MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 5    NO 50   NOVIEMBRE DEL AÑO 2002    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

Aula lúdico-pedagógica en hospitales

Hay momentos en la vida de un niño en que debe ser separado de su núcleo familiar, porque una enfermedad grave obliga a que sea tratada en un hospital. Generalmente allí, el niño se angustia, se marchita su imaginación, su vitalidad natural, se retrae, deja de hablar o habla poco, deja de sonreír. Y algunos, tienen la necesidad de retraerse para ahorrar energías y así afrontar su pérdida de la salud.
Se ha comprobado que si se les estimula a jugar, expresarse, divertirse y relacionarse, se puede favorecer su salud mental y obtener una mejor evolución de la enfermedad.
Por ello, se ha propuesto el proyecto de aula hospitalaria, que normatiza y propende el mantenimiento de hábitos de aprendizaje, donde partiendo del juego y la relación social, se busca evitar el desinterés y la apatía hasta producir una actitud de atención, como primer paso para lograr el mantenimiento de la atención selectiva, base del aprendizaje.
En el mundo se empezaron a crear aulas hospitalarias desde 1923, después de la Primera Guerra Mundial, cuando se inició un trabajo sobre los derechos del niño hospitalizado y la humanización de la atención, siendo Gran Bretaña el primer país en hacerlo, luego Castilla y León en España, y el Hospital de Dupont en Delaware, E.U.
En estas aulas, los niños hospitalizados llevan sus cuadernos y libros, los profesores del hospital entran en contacto con los profesores del colegio y planean el trabajo a realizar, y al finalizar el periodo de hospitalización, envían un informe sobre los logros obtenidos.
Es derecho del niño hospitalizado
Los derechos del niño hospitalizado fueron publicados en la Carta Europea en 1986, y entre ellos están el derecho a disponer de locales amueblados y equipados, de modo que respondan a sus necesidades en materia de cuidados, de educación y de juegos, así como a normas de seguridad; el derecho a proseguir su formación escolar durante su permanencia en el hospital, y a beneficiarse de la enseñanza de maestros y del material didáctico que la autoridades escolares pongan a su disposición , en particular, en el caso de una hospitalización prolongada, con la condición de que dicha actividad no cause perjuicios a su bienestar y/o obstaculicen los tratamientos que se sigan.
También está el derecho a disponer durante su permanencia en el hospital, de juguetes, adecuados a su edad, libros y medios audiovisuales, además del derecho a poder continuar sus estudios en caso de una hospitalización parcial o de convalecencia en su propio domicilio.
Experiencia en Medellín
Después de muchos años de experiencia “empírica” con aulas de juego y académicas para niños hospitalizados, en el año 2000, el servicio de Pediatría del Hospital Universitario San Vicente de Paúl, institucionalizó el proceso educativo del niño hospitalizado, con estudiantes del último año de educación escolar y preescolar de la Universidad de Antioquia.
En el mes de agosto del mismo año, se creó el aula lúdico-pedagógica dotada de mesas, sillas, materiales de trabajo, elementos didácticos, libros de literatura infantil, videos y juegos. El niño hospitalizado que está en condiciones de asistir al aula, es llevado por la familia y allí desarrollan actividades lúdicas y pedagógicas dirigidas por las estudiantes de educación y vigilados por una enfermera.
En el Hospital Pablo Tobón Uribe de Medellín, también se viene trabajando con aulas lúdico pedagógicas en los últimos meses.
Al programa en el Hospital Universitario San Vicente de Paúl se han unido otros que también buscan el bienestar del niño enfermo, como son el programa de Pedagogía Social Preventiva, donde se involucra la familia del niño para educar en promoción de la salud y prevención de la enfermedad mediante talleres y actividades lúdicas, coordinadas por estudiantes de pregrado en educación.
Con el programa de manejo del tiempo de ocio del niño hospitalizado, una estudiante de ultimo año de educación física, busca que mediante actividades corporales, rítmicas y expresivas, la mente del niño se mantenga activa; se espera proyectar este programa al personal que atiende al niño, para disminuir su estrés y la tensión del trabajo diario.
Recientemente se inició el programa "Palabras que acompañan", de Glaxo Smith Kline Beecham en el cual dos personas entrenadas en actitud lectora, pasan por todas las salas llevando un carro con libros de literatura infantil, para que los niño elijan uno para ser leído por ellos o por los pacientes.
El programa aula ludico-pedagójica se ha presentado en varios encuentros para hacer una proyección del mismo: Los días 4, 5 y 6 de septiembre, en Bogotá durante el Congreso Iberoamericano de Educación, y el pasado 11 de octubre en el Encuentro sobre "Entornos lúdicos y creativos para la construcción de una ciudad", en Medellín.

 



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