MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 240 SEPTIEMBRE DEL AÑO 2018 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com

La lenta agonía de la cartera hospitalaria

Por: Juan Carlos Arboleda Z.
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E l problema de la cartera de los hospitales y clínicas en el país ha sido analizado tantas veces que parecería que es una característica innata del sistema, y en los últimos años su crecimiento ha alcanzado tales proporciones que el cierre gradual de servicios se comienza a convertir en paisaje, así como ya lo son los pronunciamientos, los llamados a las soluciones, las marchas y protestas, y que decir de las conciliaciones con los entes de control como garantes, que no pasan de ser saludos a la bandera.

La crisis en el flujo de los recursos involucra a todos los actores: hospitales y clínicas públicas y privadas lo padecen, y son deudores desde las EPS del contributivo y el subsidiado, hasta el Estado en sus diferentes figuras, entes departamentales y nacionales. Lo más preocupante resulta ser que con excepción de los afectados, a nadie parece sorprender el fenómeno y menos aún motivarlo como para tomar decisiones en una crisis que de forma sostenida viene asfixiando a las IPS y podría conducir a la desaparición de muchas de ellas. Si hasta ahora el país no ha percibido el peligro puede deberse a lo que explica el doctor Juan Carlos Giraldo de la ACHC: “los hospitales no mueren de una, van haciéndolo de a poco, cerrando camas, servicios, despidiendo personal…” en otras palabras, en una agonía lenta.

La Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) presentó su ya tradicional estudio de cartera hospitalaria, elaborado con base en las cuentas por cobrar de 163 Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud afiliadas, y con corte a 31 de diciembre de 2017, y los resultados son alarmantes. Para esta nueva edición del estudio, se incluyó la nueva metodología contable con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), aplicadas en las instituciones desde este año y que incluye los ‘deterioros de cartera morosa por edades’, que registran técnicamente la pérdida de valor que sufre un activo de acuerdo con las políticas contables de la entidad. Esto significa que a los activos se les da el tratamiento de ‘deterioro del valor’, y dado que las cuentas por cobrar forman parte del ‘activo corriente’, estas deben ser, en cierta forma, ‘castigadas’, lo cual tiene un efecto negativo sobre el monto total de la cartera absoluta por edades.

Como claridad para el análisis, es importante desglosar la naturaleza de las 163 IPS que reportaron información, 86 son de naturaleza privada, 75 de naturaleza pública, y 2 de carácter mixto. A su vez, el 41,1 % de las instituciones son de alta complejidad, el 22,1 % de mediana, y el 36,8 % de baja.

En líneas generales el estudio muestra que en el último semestre de 2017 se presentó un incremento del volumen absoluto y de la concentración de cartera morosa bajo el concepto denominado “Sin incluir el deterioro”, que corresponde al efecto obligado de ‘castigar la cartera en mora de más difícil cobro’, cartera que, según señala el informe, obedece a la prestación de servicios de salud aun sin pagarse por parte de las entidades responsables (ya sean EPS, compañías aseguradoras, el Estado, etc.).

El valor total y real de la cartera por venta de servicios de salud (sin incluir el deterioro de cartera morosa por edades), para las 163 instituciones que reportaron información, es de ocho billones cuatrocientos sesenta y seis mil millones de pesos ($8,5 billones de pesos aproximadamente), lo que representa un aumento del 3,3 % respecto a la deuda reportada en el corte a junio de 2017, cuando era de $8.2 billones de pesos, (aunque el número de IPS en ese estudio fue de 153).

Al desglosar la cartera por edades se observa que sin incluir el deterioro la deuda a más de 90 días supera los 4.6 billones de pesos, lo que representa el 54.6%; aplicando la metodología NIFF el porcentaje se reduce al 47.8% con casi 3.5 billones de pesos.

En otras palabras la composición de la cartera hospitalaria para el grupo analizado muestra que el 39,2 % es corriente y sin vencimiento, la cartera morosa (mayor de 60 días) es del 46,7 %, y la cartera morosa provisionada por deterioro bajo metodología NIIF (cartera de más difícil cobro) es del 14,1 % en términos de pesos, la deuda total a diciembre de 2017 fue superior en $ 268.408 millones a la reportada en junio de 2017, lo que indica un incremento del 3,3 % en el transcurso del semestre junio-diciembre.

Asimismo el estudio mostró que la mayor participación en la deuda total corresponde una vez más, a las Entidades Promotoras de Salud (EPS) del Régimen Contributivo con el 39,4 %, seguidas por las EPS-S del Régimen Subsidiado con el 30,9 %, seguidas en el lugar por el Estado con un 10,2 %, entendiendo a este último deudor como las Entidades Territoriales de Salud, de la nueva entidad Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres), y la deuda del extinto operador fiduciario Fosyga.

Otras categorías de deudores, que incluyen IPS, planes complementarios y medicina prepagada, aseguradoras, empresas, particulares, administradoras de riesgos laborales, y magisterio, suman el 17,2 % del total de la deuda reportada.

Siendo este el informe 39 que realiza la ACHC, se puede hacer un rastreo de las tendencias en la evolución de la cartera desde 1998 hasta la fecha, y este muestra que las más altas concentraciones de cartera mayor de 90 días se presentaron en junio-diciembre de 2003, diciembre de 2004, diciembre de 2012, junio de 2013, diciembre de 2015, y junio–diciembre de 2016 y 2017. En este punto se presenta una concentración similar en las cuentas por cobrar mayor de 90 días (54,6 % comparado con el 54,5 % de junio de 2017). Por su parte, se evidencia una leve reducción de 0,3 puntos porcentuales en la concentración de cartera a 30 días y corriente respecto a junio de 2017, que se ubica ahora en el 32,6 %. Los rangos intermedios de cuentas por cobrar de 31 a 60 días, y de 61 a 90, se mantienen prácticamente constantes, y se ubican en 12,8 % frente al 12,7 % del semestre anterior.


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