MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 5    NO 50   NOVIEMBRE DEL AÑO 2002    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

Diagnóstico de la
enfermedad profesional:
Una urgencia
Hugo Piedrahita L. ~ Alba Colombia Grajales L. hupilo@epm.net.co alcogra@guajiros.udea.edu.co Docentes Facultad Nacional de Salud Pública Universidad de Antioquia, Medellín
El Consejo Nacional de Seguridad Social en su informe al Congreso junio 2000-junio 2001 plantea: "El no haber logrado que el prestador de servicios diagnostique y registre las enfermedades ocupacionales como tales y no como enfermedad común, agrava aún más la crisis financiera del sistema de salud, ya que no está siendo asumida por el Sistema de Riesgos Profesionales.

Las causas de ello son múltiples, hay dificultades para el reconocimiento de la causalidad ocupacional de las enfermedades profesionales principalmente, lo que a su vez hace incierto el pago por parte de las Administradoras de Riesgos Profesionales, generando un desestímulo al prestador para registrar correctamente dicho evento. Lo más grave, es que es el trabajador el que más pierde, tanto en prestaciones económicas como en atención en salud, en caso de quedar cesante".
Los entornos comunes de trabajo distan mucho de ser inocuos. La Organización Mundial de la Salud (1995), calcula que se registran de 68 a 157 millones de casos nuevos de enfermedades profesionales cada año en el mundo.
Las cargas pesadas de trabajo físico o las condiciones de trabajo ergonómicamente deficientes, pueden llevar a lesiones y trastornos músculoesqueléticos. Se calcula que del 50 al 70% de la fuerza laboral en los países en desarrollo están expuestos a cargas físicas pesadas, en especial mineros, agricultores, leñadores, pescadores y trabajadores de la construcción (IUNES, R. 2001)1.
Además, debe tenerse en cuenta la necesidad de sobrellevar el ritmo implacable y estresante de adquirir constantemente nuevos conocimientos y técnicas, adaptarse a nuevos tipos de trabajo, aumentar la calidad y cantidad de lo producido, y hacerlo todo cada vez más rápido, situación que traerá más riesgos de padecer enfermedades y trastornos psicosociales, patologías de difícil diagnóstico y manejo (Piedrahíta, 1998)2.
Dificultades para el diagnóstico de enfermedades profesionales
Con relación a los diagnósticos de enfermedad profesional, hay una variedad de calificaciones de enfermedades definidas como de origen profesional entre los diferentes países del mundo. Cada país establece una lista individual de patologías, lo que dificulta la estandarización y manejo de estadísticas mundiales frente al tema de la enfermedad profesional. En este sentido, es importante indicar que la Organización Internacional del Trabajo OIT, en su Nonagésima reunión en Ginebra en el presente año, ha presentado una Recomendación sobre la lista de enfermedades profesionales que debiera ser adaptada por todos los países en el mundo. Esta recomendación destaca al cáncer ocupacional como una de las 4 categorías que deben ser consideradas por los países al elaborar sus listas de enfermedades profesionales. Las 4 categorías recomendadas son: 1- Enfermedades desglosadas según sus agentes (físicos, químicos y biológicos); 2- Enfermedades clasificadas según el sistema o aparato afectado (respiratorio, piel y osteomuscular); 3- Cáncer profesional y 4- Otras enfermedades (Acta provisional 24B OIT, 2002).
Estados Unidos y América Latina
En E.U. mueren cada año entre 40.000 a 70.000 trabajadores por enfermedades profesionales, con una proporción de 7 a 10 accidentes de trabajo por cada enfermedad profesional diagnosticada. La Administración de Salud y Seguridad Profesionales OSHA, establece que se pierden 3.3 millones de días de incapacidad por Desórdenes por Trauma Acumulativo cada año. Igualmente, indica que las enfermedades derivadas del stress han ido en franco aumento, pasando de un 5% del total de las enfermedades profesionales en 1980 a un 14% en 1990 (Conde, 1997)3.
National Institute Occupational Safety and Health (NIOSH) en los Estados Unidos, ha listado las 10 principales enfermedades profesionales en ese país, utilizando los siguientes criterios: 1- frecuencia de la enfermedad; 2- gravedad de cada caso y 3- la probabilidad para prevenirlas. Las enfermedades pulmonares profesionales son la primera de esta lista. NIOSH estima que 1.2 millones de trabajadores están expuestos al polvo de sílice y que alrededor de 60.000 de los trabajadores expuestos sufrirán algún grado de silicosis. NIOSH considera al cáncer profesional como la segunda enfermedad principalmente relacionada con el trabajo, seguida por las enfermedades cardiovasculares, trastornos de la reproducción, trastornos neurotóxicos, hipoacusia inducida por ruido, alteraciones dermatológicas y trastornos psicológicos.
Para América Latina y el Caribe, se estima una notificación incompleta tanto de accidentes como de enfermedades profesionales. Según IUNES, "las cuestiones de seguridad y salud en el trabajo se enmarcan en el contexto más general de controversias laborales, en las cuales el deseo de los empleadores de reducir su responsabilidad civil por enfermedades y lesiones relacionadas con el trabajo, lleva a que no estén dispuestos a reconocer problemas de salud en el trabajo y a la resistencia de notificarlos cuando lo saben".
Según cálculos de la OMS, en América Latina y el Caribe se notifica entre el 1y 4% de todas las enfermedades ocupacionales; por lo general, se registran solamente los casos que causan incapacidad sujeta a indemnización. Las enfermedades ocupacionales tradicionales más reportadas en todos los países, son la hipoacusia ocupacional, intoxicaciones agudas por plaguicidas y metales pesados, y enfermedades dermatológicas y respiratorias (OPS, 2000).
¿Cómo estamos en Colombia?
Un reciente estudio adelantado por el grupo de fomento de la salud del Ministerio de Salud, analizó los reportes de enfermedad profesional en las diferentes EPS del país en el año 2000 y primer semestre de 2002 (Tafur, 2002)4. El estudio ratifica los hallazgos de subregistro de enfermedad profesional ya conocidos en el país, siendo la tasa de enfermedad profesional cerca de 20 casos por cada 100.000 afiliados cotizantes. Dos trastornos osteomusculares, el Síndrome del Túnel Carpiano y la Lumbalgia, fueron los diagnósticos más frecuentes con un 26% y 14% respectivamente, seguidos por la hipoacusia neurosensorial con un 7% del total de casos.
Este panorama corrobora las cifras ya conocidas con registros de 864 casos nuevos de enfermedad profesional en 1997 y solamente 895 en el 2000, denotando el marcado subregistro de enfermedad profesional y limitando la introducción de sistemas integrales de vigilancia epidemiológica que permitan un manejo holístico de estas patologías por parte de los diferentes actores del Sistema General de Seguridad Social en el país. La gráfica (ver cuadro) invita a elaborar sus propias reflexiones...
Estrategias propuestas
De acuerdo con el análisis del funcionamiento del Sistema General de Riesgos Profesionales elaborado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a los 7 años de su funcionamiento (Política pública para la protección de la salud en el mundo del trabajo 2001), la integración del Sistema de Seguridad Social es aún incipiente y requiere de estrategias activas que permitan equilibrar el sistema y la atención de falencias consecutivas, tales como, el subregistro de la enfermedad profesional causado no sólo por la carencia de métodos para la calificación en primera instancia del origen de los eventos, sino también, por la falta de registros unificados en las diferentes entidades que administran el Sistema (Ministerios de Salud y de Trabajo y Seguridad Social, Administradoras de Riesgos Profesionales -ARP-, Empresas Promotoras de Salud -EPS-, Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud -IPS-) y por la deficiencia en los mecanismos de referencia y contrarreferencia, entre otros, que finalmente obstaculizan la respuesta a las necesidades de la población afiliada al sistema, tanto en prestaciones asistenciales o de servicios de salud, como a las económicas y a las de integración o del orden social.
Una iniciativa en Antioquia
La Dirección Seccional de Salud de Antioquia, en la búsqueda de mejores alternativas de desarrollo para del sector salud, ha suscrito un convenio interadministrativo entre el Departamento de Antioquia-DSSA y la Universidad de Antioquia-Facultad Nacional de Salud Pública, con el propósito de garantizar la asistencia técnica en Medicina del Trabajo a Entidades Promotoras de Salud, a la Red de IPS y las que se asimilen y en la elaboración del diagnóstico de enfermedad profesional en el Departamento de Antioquia, en cumplimiento de la Resolución 2569 de 1999 del Ministerio de salud y del Decreto No. 2463 de 2001 de la Presidencia de la República, en lo referente a las competencias asignadas a las Direcciones Territoriales de Salud.
El proyecto es financiado por la Dirección Seccional, tiene una duración de un año e integra el desarrollo de actividades y estrategias que requieren esfuerzos mancomunados de los diferentes actores sociales: DSSA, EPS, IPS, Facultad Nacional de Salud Pública, entre otros, para el alcance de los objetivos propuestos.

Recomendaciones generales
La Resolución 2569 de 1999, por la cual se reglamenta el proceso de calificación del origen de los eventos de salud en primera instancia, dentro del SGSSS, debe favorecer el abordaje y manejo integral de las enfermedades profesionales desde los diferentes actores del sistema de salud en Colombia, con especial énfasis en los niveles primarios de atención (IPS) a través de médicos generales, quienes en primera instancia deben reconocer e identificar en sus pacientes condiciones patológicas que pueden tener su origen en la ocupación que desempeñan.
Pero más aún que discutir las innumerables incongruencias con relación al diagnóstico de las enfermedades profesionales, el personal responsable de la salud de los trabajadores debe estimular la implantación de diferentes medidas de tipo preventivo que estimulen la corrección de aquellas situaciones de riesgo capaces de generar patologías profesionales.
Estas acciones deben encaminarse básicamente al control y minimización de los Factores de Riesgo ocupacional presentes en los ambientes de trabajo, labor en la cual deben estar seriamente comprometidos de manera integral todos los participantes de la salud ocupacional: ingenieros, tecnólogos en seguridad e higiene, médicos, enfermeras, entre otros, quienes con el Marco de la Vigilancia Epidemiológica Ocupacional integral, pueden contribuir al control o minimización de los factores de riesgo que están contribuyendo en la génesis de estas patologías.
La DSSA y la Facultad Nacional de Salud Pública invitan a todas las EPS e IPS de segundo y tercer nivel de complejidad, a vincularse a su proyecto mediante la inscripción de los médicos notificadores a los programas educativos y participar en la capacitación presencial y virtual que el grupo de Desarrollo de Salud Ocupacional brindará durante el período noviembre 2002-julio 2003. Cualquier información adicional se puede solicitar vía correo electrónico al proyecto:
medicinatrabajo@guajiros.udea.edu.co o comunicarse con la Coordinación Técnica en el teléfono: (4) 510 68 74 6
Referencias
1. PIEDRAHITA, H. Enfermedad Profesional en Colombia: nuevas aproximaciones para su prevención. Revista Protección y Seguridad. Volumen 43 N° 256 Nov. Dic., 1998.
2. IUNES, R. (2001). Seguridad y salud en el trabajo en América latina y el Caribe: análisis, temas y recomendaciones de política. BID. Ciudad de Panamá. Panamá.
3. CONDE J.V. (1997). Programas de Vigilancia Epidemiológica y Diagnóstico de Enfermedades Profesionales. Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y Sociedad Colombiana de Medicina del Trabajo. Mayo 1997.
4. TAFUR, F. Análisis de la información sobre diagnósticos de enfermedad profesional Régimen contributivo Primer semestre del año 2001. Grupo de fomento de la salud de los trabajadores, Ministerio de Salud. 2002.
 



Arriba

[ Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Columna Jurídica | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved