MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 248 MAYO DEL AÑO 2019 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com

Bases y Ley, dos textos difíciles de compaginar

Por: Redacción EL PULSO
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El gobierno nacional ha realizado en las últimas semanas esfuerzos, más políticos que de otro tipo, para convencer a los congresistas de los beneficios del proyecto del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 que terminará siendo la guía administrativa para el país durante los próximos tres años y medio que le restan en el poder al presidente Iván Duque. A pesar de la tarea cumplida por los distintos ministerios y sus funcionarios en diversos foros en todo el territorio nacional, la mayoría de los sectores continúan manifestando preocupaciones y señalando problemas e incoherencias del proyecto, y con excepción de los textileros, que lograron incluir un artículo para aumentar las tasas de impuestos a las importaciones, propuesta rechazada por el gobierno, los demás sectores continúan inconformes.

Y es que todo indica que el principal problema del PND radica en su conceptualización, la cual no se puede calificar de manera estricta de equivocada en el sentido técnico, sino desde la visión que se tiene de país y por ende las propuestas consignadas en el articulado, distan en palabras de los analistas, de las necesidades y soluciones que Colombia necesita.

“Pacto por Colombia, pacto por la equidad”

El doctor Román Restrepo, docente de la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, asegura que desde el nombre del PND comienzan las preguntas: “en su nombre se habla de un gran pacto, sin embargo ¿entre quiénes? el texto señala que este es un gran pacto en el que concurren el estado y el sector privado, pero no aparecen más actores. El Consejo Nacional de Planeación le llamó la atención al gobierno desde 2018 para que ampliara el concepto de pacto, de ahí que cuando se observan los comentarios de los distintos sectores sociales, estos señalan que se encuentran por fuera del PND, lo han dicho las mujeres, aunque en las bases haya un capítulo que las referencia, los indígenas, la población afro ha señalado que el PND está construido con informes de población de 2005 cuando la cantidad de esta población era la mitad de la actual, los gremios de la salud también lo han dicho: no se escucharon nuestras observaciones al plan, y las víctimas son las cenicientas, entonces ¿Cuál pacto?”.

Un segundo problema en la conceptualización del PND estaría en la fórmula establecida para lograr el desarrollo. La fórmula que ha sido ampliamente señalada y que podría ser la matriz nuclear del PND es: Legalidad + Emprendimiento = Equidad, de donde se desprende que la equidad, que parecería ser el objetivo, es el producto de la legalidad más el emprendimiento, sin embargo por legalidad el PND entiende perseguir la informalidad productiva, especialmente la minera, se entiende también como la persecución de la corrupción y de la delincuencia, y en este marco es la única parte donde se habla de justicia, esta corresponde al acto llevar ante los jueces a los delincuentes; el problema es que cuando se habla de equidad, el concepto de justicia se refiere es a justicia redistributiva, tema no mencionado en el PND” afirma el doctor, Restrepo.

En cuanto al emprendimiento como segundo pilar de la ecuación para el desarrollo, este es un elemento un poco tangencial al resto del PND ya que la apuesta dura en economía es la minería y la energía, y los tres pilares para el emprendimiento se centran en acciones de: ecoturismo, agroturismo y economía naranja, propuesta que se puede considerar como poco ambiciosa, por lo menos, para superar la pobreza en el país: “cuando se mira el alcance en metas de esas estrategias para que salgamos de la pobreza y el atraso, lo que se mira es que la propuesta es incrementar las zonas atractivas del país para atraer turistas internacionales mientras nosotros nos especializamos en darles entretenimiento”. Pero además el doctor Román Restrepo, cuestiona si el país tiene las condiciones para adoptar este tipo de camino:

“Los gurús del emprendimiento indican que una persona emprendedora es alguien motivado, con capacidades y gusto para asumir riesgos, que no le importa si fracasa con una empresa porque empieza otra, la pregunta es ¿cuántas personas pobres y vulnerables clasificadas en los niveles 0,1, 2 de pobreza de este país reúnen esas condiciones? La fórmula debería ser al revés, dotar a la población de las capacidades y de equidad para después hacerlo emprendedor. Y eso sucede con toda la concepción del PND, la ecuación debería ser generar equidad para que la población pueda ser emprendedora y se alcance la legalidad, ya que esta última no es la generadora de la inequidad, sino su consecuencia”.

Otro problema es que el concepto de equidad manejado en el PND es el de igualdad de oportunidades, pero igualdad de oportunidades en un país desigual no es equivalente a equidad, es imparcialidad. “La igualdad de oportunidades iguala a la gente en un punto de partida, como en una carrera de atletismo, pero se está igualando a diferentes, no se puede decir que estoy dando igualdad de condiciones para acceder a la universidad digital a las personas de Bogotá, Medellín, Cali, con las del Guainía o Vichada donde hay pocas condiciones de conectividad, ni tienen los equipos o el conocimiento básico para acceder; para crear equidad se debe hacer discriminación positiva, igualar en capacidades porque de lo contrario la igualdad de oportunidades es profundización y sostenimiento de la inequidad” sostiene, Restrepo.

Un elemento adicional sobre la apuesta para impulsar el desarrollo en el proyecto de PND se refiere a la promoción de la economía naranja. El concepto ha comenzado a volverse moda y a calar en ciertos grupos, sin embargo un informe reciente de la OCDE señala que el 92% de los países del mundo no tienen las condiciones para adelantar este tipo de estrategia, y solo un 8%, dentro de los que se encuentran Noruega, Dinamarca, Finlandia, Islandia, etc. podrían hacerlo con cierto éxito. La razón es simple, la economía naranja solo se puede adelantar cuando el país tiene sus necesidades básicas ampliamente satisfechas. Es difícil pensar que una sociedad pueda dedicarse a explotar la creatividad y las capacidades artísticas de sus ciudadanos cuando estos tienen dificultades para acceder a una vivienda, a condiciones de salud dignas, e incluso al alimento.

Los PND

Misael Pastrana fue el primero en redactar un plan de gobierno en un libro que llamó Las Cuatro Estrategias, recuerda el doctor Román Restrepo, fue a partir de allí todos los gobiernos lo hicieron aunque sin sopórtalo en una ley; fue la Constitución del 91 la que ordenó que se tenía que presentar un plan de gobierno avalado por una ley para obligar al gobernante a su cumplimiento, a la vez que se le daba una herramienta al pueblo para derogar el mandato. Un PND debe tener dos componentes: el plan de inversiones y los objetivos, metas, y estrategias; sin embargo la ley no dijo que el documento del plan y la ley pudieran tener contenidos diferentes, incluso podría la ley simplemente adoptar el documento de estrategia como el PND, sin embargo esta no ha sido la practica en Colombia conduciendo a que las bases del plan y la ley que lo ordena, se conviertan en dos cosas completamente distintas e incluso con lógicas distintas, en las bases del plan se encuentran los análisis diagnósticos y las propuestas de acción, y por otro lado va la ley que se mueve con otra dinámica.

La explicación es importante porque el gobierno ha venido afirmando ante la crítica de incongruencia entre las bases y los contenidos de la ley, que estas son son parte integral del plan, lo cual es cierto, pero la incredulidad se crea porque en este caso las diferencias son tan abismales, que resulta poco creíble que aquello que no quede en el articulado, sea ejecutado por el gobierno.

El proyecto de PND 2018-2022 en un principio tenía 183 artículos, pero cuando salió aprobado en primer debate ya tenía 311 artículos, y el radicado para el último debate llegaba a los 340, lo que convierte el asunto en una especie de feria, según el análisis del doctor Restrepo: “todos los días los medios cuentan que se incluyó un nuevo artículo un ejemplo fue el anuncio de un artículo para bajar el IVA de la gasolina del 19 al 5% sin que nadie en el país sepa a qué obedece la propuesta. Se meten y se sacan cosas que quedan sin sustento en las bases del plan. La explicación es que se manejan las conveniencias”.

Otra explicación a ese incremento en el articulado se da en las negociaciones políticas del gobierno para lograr la aprobación de esta y otras leyes, y a los intereses de particulares que aprovechan la discusión del PND para conseguir beneficios normativos para su sector.

Sin embargo en relación con el aumento del articulado, el fenómeno más preocupante para el doctor Restrepo se observa en el siguiente análisis: en 183 artículos había 53 modificaciones a 30 leyes, 12 adiciones a 10 leyes, y 88 derogatorias a 12 leyes, pero la situación se incrementa en el segundo texto donde en 311 artículos había 72 modificaciones a 41 leyes, 23 adiciones a 18 leyes, y 47 derogatorias en 11 leyes; ya para el tercer proyecto las modificaciones llegaban a las 77 en 39 leyes, las adiciones eran 30 en 21 leyes, y las derogatorias 67 en 18 leyes más.

“Esto evidencia un problema de independencia de poderes en el país. Cuando quien tiene que legislar está dominado por el poder ejecutivo. Este proyecto de PND a ojos vistas muestra eso, es el ejecutivo quien legisla cuando con una sola ley, que además es ordinaria, modifica, adiciona y deroga una gran cantidad de otras leyes, afectando el ejercicio mismo de la política del país, ya que por voluntad de un gobierno de un solo plumazo, con un solo documento deroga todas las leyes que desea. Se pierde la posibilidad que el esfuerzo legislativo perdure y esta es una consecuencia grave con este tipo de práctica”.


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