo y motivaciones, impulsando la adopción de determinada tecnología y la financiación de una infraestructura hospitalaria instalada que no se puede cambiar de la noche a la mañana. Como todos esos elementos son complicados, el POS que tenemos desde 1994 es un concepto que no favorece a la universalización de la cobertura, y lo seguiremos teniendo porque el margen de maniobra para modificarlo es mínimo o acaso inexistente.
La apuesta del gobierno por los subsidios parciales
Paralizada la cobertura y con esas restricciones, desde hace un año el gobierno viene desarrollando una estrategia agresiva de subsidios parciales que ya rompió la inercia y se proyecta como solución, y que según funcionarios consultados ofrece cobertura a tres millones adicionales de colombianos. Asimismo, el proyecto de Ley 052 que pretende ajustar la Ley 100 de 1993 también se concentra en los subsidios parciales, dadas las restricciones fiscales, y apuesta con esa figura a universalizar la cobertura en dos o tres años; debe aclararse que a diferencia de la Ley 100, acá no se habla de darle un POS igual a todo el mundo, lo que sin duda es un concepto diferente.

La APS tendrá que reforzarse con un nuevo concepto tecnológico. Si esto no se logra, los avances quedarán restringidos a las clases más populares que no son justamente los estratos III y IV, que carecen del seguro, ni podrían atenderse las causas de los problemas de alto costo que campean en todos los estratos.
El proyecto de ley incluye un esfuerzo financiero para que se mantenga una proporcionalidad de lo que hoy conocemos como Pari Passu, que comenzaría asegurando $420.000 millones a partir de 2006 y un incremento anual del 20% hasta igualarlo con el punto de solidaridad, para que se mantengan o mejoren los recursos en un nivel que permite financiar a todos los colombianos con subsidios parciales. “Subsidios parciales” es la palabra de moda y es la estrategia, que en todo caso y sin ley ya viene a todo vapor desde hace un año.
No obstante, esta alternativa tiene que perfeccionarse superando varios escollos. En primer lugar, la asignación de subsidios parciales supone que se puede trasformar el gasto de bolsillo, y que se puede inducir a la población elegible a que financie una contrapartida de su peculio. ¿Cómo lograr que participen financieramente? Dándoles los servicios que no pueden comprar porque son costososm, para que ellos adquieran los que están al alcance de sus ingresos. En palabras de algún funcionario, si le damos el zapato derecho, el afiliado tiene que comprar el izquierdo porque los zapatos se usan por pares. Claro está que recibir un solo zapato puede ser una frustración para muchos, mucho más si no tienen como comprarse el otro, por lo que es necesario mirar con cuidado hasta donde es cierto que el gasto de bolsillo se puede transformar en subsidios y como es la mejor forma de hacerlo. Otro punto en ascuas es sí las aseguradoras van a aceptar definitivamente ese esquema porque se presta para la selección adversa, o si este compartimiento va a ser justamente el espacio en donde se concentrarán los más enfermos a cargo del Estado. Como la afiliación fue delegada en las EPS, esta se ha convertido en un elemento que les permite afrontar con estrategias de mercadeo el problema de la siniestralidad, reuniendo la gente más joven y activa laboralmente, y por lo tanto con menor riesgo. Esto hace que la falta de cobertura sea funcional desde esa perspectiva, habilitando espacios adonde puedan ir los más costosos.
También existe preocupación sobre la eficacia de los subsidios parciales como instrumento para mejorar el estado de salud de la población, en la medida que se concentran con una cobertura de alto costo, porque esta definición profundiza la contradicción entre el concepto de seguro que aconseja cubrir lo más oneroso y el de la prevención, que no le encuentra sentido a ofrecer servicios de salud para estados avanzados de la enfermedad a poblaciones que no reciben suficientes servicios preventivos y de atención básica. A pesar de esas dificultades, que irán resolviéndose en el camino, hay que reconocer que hasta ahora la iniciativa es exitosa, y que el empuje dado por el Ministerio a los subsidios parciales, destrabó el tema de la cobertura.
El gobierno viene desarrollando una estrategia agresiva de subsidios parciales que ya rompió la inercia de hace dos años, y que según funcionarios consultados ofrece cobertura a tres millones adicionales de colombianos.
No se abandona la Atención Primaria en Salud
Paralelamente a los subsidios parciales, desde las entidades territoriales y principalmente a partir del distrito capital, se viene haciendo una propuesta de atención primaria, enmarcada en un proyecto político, aunque como se sabe la APS es un concepto universal con vida propia desde hace varias décadas. Es una propuesta que tiene una clara vocación alternativa al problema de la cobertura, por lo que resulta imposible dejar de compararla con los subsidios parciales. Sin embargo la estrategia de atención primaria que esta desarrollándose tiene puntos que deben mirarse con cuidado; quisiera llamar la atención sobre tres aspectos: El primero, que en Colombia y por ley ya se adoptó un concepto de cobertura distinto de la APS para la población más pobre y vulnerable (el régimen subsidiado), y aunque en varias oportunidades se ha tratado de incorporar la APS al plan de beneficios eso no ha sido posible (la primera reglamentación del POS subsidiado, hoy derogada, estaba basada en APS). Esta disfuncionalidad obliga a ejecutar los recursos de APS en paralelo al régimen subsidiado, como un elemento complementario o alternativo que deja necesariamente el sabor de duplicidad en el uso de los recursos. Por otra parte, como puede ocurrirle a la APS en Colombia, es más difícil reencauchar una idea desprestigiada que hacer su lanzamiento, porque esa iniciativa que no es nueva, ya se había adoptado bajo un concepto muy limitado que algunos resumieron irónicamente como servicios pobres para pobres. Es decir, si se quiere que la APS perdure, va a tener que reforzarse con un nuevo concepto tecnológico, distinto del que conocimos hace años. Si esto no se logra, los avances que se planteen van a quedar restringidos a las clases más populares que no son justamente los estratos III y IV, que si son los que actualmente carecen del seguro, ni podrían atenderse las causas etiológicas de los problemas de alto costo que campean en todos los estratos.
Estas circunstancias hacen que contrasten de forma curiosa dos opciones distintas como instrumentos para lograr la cobertura universal. Es un debate interesante sobre el cual aún no me atrevo a opinar mas a fondo, aunque una mirada preliminar a esta coincidencia también induce a investigar lo que pase con cada una de estas vías, y porque no, a reflexionar sobre como se conjugan para sacar de allí una opción más vigorosa.
 
Otros artículos...
El 1° de abril se renueva contratación entre municipios y ARS - ¿Parte sin novedad?
Unidad de Quemados del Hospital: sin par al noroeste del país
La Unidad de Neonatología más especializada de Colombia
Liquidado Hospital Ramón González Valencia para convertirlo en Hospital Universitario de Santander - De cuidados intensivos a sala de recuperación
Mangos bajitos
Desafio del nuevo presidente de ISS: preservar el instituto
Protocolo de Estambul: documentación de la tortura en el contexto latinoamericano (II)
Proyecto de recurso humano en salud aprobado en Comisión Séptima - El 017 con otro ropaje: más de lo mismo
Se reinicia producción de suero antiofídico / Temporada invernal de las más fuertes en últimos años / ibro sobre Metrosalud y Hospital General de Medellín
Simposio Internacional sobre Autoinmunidad / En algunos países Sacan del mercado
medicamentos con fenilpropalamina / Formación en tanatopraxia y disección de cadáveres
La estrategia es subsidios parciales
Donaciones de gobierno japonés para entidades de salud colombianas / Red internacional
de investigación para universidades
 

 



Arriba

[ Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Columna Jurídica | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved