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| Para prevenir y
tratar úlceras por presión |
Programas
Piel Sana y
Clínica de Úlceras:
líderes y únicos en Colombia
Carolina
Londoño Montaña - Periodista - elpulso@elhospital.org.co |
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Cuando
una persona está en contacto permanente con una cama
o una silla de ruedas, porque alguna enfermedad o discapacidad
la obligan a permanecer acostada o sentada por largos períodos
de días, meses y hasta años, fácilmente
puede empezar a padecer las llamadas úlceras por presión.
Éstas son heridas que van lacerando la piel y que pueden
ser cada vez más grandes y profundas, hasta afectar incluso
tejido subcutáneo y en casos extremos músculo
y tejido óseo, si no son prevenidas antes de que aparezcan
o si no son tratadas oportuna y adecuadamente cuando ya se han
presentado.
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Piel
Sana
A pesar de que las úlceras por presión constituyen
un padecimiento endémico en la mayoría de las
instituciones hospitalarias, debido a que los pacientes permanecen
mucho tiempo acostados o sentados y hacen presión constante
en ciertos puntos del cuerpo hasta ulcerarlos, en Colombia hasta
el año 2000 ninguna institución había adelantado
proyectos de investigación ni programas del caso. Fue
entonces cuando gracias a la inquietud de un grupo interdisciplinario
del Hospital Universitario San Vicente de Paúl, se creó
un programa de prevención de úlceras por presión.
Considerando que estos eventos adversos alteran la calidad de
vida de los pacientes y sus familiares, generan mayor demanda
de cuidados y costos más altos en la atención
en salud, además de que deterioran la imagen del servicio
que se presta, el Hospital con el apoyo de la Facultad de Enfermería
de la Universidad de Antioquia, implementó el programa
institucional Piel Sana.
Dicho programa tiene como objetivo disminuir la incidencia y
la prevalencia de las úlceras por presión en los
pacientes hospitalizados, y unificar los criterios para la prevención
y el manejo de esta complicación, involucrando al paciente
y a su familia en los planes de cuidado. De esta forma, el Hospital
trabaja desde el año 2001 en la mejor opción para
el manejo de las úlceras por presión: un programa
de prevención para evitar que aparezcan. |
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Durante el año
2004, en el Programa Piel Sana se detectaron y
trataron 339 úlceras intra-hospitalarias y 1.121 extra-hospitalarias.
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El
programa es liderado por el departamento de Medicina Física
y Rehabilitación, y entre sus estrategias están:
la capacitación en prevención de úlceras
por presión al personal de enfermería que participa
en el cuidado de los pacientes hospitalizados, un adecuado registro
de las condiciones de la piel de los pacientes, y la valoración
integral del riesgo de presentar úlceras por presión
por medio de una escala internacional para definir el plan de
cuidados en forma individual. Además, se realiza un reporte
temprano y sistematizado de las úlceras por presión
detectadas, para evitar su progresión y realizar el seguimiento
día a día del programa. También se instruye
a la familia y al paciente en el cuidado de la piel.
Capacitación a enfermeras
y sistematización de datos
Hasta el momento, el programa Piel Sana ha capacitado
1.200 enfermeras en la prevención y tratamiento de úlceras.
En un principio, sólo se capacitó al personal
a cargo de áreas como Neurología, Neurocirugía
y Cuidados Intensivos (salas donde se presentaba el mayor número
de casos), pero al ver que en pacientes neonatos también
se formaban úlceras por presión, se decidió
instruir al equipo pediátrico. Hoy día, a todo
el personal que llega nuevo a la institución se le prepara
en la prevención de úlceras y en el manejo adecuado
del paciente ulcerado.
Para el efectivo control y prevención, el programa Piel
Sana adecuó un sistema de datos que permite que
las enfermeras reporten las úlceras desde las salas de
hospitalización; así se puede saber cuántas
de las úlceras encontradas en los pacientes son de origen
intra-hospitalario y cuántas de origen extrahospitalario
(es decir, cuáles se generaron durante la estancia en
el Hospital y cuáles ya las tenía el paciente
antes de ingresar, porque se le produjeron en su casa o en otra
institución de salud donde hubiese sido atendido: para
abril de 2003 la relación estaba en 71% extra-hospitalarias
y 29% intra-hospitalarias). Con la información obtenida,
se adelanta una investigación que profundizará
los datos epidemiológicos sobre el tema, cuyos resultados
se presentarán a mediados de este año, siendo
la primera investigación de su tipo en Colombia. |
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Las partes del cuerpo
más propensas a sufrir úlceras por presión
son todas las prominencias óseas: occipucios, escápulas,
codos, cintura pélvica, rodillas, tobillos y talones.
En neonatos: pabellones auriculares, fosas nasales y dedos.
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Para
cualificar la gravedad de cada úlcera se utiliza la Escala
de Braden, método empleado a nivel mundial que evalúa
la percepción, sensibilidad, movilidad, actividad, fricción
y humedad del paciente. De acuerdo con el nivel de gravedad
de las úlceras, se utilizan tarjetas rojas o amarillas
(rojas para quienes presenten mayor posibilidad de tener úlceras
y amarillas para los que tienen un riesgo moderado). De esta
manera se prioriza el trabajo del personal hacia los enfermos
que requieran mayor cuidado.
El programa Piel Sana también estableció
sus indicadores de úlceras (número de úlceras
intra-hospitalarias sobre número de egresos y traslados).
Con estos indicadores se puede concluir si las lesiones han
aumentado o disminuido, qué gravedad tienen y cuáles
son las áreas de mayor riesgo. Además, cuando
al Hospital llega un paciente con una úlcera grado III
(que compromete la dermis, la epidermis y el tejido celular
subcutáneo), se realiza un staff con un grupo de especialistas
que analiza la historia clínica del paciente y los factores
de riesgo. |
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Resultados
concluyentes
Antes de iniciarse el programa Piel Sana
y la investigación paralela, no se tenía
en el Hospital un registro exacto de úlceras
por presión: en el año 2001 solo se registraron
52 como tales. Una vez que se inició el registro
dentro del programa, el indicador obviamente se disparó,
al ascender a 800 úlceras anuales (año
2002), y en el 2003 fueron 508 intra-hospitalarias y
994 extra-hospitalarias úlceras. Para el año
2004, gracias al desarrollo del programa de prevención,
apenas se registraron 339 úlceras intra-hospitalarias,
con un promedio mensual de 30 a 35 úlceras de
grados I y II, los más benignos.
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Como
puede apreciarse, es un descenso dramático de los casos,
que da cuenta de los logros obtenidos dentro del programa y
lo más importante: del inmenso beneficio en calidad de
vida y bienestar para los pacientes, para que además
de una enfermedad que los obliga a hospitalizarse, no tengan
que padecer otros dolores e incomodidades a causa de úlceras
por presión no prevenidas.
En conclusión: El programa Piel Sana del
Hospital Universitario San Vicente de Paúl, además
de estar enmarcado en la misión del Hospital y en su
política de calidad, constituye un singular ejemplo de
calidad en la atención hospitalaria en el país,
el cual se debería replicar en otras instituciones de
salud para finalmente contribuir entre todas al mejoramiento
de la calidad de vida de la población enferma que acude
a ellas. |
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Clínica de Úlceras
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| Cuando dentro del Programa Piel
Sana se observó que las úlceras por presión
de origen extra-hospitalario eran mucho más frecuentes
que las de origen intra-hospitalario (relación mencionada
de 71% contra 29%), que se detectaban en grados más avanzados
(21% en grado III y IV contra 13% intrahospitalarias en grado
III), y que la mayoría de las intra-hospitalarias eran
de grado I (50%), un grupo interdisciplinario del Hospital Universitario
San Vicente de Paúl crea a finales de 2004 la Clínica
de Úlceras para tratar las más severas. |
Para la curación de úlceras,
en el Hospital se utiliza el vendaje y se realiza el tratamiento
con larvas, éste último tratamiento único
en el país. Dicho método permite una excelente
limpieza de la herida en un plazo máximo de 48 horas.
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La consulta de la Clínica
comenzó en marzo de 2004, cuando el grupo conformado
por un dermatólogo, dos médicos vasculares, un
cirujano plástico, un fisiatra y una enfermera, se dedicó
no sólo al tratamiento de úlceras por presión
sino a las de tipo vascular y de pie diabético que presentaban
los pacientes al ingresar al Hospital, y a atender pacientes
externos, no hospitalizados, que las padecían. Igualmente
se crea la Clínica, para responder a la necesidad de
establecer un protocolo homogéneo para el manejo interno
de estas úlceras más complicadas.
La Clínica de Úlceras funciona en
el Departamento de Consulta Externa del Hospital, y para la
curación utiliza los procedimientos de vendaje y el tratamiento
con larvas (tratamiento único en el país). Este
método permite una excelente limpieza de la herida en
un plazo de 48 horas.
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| Los pacientes que más
padecen úlceras por presión son: los adultos mayores
que son los más propensos por falta de cuidados o malos
cuidados, los neonatos que tienen mucho riesgo por la calidad
de su piel, y los parapléjicos por su falta de movilidad |
Como el precio de los tratamientos
es muy económico, los bajos costos del programa facilitaron
el haber logrado una cobertura muy amplia y el haber llevado
los tratamientos especializados a personas que nunca habían
tenido acceso a este tipo de servicio. Incluso, personas que
tienen úlceras severas desde hace muchos años,
por primera vez en su vida han podido beneficiarse y lograr
en muy poco tiempo mejorías sorprendentes en su proceso
de curación.
Como parte de la Clínica también se publicaron
guías de manejo de úlceras severas, dirigidas
al personal de enfermería, que explican de forma sencilla
el tratamiento de las diferentes heridas (limpia, infectada
y necrótica).
Igualmente, gracias al éxito obtenido en el manejo del
tratamiento de vendajes, próximamente se utilizarán
apósitos especiales que permiten la granulación,
limpieza y desbridamiento de las úlceras.
Para la familia
El grupo interdisciplinario que lidera el programa Clínica
de Úlceras, es consciente de la importancia de
la educación del paciente y de su familia acerca del
tratamiento, y por ello realiza reuniones semanales cada jueves,
en las que se explica de forma ágil y sencilla, cómo
mover al paciente, cuándo y cómo ponerle los vendajes,
cuándo quitarlos, cómo realizar curaciones en
casa, entre otros aspectos.
La acogida del programa ha desbordado todas las expectativas.
A pesar del corto tiempo que lleva en funcionamiento esta clínica,
ya se han visto resultados evidentes en pacientes con úlceras
graves, de los cuáles se tiene el respectivo registro
fotográfico progresivo. |
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